Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

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Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Alex Kaiser el Vie Nov 11, 2011 3:24 pm

Recuerdo del primer mensaje :

La fiesta no había resultado tal cómo la esperaba. La idea era pasar el rato con Vane, comprobar que estaba bien y olvidarnos juntos durante un rato de que la vida da asco intentando pasar por adolescentes normales y desentendidos. en lugar de eso acabé recayendo en mi adicción, con apenas tiempo para hablar con mi mejor amiga y con la certeza de que todo lo que sabía hasta el momento del mundo y de mi familia también era una farsa. Bendito comienzo de curso...se suponía que este iba a ser fácil.

No diré que no he vuelto a pensar en ello. No todos los días te levantas con el conocimiento de que ahora eres harry Potter y no necesitas ni varita, bueno, Potter no, que al gafotas no lo aguanto, prefiero a Draco, además, el gris me sienta bien. Pero tampoco diré que me haya puesto a practicar o a ayudar cuando alek puso la casa patas arriba en búsqueda de nuestro propio libro de hechizos, que no digo yo que no mole tener uno de esos, estilo embrujadas, pero la sensación última que tuve de la magia esa no fue muy agradable señores, así que hasta que me compre un traje de esqui conmigo que no cuenten. Además, tengo un partido que ganar.

El domingo pasa veloz, apenas transcurre la tarde entre ejercicios y lecturas que debí realizar el viernes pero no hice. El lunes la veo un momento en la cafetería, el tiempo de cruzar ua mirada mientras ella coge la bandeja y se aleja hacía su mesa y yo he de volver a concentrarme en lo que me dicen los chicos pues planeamos la estrategia en el campo.

El martes lleva una camisa anudada a la cintura y sin botones, enseñando un sujetador gris perla, completamente de fuera, se cruza conmigo en el pasillo y me mira cómo retandome a que diga ahora que no lleva ropa interior. Si no fuese porque me molesta hasta lo encontraría gracioso.

El miercoles chocamos en la puerta de biología, yo salgo, ella entra y el quicio no da para los dos. Hoy soy yo el que se ha empeñado en mostrar su ropa interior a modo de respuesta, llevo lospantalones tan abajo como está de moda y el calzoncillo a juego con la camiseta gris. Le guiño un ojo cuando se fija y giro para dejarla pasar sin decir nada.

El jueves Meredith se sienta encima de mis rodillas en el comedor y no tengo ganas de apartarla, creo que me estoy constipando, siento algo de fiebre y un dolor áspero en la garganta, no puedo ponerme malo para a dos días del partido, así que me tomo la tarde libre para ir a la enfermería. No la veo en todo el día, cuando me acuesto miro por la ventana esperando verla pero la luz está apagada. No está en casa.


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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Alex Kaiser el Lun Nov 21, 2011 11:22 am

- ¿Un heroe? No, Laura, los heroes no les dan a los tipos como ese acceso a más poder para que se corrompan más y con ellos a todos a su alrededor...tienes que revisar esos conceptos...

Pero no digo más mientras entramos y tampoco ella contesta.

El tequila entró como llegó, rápido y directo a deshacer esa tensión acumulada, dejando un rastro de ardor en el esofago por el camino, no soy muy amigo del tequila pero a veces, hay que reconocer que sienta bien.

- ¿de qué depende?- contesto sin apartar la vista cuando rueda para apoyarse en la barra y mirarme a mí. El caso es que me lo estoy imaginando, quiere jugar un poco conmigo y no tengo nada que objetar, a los dos nos vendrá bien centrarnos en lo importante, y lo importante, ahora, es ella. Alzo apenas una ceja cuando contesta de qué depende y sonrío vagamente, pero me tomo un tiempo para contestar, mientras ella juega simplemente con mi oreja, poniendome los vellos de la nuca de punta y su mano pasa a mi pierna- te contesto si vuelves aqui- Me tomo un trago del vaso de bourbon, lo dejo de nuevo, esperando mientras se acerca de nuevo y llevo esa mano que me había abandonado hacía atrás para dejarla posada en mi trasero antes de inclinarme un poco y pasar mi mano por su hombro, bajando luego con la punta de los dedos por la abertura de su camisa- ya conoces a los chicos, al menos a algunos de ellos, ¿cómo decirlo?...un día de esos que nos reunimos para beber algo y hablar de chicas- sonrío aqui, si, creo que puede imaginare de qué hablamos- uno de ellos preguntó en qué pensabamos cada uno cuando...ya sabes.

Espero un segundo hasta que la mirada se le ilumina con diversión. Sí, estaba seguro de que comprendería.

- Así que contesté sin pensar que en mi vecina, recien levantada, descalza y con la camiseta de los Lions mientras se mira en el espejo con los ojos aún no del todo abiertos.

De hecho más de uno se sorprendió, ya que las respuestas habituales pasaban por actrices, modelos e incluso alguna porno star. Como no dice nada continuo.

- Es una imagen que tengo profundamente grabada en el cerebro...te gusta mucho esa camiseta...¿sabes que fue mía antes de pertenecerle a Alek y que luego te la regalase?

La acerco un poco más, posando mi mano en su cadera, y vuelvo a jugar con la abertura d esu camisa, desviando los ojos a su escote, antes de separar un poco la tela y sonreir al fijarme en su sujetador. Encaje, transparencias y color negro.

- ¿Es para mi?- pregunto como un niño en navidad y sonrío aún más al notar un minusculo gesto en su rostro de algo que se parece al pudor- Te toca...explicame eso del "hace mucho tiempo".

No puedo evitar pasar la yema de un dedo por el contorno de ese sujetador antes de volver a mirar hacía arriba y quedarme en sus ojos.

- ¿sabes?- intento ayudarla, por si no tiene claro de qué va esto, que creo que no, y que es mi labor informarla de ello antes de que nada más ocurra, espero conseguirlo- Las chicas te dieron esa información por un motivo, creen que necesito ayuda de todo tipo para...¿cómo lo diría?...fijarme en alguien de manera un tanto más "permanente", así que en cuanto notan cierto interés por alguna la instruyen por mi bien, piensan que me sería más feliz si fuese capaz de amar a una sola...ya te dije que eran buenas chicas, ellas también se preocupan por los suyos...el caso...es que tú no necesitas más que levantarte de la cama para tener toda mi atención...ya la tenías antes.


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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Olivia Resnick el Lun Nov 21, 2011 2:10 pm

Me lo pensé solo un par de segundos, al momento de que mi índice paseaba en un suave masaje a mi labio inferior, algo cotidiano cuando me planteaba las cosas, por supuesto, era una actuación que e encantaba hacer para el, para los dos -volver a ti y además obtener una respuesta... - y me acerque a el regresando a su cuerpo, con una bienvenida espectacular al hacerme de su trasero -en definitiva adoro hacer negocios contigo- no comente nada, solo un pequeño beso en el cuello, ligero más no por ello corto y me separe para entonces verle bien, a los ojos, justo como debe ser cuando algo importante debe ser dicho.

La verdad es que resultaba divertido el pensarles hablar de chicas mientras bebían, de cualquier forma no era nada difícil de pre visualizar, todo mundo lo hacía.
No quise evitar sonreír a lo que me decía, claro que lo entendía... tocarse un poco y era tan normal, no así la repuesta. Si, me sorprendía porque, vamos... siempre tuve la idea de que Alex no le interesaba y más a mi favor, que me repudiaba y si, pudiera ser que alguna vez me hubiese deseado, pero no como el motivo de las veces que se tocaba a si mismo.

No respondí nada y preferí darle paso a sus palabras, y a sus dedos que viajaban por la apertura de la camisa. en adelante pude apenas sonreír con lo de los Lions -si, lo sabía- respondí con honestidad. Alek me la había dado porque se la pedí, después de tres ocasiones de intentarlo, solo esa, por razones contundentes -por eso me gusta tanto, lleva de los dos, y en alguna manera era como dormir contigo-

Y me acerco, cosa que yo ya deseaba, mi mano en su trasero se reafirmo un poco mientras me dejaba hacer sin problemas, porque esta forma simplemente me encantaba, incluso cuando exploro en mi escote, encontrando mi ropa interior. Y fue absurdo.. no era de las que se turbaran o se sintieran nerviosas, ya había experimentado demasiado como para que eso sucediera, pero resultaba que, la manera en que Alex me tocaba y encontraba lo que si, era para el y la manera en que lo enunciaba lograba que sonriera tímidamente y bajase la mirada desviando un poco el rostro por temor a que algún rubor se fuese a propagar. Nuevamente, un absurdo cuando estaba más que visto que Laura Lerman todo tenía menos rasgos de timidez.. o eso pensaba. como respuesta regrese a su mirada y mi mano libre se poso en su pecho, delineando con la ps puntas su pecho, bordeando por los pliegues de tela de su camisa -no tengo en mente a nadie más para esto- respondí en cuanto por fin me había dado su mirar.

También había algo más, algo de las chicas y de el, algo que no lo sabía pero si que deseaba... en ocasione sy, cuando me lo permitía el soñar y pensar en otro mundo, un mundo mejor, por supuesto.

Le entendía bien, pero también entendía lo implícito de la confesión. deje su pecho para juguetear con sus dedos, , subir de a poco por su brazo y tomarme mi tiempo para redescubrirle de a poco, este.. el Alex que se me presentaba y no solo el Alex que estaba en la fachada. El corazón se me inflamaba y todo era más brillante solo por esas palabras

-ummm eso significa que se lo han dicho a algunas y no solo a mi- y no me molestaba el hecho, simplemente era una reflexión, no iba a olvidar ninguna palabra y algún día diría algo respecto, pero de momento me concentre en responder, con esa sonrisa de quien esta donde quiere estar y sobre todo, con ese otro ser que es dueño de pensamientos y corazón. mi mano abandono su trasero, justo al momento en que de soslayo me pareció que Parrish nos veía con mayor intensidad.

el tequila sobre la mesa, casi intacto debido a que apenas lo había paladeado. no necesitaba alcohol para esto, no cuando Alex me daba esa fuerza. -Los Lions es algo que me gusta, porque a ti te gustan- resolví de manera queda, casi felina acompasado por mi nuevo acomodo, donde de a poco me situé en sus piernas, dándole una ultima mirada a la pista y a las luces, a partir de ese momento me acerque a el cuanto pude, quedando de frente, para solo observar sus ojos y sus labios, con cada expresión que se dibujaba en ellos, mientras que mis brazos pasaban por sus hombros, haciéndole mi prisionero -y hace tiempo que mi vecino me roba el sueño, pero que a la vez sueño con el- dificl, complicado y aventurado, pero era el momento, o al menos me parecía así.. no podría estar tranquila sin siquiera intentarlo -Alex... tu siempre has tenido toda mi atención, incluso antes de saber el que significaba o los porqués, de niña te admiraba y te quería... te quiero y si las cosas no marcharon como debieron haber marchado jamás.. nunca dejaste de estar en mi, por eso robabas mis sueños, te pertenecían... al igual que la ventana, la camiseta de los lions y la chica debajo de esta.

alex sello mis labios con su índice y comenzó a besarme de manera dulce, no tuve empacho alguno en responderle de la misma manera. no era un beso pasional, era otro uno de bienvenida, me sentí mucho menos tensa al momento en que sus manos se hacían de mi cuerpo, así sin palabras, como si estuviese comprobando mis palabras con los hechos. después de estos hubieron bastante otros pequeños y juguetones, casi inocentes mientras que ambos sonreíamos al prodigárnoslos
-mentiría si no eh codiciado el que me ames, pero jamás te lo pediré, porque te conozco y me conoces.. no te forzaré a nada, se lo que quiero- y lo queria a el, lo quería a el pero libre, lo quería todo de el, pero también quería darle todo lo bueno que pudiese existir en mi.

El no se burlaría, no lo haría porque le conocía porque este alex era el que yo conocí hacía tiempo. también me dio risa el rumbo de mis pensamientos y el pareció no entenderlo. Se lo aclare al instante -resulta que la cabaña ya no me parece interesante... no ahora- el sabía a que me refería, que lo deseaba, por supuesto pero ir hasta allá no era la prioridad... y tal vez de apoco sintiera, o el lo sabría.. quería ser suya en todo aspecto y no solo tener un polvo... ya no quería solo un polvo con el.. en realidad jamás había querido solo un polvo con el.
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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Alex Kaiser el Lun Nov 21, 2011 3:07 pm

Esa es una cualidad que tienen las mujeres que simplemente me saca de quicio, de una manera que no puedo explicar y que no tiene nada que ver con que no me guste, pero sí que me saca de quicio. Son capaces de escuchar sólo lo que quieren oir, o peor, escucharlo todo y centrarse sólo en lo que no les gusta. Sonrío, camino de una risa que interrumpo a la mitad y nhiego levemente con la cabeza antes de replicar:

- ¿Eso es todo lo que has escuchado? ¿qué hubo otras?

Pero no parece molesta, ni el tipo de chica que vaya a pedirme explicaciones por lo que ha ocurrido antes y que ya no se puede cambiar. No lo hace. Sigue hablando y cada palabra suya permanece en mis oidos varios segundos antes de embeberme de la siguiente. entiendo lo que dice, entiendo aún más que siempre lo supe en realidad, y soy consciente de que debo al menos intentar disculparme.

- Es culpa mía- indico- ese día en el baño...me asustaste- es dificil confesar algo así, pero se hace llevadero mientras miras sus ojos, porque son los suyos, los de la misma chica con la que has crecido y a la que siempre has sabido en el fondo que querías, aquella a la que conoces mejor que a ti mismo, la chica que te entiende aún cuando no dices nada- no deberías besar a un chico que te ve como una hermana sin un aviso previo.

La última frase la digo con una sonrisa complice, y es lo último que digo antes de centrarme en besarla, paulatinamente y sin prisas, dandole a entender que no necesitamos decirnos mucho más, que lo he entendido. mis manos viajan hasta su cintura, cogiendola con cuidado, como si pudiese romperse, o lo que es peor, a causa de los últimos acontecimientos, helares, desaparecer o incluso marcvharse sin mi a un futuro no muy lejano.

Si, la escucho y sé que lo dice en serio, nunca me exigiría nada que no quisiese darle, lo sé, igual que sé que no hay nada que exigir, hace tiempo que soy consciente de por qué no puedo apartar mi mente de la vecina del al lado, y si hay un momento para decirselo a ella es justo este, pero hay cosas que un tipo como yo simplemente no puede hacer, al menos no con palabras, porque nunca lo he hecho antes y porque sigo teniendo clavada en el corazón la idea de que las personas que quieres son las primeras en abandonarte. Como mis padres.

Se ríe entonces, cuando yo callo y me produce algo de incomprensión mezclada con una chispa de duda y mortificación. Realmente debería decir algo, pero las palabras no salen. Y ella contesta aún sin que yo haya hecho pregunta alguna y no puedo dejar de sonreir de vuelta, porque no es nada de lo que me imaginaba.

- Para que conste- le digo- nunca te llevaría a una cabaña abandonada...aunque estoy considerando la posibilidad de llevarte ahora mismo directamente al baño...

Como si existiese esa posibilidad separé las piernas para alojarla en medio y dejé que mis manos vagasen por su espalda hasta alojarse a ambos lados de su cintura baja y la atraje un poco más, lo suficiente para poder bajar a su cuello y cubrirlo de besos. Después moví esas mismas manos hacía delante, colandolas por el espacio entre su blusa y su cintura, para subirlas por sus costados sólo un poco, lo justo apra que la blusa no se alzase, y volví a besar su cuello. Las retiré, y cogiendola a ella por la cadera con una, usé la otra para desabrochar el primer botón de su camisa, jugando con el mismo entre mis dedos tras haberlo hecho y pasando luego el pulgar por la abertura, casi con reverencia.

- Asi que será mejor que bailemos antes de que hagas que mi reputación se vaya al garete en una sola noche...

Bromeo, ya lo hacía cuando apunté esa posibilidad. Me levanto, con ella aún pegada a mi, pero no me importa que nuestros cuerpos se rocen de esa manera y a ella tampoco, es una tortura que estoy dispuesto a aceotar y también un bendito placer.


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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Olivia Resnick el Lun Nov 21, 2011 4:08 pm

y suspire profundamente en cuanto eche la cabeza hacia atrás para dejarle hacer, el n lo había dicho... yo no se lo repetiría porque cuando no se dice en el acto es que no estaba ahí... no importaba, se podía sentir de una sola parte y no era un juramento de amor lo que quería, el amor es intenso, pero por lo que sabía no eterno y tal vez sobrevalorado. Lo prefería así, sin mentirme.
-el baño... si, definitivamente suena tentador- respondí con esa voz ligeramente más susurrante y grave al momento de sentir las llamaradas de su piel sobre la mía, acariciándome de una forma delicada, y por ello mismo, torturante. Fui totalmente consiente del momento en que abrió sus piernas para mi, así como el momento en que mis manos viajaban por su espalda para atraerlo con fuerza, intentando poder tocar su piel sin mucho éxito. Ya no me importaba quien estaba a nuestro alrededor, si es que alguna vez me importo en realidad y, al momento en que Alex desabrocho el primero de los botones baje la mirada, solo para ver como sus manos correspondían a ese hombre que si sabía lo que hacía, que era el mejor de los amantes de los que alguna pudiera tener si, pero había más que eso.
mi diestra paso por su muslo y le recorrió hasta llegar a su entrepierna con clara intención de no postergarlo mucho más, aunque el si lo postergaba. arquee mi ceja suspirando solo para recargarme en su pecho -se supone que yo era la que podía torturarte, y no al revés- respondí al momento de pararnos para ir hacia la pista.

Un baile si, pero al menos sería uno que siempre recordaría. desde el inicio nuestros cuerpos se tocaron, deseosos, sedientos uno del otro. podía jugar este juego, quería jugar este juego hasta hacerle enloquecer y me esmeraría en el.
solo una mano en su cuello al momento de seguir el rito de la música. Pero eso no sería más que apenas un momento que precedió al momento en que nuestras pelvis se encontraron con fuerza, rozándonos con algo que queríamos hacer, al mismo tiempo. me aferre a su cuello con la segunda mano mientras sentía su balancear. yo del cuello el de las caderas. pronto ya no se trato solo de ritmo. giré entre sus brazos para darle la espalda, son dejar de tomarle por la nuca, balanceando mis caderas en esa pelvis suya, echando el cuello hacia atrás y mordiendo mi labio inferior. estaba segura que esa música la había escuchado en alguna película de tarantino y que era un clásico. le deje hacer detrás de mi, moviendo las caderas con el ritmo, haciéndome de sus manos y entrelazando mis dedos con los suyos, pero dejándolos sobre mis caderas, para que las sintiera y tal vez me sintiera así. el reacciono como el hombre que era y yo solo me limite suspirar con su empuje y toque, pero me aparte al instante, rodeándolo por completo, viéndolo siempre, resbalando mi mano junto con mi andar por esa espalda y hombros anchos solo para volver a darle encuentro. el parecía bastante entretenido. su mano se hizo de mi pierna y la subió a sus caderas. viéndome directo al escote y a los ojos, sumiendo su nariz a mi cuello -Alex...- le susurre y gemí al mismo tiempo mientras lo hacía, solo para con agilidad simplemente alejarme de la pista, caminando acalorada y meciendo mis cabellos, rumbo a cualquier parte, jugueteando con el segundo botón, bueno.. el primero que permanecía cerrado.

que s lo que pasaría si permanecía ahí?.... explotaría o tendría sexo con el... yo no era como Alex, mi control jamás había sido mi fuerte.
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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Alex Kaiser el Lun Nov 21, 2011 4:50 pm

No sé si lo dice en serio o si es su forma de devolverme el chance. ¿El baño? No puedo imaginar nada menos romántico, no es que yo sea muy romántico tampoco, pero por una vez quisiera hacer esto bien, ya que no puedo decirselo con palabras al menos debería tomarme algún tipo de consideración. Eso de follar en el baño, en el trastero, en el ascensor de los almacenes, está bien, lo he hecho alguna vez, es cosa del momento. Esto no lo es. Llevo tres años esperando para volver a tenerla conmigo. No voy a llevarla al baño.

¿Una tortura? Sí que lo era, un poco, quizá debimos aprender del "algo pasa con mary" y haber empezado la noche en la cama para luego pasarla fuera y no al revés, así los dos estariamos mucho más relajados, pero se supone que a las chicas hay que tratarlas de otra forma, o quizá, será que yo sólo entiendo esa posibilidad si ya estás saliendo con ella. A una novia puedes tirartela antes de salir, a una cita no. Es un poco absurdo si lo piensas. Sobre todo porque le pongamos nombre o no lo que hay entre nosotros es y ha sido siempre mucho más fuerte que con cualquiera de mis novias.

Si creí que eso había sido una tortura me equivoqué, el baile si que lo fue, ella se esmeró en que lo fuese. Más que un baile fue un precalentamiento, pero ni me importó ni me sentí culpable hasta que cazé una mirada de Alek muy precisa. Tampoco es que yo pudiese hacer mucho al respecto, negarme no, desde luego, y tal como se movía la reacción de mi cuerpo fue natural, tampoco voy a acomplejarme por ello. Todo tiene un límite. Me muevo con ella, sintiendola, y cierro momentaneamente los ojos olvidandome del mundo alrededor y sintiendo sus manos sobre mi. Le sujeto una pierna para llevarla hacía mi cadera y poder sentir sus pechos aplastados sobre el mío mientras su respiración me acaricia el cuello como una brisa de verano. Estoy a punto de besarla cuando dice mi nombre, apenas susurrado, se gira y se va antes de darme tiempo a reaccionar. Lo que si reacciona es mi cuerpo, al instante, sintiendo de golpe la falta de calor.

Me quedo mirando como se aleja un segundo y voy hacía Alek antes de ir tras ella.

- Nos vamos- indico tan solo- ni una palabra...y cambia esa cara, por dios, que nadie se ha muerto...

No espero a que conteste, salgo por donde ví marcharse a Laura y la encuentro fuera, tomando el aire. No necesito que me lo explique, siento exactamente lo mismo. Me ve antes de que acabe de llegar hacía ella, sólo sigo avanzando hasta llegar a su lado, podría decir muchas cosas pero hay cosas que es mejor ni decir. La cojo en brazos sin mediar palabra y la subo al coche para hacer lo mismo tras ella.

Pongo el coche en marcha aún antes de separar los labios y lo hago sólo para decir:

- Ven aqui.

Y pasarle el brazo por los hombros, atraerla hacía mi y besarla con furiosa pasión hasta que no puedo más del deseo de quitarle toda esa ropa de encima. Y arranco. Nadie dice nada hasta que aparco en las puertas de casa. Ahí Laura me mira dudosa y yo sólo le abro la puerta y la acompaño a su casa.

Va a decir algo pero le callo la boca con un dedo primero y luego con la mía, interrumpiendo cualquier cosa que fuese a decir.

- buenas noches, Lerman.

Pronuncio tan solo, y sé que no le gusta porque vuelve a intentar hablar y la mirada que me lanza no es amistosa.

- shhh...tu padre está en la ventana...entra en cas y sube a tu cuarto como una buena chica...

Da un portazo. Y yo saludo al padre por la ventana antes de girar hacía el hardín y negar con la cabeza quedamente, sonriendo para mi. Si ella lo hace yo puedo hacerlo también. Nunca había subido antes por un canalón, pero siempre hay una primera vez. Esta chica nunca cierra la ventana. Hoy no es la excepción. Cuando entro en su cuarto por primera vez en la vida escucho ya sus pasos por las escaleras, rápidos. Me quito los zapatos y cuando se abre la puerta ya he dejado la chaqueta sobre la silla en su tocador. Se sorprende al verme, lo cual me sorprende a mi. Pero da igual, sólo voy hacía ella, la hago pasar y cierro las puerta tras nosotros. Pongo un dedo en mis labios indicando que no podemos hacer mucho ruido y comienzo a besarla mientas mis manos se dirigen, al fin, y sin remedio, a lo sbotones de su camisa. Apartandolos.


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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Olivia Resnick el Lun Nov 21, 2011 5:50 pm

No puedo con ello, no así, es Alex y no cualquiera, el es el chico al que eh deseado en tres años más que a nada, necesitaba respirar para no echarlo todo a perder. me importo muy poco quien nos observase o quien me observase salir del lugar, totalmente acalorada. porque es justo como me siento.

La obscuridad impera, aún en la calle que apenas es iluminada con luces eléctricas. Se que mis pulmones se llenan porque puedo sentir el ligero dolor al forzarles más de la cuenta. No los torturaría mas, suficiente era el haberse despegado de el cuando apenas y podía. No paso demasiado tiempo y de repente lo tenía acercándose a mi, verle acercarse es como nada en este mundo, porque su expresión me lo dice todo. En el acto deje mis cabellos por la paz, tenía otras cosas que hacer además de aclararme la mente, dejarme ser tocada por Alex es el máximo ejemplo de lo que quería.

No nos hizo falta palabra alguna para entendernos ni tampoco requería el que me dijese que fuese hacia el, tal vez no entendía la gravedad de las cosas, que existía ese campo que me ligaba a el de una manera potente e inentendible, pero totalmente real.
Y nos besamos, con toda la fuerza y pasión, justo como había estado deseando toda la noche.
No, no era simplemente placer sexual, era mucho más allá, no deseaba mi placer o medir mi ego en relación de que es lo que podía causar en ese hombre. Nada más absurdo.
Al besarle así, con esa pasión era como abandonarme, abandonarme en el y por el, al atraerle hacia mi era reconocer que solo lo necesitaba a el y que moriría si no bebia de sus labios, porque si, se podía morir si no se tenía un beso así, unas caricias así. una total incongruencia, porque mientras le besaba y le acariciaba así, con tanta pasión intentaba por todos los medios saciar mi necesidad de el, pero, a cada segundo sentía como todo pudiera de un momento a otro estallar en llamas, porque no había más entre nosotros.

Era tiempo.

Durante el camino nadie pronuncio una sola palabra, y por mi parte ni siquiera le veía, sin embargo claro que le sentía a mi lado, en mis labios y en mi piel. Al fina llegamos a nuestras casas, y fue como intentar promover la existencia del invierno en el infierno mismo, no era posible que de repente me dejase en casa y todo acabase. No le dejaría.

De mala gana le vi a los ojos para después simplemente llegar a casa, dar unas breves explicaciones sobre el como fue el partido -lo único que le interesaba al parecer a Benjamin- y que claro estaba temprano en casa, no feliz por supuesto, aún cuando estaba vestida, sobria y a buena hora... -estoy exhausta, si me disculpas- le dije aún cuando el se encontraba en la sala, relajándose de su semana laboral. Las cosas marchaban bien si no se le interrumpía y después simplemente se arrastraba hasta su habitación muy entrada la noche, lo mejor era hacer como si no existiera. y puede que funcionase.

Subí las escaleras tan rápido como pude, pasando la manos por los soportes de madera calculando si me sería tan difícil entrar por su ventana, si la dejaría al menos abierta para mi o si tendría que entrar como la última ocasión a su casa porque yo no era una buena chica, pero si era la chica que más lo necesitaba en todos los aspectos sin que el lo supiese.

Con el pomo de la puerta en la mano le hice girar y entonces, en mi habitación estaba el.

Sabes que algo importante pasará, o que te acaba de pasar, algo que cambiará tu vida al momento en que toda tu alma vibra y retumba haciendo ecos en tu cuerpo. Jamás había estado con nadie en casa, era algo así como sagrado, porque alguna vez perteneció a mi madre, porque nadie significaba nada para mi, nada real al menos pero el...

Sería una tonta si pronunciara su nombre, sin embargo deje que cerrase la puerta tras de nosotros echando seguro para después indicarme que no deberíamos hacer ruido.

A continuación me beso, mejor dicho nos besamos. Con nadie en este lugar más que con el. mis ojos se cerraron un poco solo para sentir su piel apenas rozarme al desabrochar los botones de mi blusa y mientras el lo hacía me dedique a besar su cuello, despojándole de a poco de su camisa, como podía. -por un momento pensé...- que no estaría añadí de manera mental, que no pasaría y que al final no era más que un ligero sueño mío el que pasara lo que hacía tres años seguía añorando -yo hubiese ido por ti, Alex... amor- y no había tono ni sonsonete que me acusasen como de proferir artificialmente amor, no con el ni así.

poco a poco topamos con la cama un empuje más le hizo sentarse en ella a falta de mas espacio y equilibrio. Lo aproveche en el acto. con mi mano abierta, como aquella vez, repte por su pecho hasta dejarle acostado sobre la cama, solo para besarle ese pecho desnudo y bajar cada vez más, hasta abrir su cinturón y botón de pantalón. me erguí y el me siguió al hacerlo. ten{ia mis razones, una de ellas era volver a sentarme a horcajadas y besarle con desesperación en cuanto sus labios se hicieron de los míos, llevando mi mano libre por debajo de ese pantalón y separarme de sus labios y recargar mi frente sobre la suya, tocándolo un poco, y me bebí de primer mano el cambio de su expresión en cuanto toque su miembro, que Alex disfrutaba al dejarse hacer. mi mano abandono a esa parte para ser sustituida por mi cuerpo, masajeándolo de igual manera, debido a la posición
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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Alex Kaiser el Lun Nov 21, 2011 6:33 pm

- Ya estoy aqui.

Es lo que dije al escucharla. Sin pararme a considerar en ese momento cómo podía ella dudar siquiera que la noche habaía acabado. no. No para nosotros, no esa noche. Y mientas le besaba con ardor, sin contener las ganas que tengo de ella desde que me hallo en uso de razón y sin querer hacerlo tampoco, uno a uno voy desabrochando esos botones que me impiden llegar a lo que quiero. Apartando su blusa a un lado pero sin quitarla mientras alzo los brazos, soltando sus labios sólo lo justo, para que ella puede deshacerse de mi camisa. Es más rápida que yo, lo cual me causa cierta gracia. Pero no es su cuerpo, ni los besos urgentes y necedsitados de ambos lo que me produce un continuo escalofrío en la espina dorsal, es esa palabra, "amor", algo que ya había dicho antes pero no así. No con ese tono, uno que me lleva a pensar que quizá sea posible.

Los besos se suceden mientras nuestras manos, sin constancia, recorren el cuerpo añorado del otro buscando poder hacerlo todo a la vez, lástima que sólo tengamos dos. Doy con la cama casi sin verla, y sé que me he sentado sobre ella sólo porque sus manos acarician mi pecho, como siempre, produciendo un coaquilleo por cada poro que rozan, y acabo tumbado con ella encima no sé ni cómo. Pero tampoco me lo pregunto, sólo busco seguir descubriendo cada parte de su ser.

Su cama. Tantas veces vista y nuca valorada. Es cómoda y dura, se hunde apenas lo justo, y ella se levanta, incoporandose a medias, y la sigo, porque la seguiría a cualquier parte en cualquier momento, más en este. Se sienta a horcajadas sobre mi y yo aprovecho para sujetar un segundo su cintura, subir con las manos por sus costados, libres de tela, y amoldarlas luego a esas dos cumbrs perfectas, ensartadas en encaje negro y con la parte de arriba transparente, dejandome ver su copa. Ni lo quito ni lo aparto. Sólo amoldo mis manos a ellas y las acaricio con los dedos.

No necesito verlas ahora, puedo sentirlas, y mi boca vuelve a tomar la suya, para beber de ella, que se introduce en mi un poco más a cada instante. Me abandona para recargar su frente en la mía y es cuando noto su mano exploradora buscando en mi pantalón. Inspiro con anticipación antes de sentirla. Después sólo cierro los ojos y separo los labios, extasiado al vibrar entre sus dedos.

Me deja de nuevo, para acomodarse sobre mi y moverse encima mío. Yo sólo echo las caderas hacía delante para que el contacto sea mayor, más intenso mientras aparto la tira del sujetador de un hombro y me dedico ahora a su cuello con la boca, succionando aqui, lamiendo allá, para acabar mordisqueando con ánimo juguetón el comienzo del encaje que cubre el pecho, para luego bajar sin apartarlo y llevarme eso que cubre a la boca, sorbiendo primero, lamiendo después, hasta notar como el pezón se endurece entre mis dientes y mordisquearlo también.


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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Olivia Resnick el Lun Nov 21, 2011 7:33 pm

cada que me toca se me va el aire, eses es uno de los tantos que tiene sobre mi, la facultad de hacerme desear morir entre sus brazos y sofocarme de ser necesario si estaba con el. de a poco le siento entre mi intimidad, si, estaba repitiendo lo de aquella fiesta, apenas hace dos días, per oel inicio y final serían completamente diferentes. El me hace ser diferente.

Puedo sentirlo, pero estando frente a el así de cerca no logro pensar bien, solo actuar y sentir, amarle con lo que me de el cuerpo sin intentar sorprenderle, nuestros cuerpos respondían, siempre lo habían hecho, de maneras desesperadas, para luego dejar paso a otras más dulces.

mi piel le recibe con ansias al momento de que toca mis pechos para después apartar de a poco algún tirante y me toca así. cierro los ojos apenas a la par de moverme, aún cuando se que esto será insuficiente para nosotros. lo fue en cuanto de poco fue apartando esa tela que llevaba por sosten para hacerse de mis senos. me quejo en el acto cambiando de respiración, con todas las sensaciones a flor de piel. mi jadeo no se hace esperar y entonces me doy cuenta que eh dejado de moverme para simplemente arquear mi espalda y ofrecerle más de mis pechos, al igual que todo lo que tengo y soy. Se que eh sido rápida e impetuosa, que estaba acostumbrada a otro tipo de tacto cuando Alex me provoca otros deseos más profundos que simplemente el hecho de ser tomada.

Pero no tengo demasiada fuerza como para negarme a sus besos y succiones, aunque si para poder avivarle lo suficiente para que me tumbe en la cama posándose sobre mi. ese cambio lo aproveche para traerle hacia mi y la cama de forma principal, no en alguna orilla. lo quería bien, quería ser poseída, cuerpo y alma, como jamás desee algo y también quería poseerle a el, con ese espíritu egoísta que daba el querer, que sabía que le quería aunque el no supiese el cuanto.

Y le beso, el sobre mi y yo soy quien lo hala hacia mi para buscar sus labios, de a poco adentrándome en su boca esta vez, jugueteando con esa lengua e intentando recorrer su costado. No, esto no era un juego, esto nos estaba pasando en verdad y ya nuestros cuerpos estaban tan cercanos, lo mismo que nuestros labios ya estaban devorándose apenas unos minutos que no pude contenerme -se mío- le pedí con una vehemencia cuando el de nueva cuenta estaba en mi cuello. Tonta, lo arruinaría si le exigía algo así y no podía permitirme el perderle, no ahora, por lo que antes que pasara a el tiempo negué con la cabeza y le empuje un poco, lo suficiente para ponerme sobre el y sentir sus manos en mi cintura -shhhh, no digas nada, solo hazme tuya, Alex... quiero pertenecerte, por completo- acto seguido mis labios no enuncian más palabras asi que mejor se lo demuestro sobre su cuello, sobre su pecho, sobre sus clavículas las cuales beso y succiono, dejando claros caminos húmedos que solo recorren lo que mis manos ya han recorrido segundos antes. y bajo de a poco hasta llegar a su abdomen. el se removió sin posibilidades a tocarme mucho más y yo solo sonreí al momento de seguir bajando, liberándolo de ese pantalón ya tan molesto. mis manos lo bajan de a poco. El se irguió obligándome a hacerlo quedando uno frente al otro en medio de esa cama y yo apenas podía verle a los ojos.. podía ver a sus labios podía ver su pecho firme, la manera exquisita en que su cuerpo estaba formado, la forma en que las venas le cruzaban los brazos, lo mismo que su abdomen bajo para perderse en ese boxer negro -quieres que pare? pregunte en un susurro apenas seguí bajando ese pantalón cuanto pude. El no respondía. fue entonces que acaricie su miembro por encima de el boxer y me acerque a sus labios -alex, amor- de nuevo le había llamado así, y no sabía el como podría pasar, no así.. no cuando sabía que esta vez era real, no cuando jamás supe de cuando este rubio que para mi era perfecto se convirtió en el verdadero portador de tal ese apelativo. seguí acariciándolo y besando su cuello -es ahora si aun me quieres y si no… -

Antes, la vez pasada no hubo tiempo, no tuvimos tiempo para dudas o al menos no las permití, pero ahora era diferente, muy diferente -no soy tu hermana, no me veas así, por favor- le suplique al momento que aparte mi mano de su miembro.

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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Alex Kaiser el Lun Nov 21, 2011 8:23 pm

Nada de lo que dice tiene sentido para mi, va a ser cierto lo que dicen, que no nos ellga la sangre al cerebro cuando se condensa en otra parte. Lo intento pero no sé a qué se refiere o porque de repente me parece que tiene dudas. Yo sólo atino a saber que esta es la chica con la que quiero estar, y ni siquiera eso es un pensamiento consciente, e más una sensación, algo que te dice el cuerpo.

El imperativo es lo unico que entiendo y voy a responderlo, de verdad que sí, pero para eso he de soltar lo que tengo entre dientes y me lleva un momento más del que dispongo pues ella ya ha vuelto a hablar, y dice ahora que no diga nada, es su movimiento lo que me impide habalr sin embargo, ella se gira, rodeandome, y me obliga agirar con ella, quedando por encima de mi y proporcionandome así una visión perfecta. Aún no le he quitado la falda, que se ha hecho un jirón enrollado en su cintura, estoy por ponerle remedio pero ella se mueve primero y sólo me dejo hacer mientras mi cuerpo reacciona a cada roce de sus manos sobre mi piel.

¿qué pare? ¿Se habrá dado un golpe en la cabeza? Apenas me acaricia por encima del boxer y ya quiero sacarmelo todo y entrar en ella. Pero algo me lo impide todavía, ,esta vez son sus palabras quedas, susurradas en mi boca, casi como temerosas, y su boca en mi cuello que me incita a estirarlo hacía arriba para dejarle espacio, para que haga conmigo lo que quiera.

Cuando acaba de hablar cojo sus manos, las dos y la aparto un instante para girarme yo y acabar de sacarme los pantalones a su lado, me pongo sobre ella y le saco esa falda que tanto molesta antes de posarme sobre su cuerpo sin aplastarlo y volver a colocarme de forma que nuestros ojos queden a un tiempo. Sonrío, tranquilo, seguro, sin sombra de duda, mientras mis manos pasean por su cuerpo como delineandolo. Poco a poco voy llegando desde sus muslos a sus pechos y vuelvo a bajar, para tomar sus caderas y bajar de a poco también esas preciosas bragas negras que tan poco me interesan.

- Eso fue hace mucho Laura...- y cogí su mano para dejarla de nuevo donde debía estar- y hace mucho también que he dejado de verte como una hermana, cinco años ya...

Exhalo, suspiro y me mojo los labios en cuanto ella comienza a acariciarlo, pero no he terminado y no voy a separarme de ella. La beso, eso sí, varias veces, modelando sus labios gruesos con cada beso.

- no tengo dudas...

Ninguna duda respecto a ella, mucho menos respecto a esto. Sólo terminé de asegurarlo antes de hacerme de nuevo con su boca, porque no podía dejar de besarla, y en cuanto me satisfizo lo suficiente para estar lleno de ella por un breve lapso bajé de nuevo hasta su cuello y me animé a recorrer su escote y seguir bajando, sin impedimentos ya llegué hasta su ombligo mientras mis brazos rodeaban su cuerpo como intentando evitar que se perdiese y continué hasta besando su cuerpo hasta que un arqueo de sus caderas me llamó la atención lo suficiente como para dedicarme a esa zona, y comencé por sus muslos, apartando una de sus piernas con las manos para girarla y que quedase de costado, y así yo poder besar la conjucción de esos muslos desde atrás mientras la rodeaba con el brazo entre las piernas para alcanzar con él su vientre y su pecho. Pero no era suficiente, nada lo era, porque ella comenzó a refregarse con ese mi antebrazo, entre sus muslos y sin decidirlo volví a subir, la llevé hacía mi dejando que se recostase en el colchón, que ni siquiera habiamos abierto, y me quité los calzoncillos con una mano para no tener que dejar de tocarla con la otra. Da igual, pensé, es sólo el principio. Y me coloqué entre sus piernas.


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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Olivia Resnick el Mar Nov 22, 2011 2:24 am

No tiene dudas, eso es más, mucho más de lo que podría deseas, porque yo… yo ya no tenía dudas, quería hacerlo mío y yo ser suya. Lo deseaba desde hacía tanto tiempo, no tenía más caso ocultarlo, ¿para qué hacerlo cuando mi piel reaccionaba de esta forma a la suya? Cada poro, cada célula pedía por él, por su tacto, sus besos, sus caricias. Esta vez por primera vez en mucho tiempo estaba haciendo el amor, porque eso era lo que sentía cuando estaba a su lado –Entonces hazlo, hazme tuya como no lo has hecho antes- susurré de forma suplicante entrelazando mis dedos en los suyos y moviendo su cadera contra su pelvis. Era una tortura, nunca había sentido algo así, quizá porque antes tan solo había sido sexo. Un encuentro casual dónde lo único que buscábamos era un placer, pero esto iba más allá, más profundo.
Mi mano se dirigió con ansias por todo su pecho, acariciándolo, reconociendo cada parte hasta llegar nuevamente a su miembro. Estaba erecto, sonreí contra sus labios satisfecha. Era increíble lograr ese efecto con alguien, con otros hombres, pero era mucho más cuando ese hombre tenía todo de ti. –No soy tu hermana, soy una mujer, que te desea… y.. te...-murmuré apenas acallando el "te ama" antes de volverlo a besar con ansiedad recorriendo su cuello y cada parte de su piel a mi alcance.
Entonces hizo ese movimiento que casi me lleva a la locura, una deliciosa y torturante locura. Sus besos bajando por mi cuerpo me hacían perderme, lograban estremecerme en realidad y no era algo ficticio como cuando quieres terminar con algo pronto con tal de que tu reputación se vaya al carajo. Esto era muy real. –Sigue amor, sigue…- Mi espalda se arqueó al decir estas palabras, pero entonces el volvió a colocarse en medio de mí y llevo mi mano a su entre pierna, la cual acaricie con suavidad y vehemencia-A qué esperas…-pedí contra sus labios con un ligero toque de picardía que no sabía de dónde me había salido fuerza para hacerlo.
Así que esto era ‘hacer el amor’. Si que te cambia la perspectiva de las cosas cuando lo haces con alguien a quien quieres, o amas. Palabras fuertes, y que sí, aún me daba miedo decirlas aún cuando de a poco se lo dejaba saber.

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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Alex Kaiser el Mar Nov 22, 2011 6:48 pm

La súplica llega a mis oidos cuando sus dedos se entrelazan con los míos, la miro y nunca la vía más hermosa, laspiel sonrosada, los labios entreabiertos, y esos ojos profundos con una chispa de brillo, pero sin tristeza, es otra cosa, magnifica, vibrante y deseosa, tal como debería ser. No voy a preguntar si tiene dudas, ella lo ha dejado más que claro y aunque no lo hubiese hecho con palabras su cuerpo hace mucho que me lo dijo. No voy a contestarle esta vez, no hay nada que decir, pero sí mucho por hacer. Sus caderas se mueven hacía mi, mi erección se frota entonces entre sus pliegues y ambos separamos aún más los labiso en busca de oxigeno, uno de los dos, o los dos jadea, ¿quién? ¿acaso importa?

Le beso el cuello, sus manos vuelven a recorrerme y mi vientre se tensa al pasar de sus dedos, firme y duro a su contacto. Sonríe, cuando he vuelto a su boca, y lo hace rozando mis labios, en el momento en que su mano vuelve a rodearme la polla. Sonrío también, mirandola brevemente.

- Te gusta saber que me excitas- no es una pregunta, más bien una afirmación, lo entiendo, es una sensación poderosa- sonríes y te muerdes al labio cada vez que notas una erección en mi...lo hiciste ayer...- y me río sólo un segundo, alegremente- deberías sonreir mucho más a menudo...

Cada mañana por lo menos, porque siempre me levanto con una y siempre es por la misma chica.

Alzo las caderas, para recolocar mi posición y vuelvo a dejarme caer sobre ella, moviendola a ella en el proceso, pero mucho mejor colocado entre sus piernas, acaricio una de sus piernas, bajando el brazo y subo por la cara externa del muslo para moverla y doblarla, apoyandola en mi cadera, rodeandome y mi glande ya roza su entrada, pero no empujo.

- si no dejas de repetir esa palabra- le digo en voz baja y ronca- voy a tener que dejarlo aqui- pero no lo digo en serio, no hay nada en este mundo que me haga volver a verla como una niña, menos como una hermana.

Y me moví, sólo un poco, empujando mi miembro para entrar en ella, pero sin traspasar más que la abertura con la punta, sólo eso, tomandome un momento para disfrutar del instante. Apenas un gemido se escapa de mis labios, pero cada musculo de mi cuerpo se tensa, dulce agonía. ¿A qué espero?

Ella pregunta mientras su mano se desliza hasta el tronco, acariciandolo e intentando empujarlo hacía dentro.

Y le respondo.

- Sólo a que me mires a los ojos.

Porque los cerró en el momento en que comenzó a besarme el cuello, y sólo cuando los abre la agarro por la cadera y me meto dentro.


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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Olivia Resnick el Mar Nov 22, 2011 8:34 pm

Si, claro que me gustaba saber que lo excitaba, porque solo el me interesaba y a solo ese hombre que tenía sobre mi quería excitar -culpable- respondí con esa sensación de calor tanto por su cuerpo como por esa sonrisa misma que no desapareció aún cuando me hice de su labio inferior para mordisquearlo y acariciarlo con la punta de mi lengua -en serio? no había notado que te mando señales- mi mano insistió un poco más en su miembro ya rozándome y el sentirlo me hacía jadear profusamente -deberías dejármelo saber más seguido- me interrumpió en el acto solo para beberme su jadeo y hacerme más de el, si eso era posible -no, no quiero saberlo, quiero sentirlo-

Y lo sentí al momento en que se reacomodaba, con las llamas que dejaban su mano viajando por mi pie, porque su miembro ya tocaba mis pliegues pero no entraba, porque quería sentirlo en mi y completarme, el y solo el, porque mi intimidad estaba lista para el, al igual que siempre lo había estado. busque su mirada para encontrar un verdadero sentido a sus palabras, no podríamos dejarlo, o al menos yo no podría, estaba ardiendo por el, encontré que no parecía ser en serio. -no puedes dejarlo, ya no podemos- y lo comprobé paseando con más fuerza por el tronco. Entonces entro, solo la punta y me hizo jadear y gemir al sentirle entrar de a poco, solo la punta encajándose, explorando y abriéndose paso entre mi carne, y lo sentí caliente, y lo supe adictivo y glorioso. No me resistí a encenderle más, porque al hacerlo me encendía yo misma.. también era esto las sensaciones eran potenciadas si era con el, también mis deseos de darle lo que quisiera, volverle tan loco como me tenía a mi y me hice de su cuello mordisqueándolo y lamiéndolo y abandonándolo al escuchar sus palabras. No respondí y solo me centre en sus ojos, jadeante si, moviendo mi cadera para que su punta me acaricia de desde dentro y perdiendo la concentración por el sofoco que me producía. y mis manos viajaron por su espalda desnuda y cálida, y mi pierna libre es acomoda para poder recibirlo. Le siento, claro que le siento tomarme por las caderas y en sus ojos oscuros e infinitamente intensos veo lo que yo misma deseo, lo mismo que su fuerza y decisión.

Se deslizo en mi al fin, y al momento mi espalda se arqueo con el placer de sentirle por completo, siempre viéndolo a los ojos, aun cuando fue difícil no cerrarlos por puro placer. Placer puro, placer combinado con la pasión, el ardor y si, el amor que le teína, que ya existía pero jamás me enteré hasta ahora. y gemí para el en su boca al momento de tomarle por el cuello para apoyarme en el y empujar de mi parte, sintiendo como se hundía y mis pliegues atrapaba su miembro y me hice de su boca con desesperación, volviendo a cerrar los ojos por ya no poder más cuando el se hundió por completo -Alex... ahg... Alex...- gemí en su oído al momento de que se retiro para volver a entrar con más fuerza, comenzando con un ritmo que mi cadera acompaso siempre. Y mis manos le recorrieron, mientras que mis labios musitaban palabras de amor para el entremezcladas con jadeos en su clavícula, viajando a su hombro y mordiéndolo con suavidad en cada estocada, cada vez más fuerte y frecuente, sonriendo en su cuello aún cuando me perdía en la forma en que me penetraba, porque nada podría hacerme sentir mejor.
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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Alex Kaiser el Mar Nov 22, 2011 9:27 pm

Y lo ví, lo ví en sus ojos a la par que a mi mismo reflejado en su retina. Era cierto, era mía, y por un tiempo me olvidé de todo, de mis padres, de mi abuela, de mi mundo entero hecho un desastre y de mi propia desesperanza porque por este instante, en este momento, sólo había cabida en mi para la más pura felicidad. Ella me quería. Lo supe ver tan claramente como veía antes que me deseaba. Es sencillo, aunque no lo hayas sentido nunca antes, sólo tienes que dejar la mente en blanco y llenarte con su mirada. Esa mirada hacía más por mi que los mil dólars que había invertido mi abuela en mi supuesta depresión tras el accidente. Si lo hubiese sabido antes...tres años malgastados.

Pero no importaba, nada importaba ya. Sólo sus ojos, el latido de su corazón bombeando con fuerza y retumbando en mis oidos cada vez más deprisa, su aroma impregnando mi piel y esa cálida madriguera entre sus piernas que a partir de ahora consideraría mi hogar. Sólo ella me hacía sentir en casa.

Mi nombre susurrado, nunca, en mis fantasías decía mi nombre, pero eso era porque no tenía idea lo que se podía sentir al escucharlo de su boca mientras me hundía más y más en ella. Ahora lo sé. Y entiendo, al fin, porque siempre me piden que lo pronuncie en voz alta, ella no lo hace, no pide nada. Lo da todo sin pedir nada a cambio, y es ella, sin embargo, la unica que va a obtenerlo. Y lo pronuncio, en un susurro quedo con los labios en su cuello, una y otra vez hasta que siento que pierdo el control y ya no controlo el ritmo, sólo me dejo llevar.

- Despacio...más des...-lo intento, se lo pido a ella a la par que intento reducirlo yo, pero me doy por vencido antes de acabar la frase.

Ella me muerde una y otra vez y levanta las caderas con fuerza cada vez que yo las impulso hacía delante, y en uno de esos vaivenes comprendo que da igual, que no importa, que no tengo que mantener el control esta vez.

- oh, jesus...da lo mismo...

Termino por claudicar. Mis manos no han dejado de recorrer su cuerpo pero no he dejado de ver su rostro en ningún momento, porque no quiero. Ahora la sujeto bien para girar con ella y dejarla encima, con cuidado de no salir de ella en el proceso, dificil, pero no imposible, por suerte he estado practicando, de algo tiene que servir, aunque no sirva de mucho más. Cuando se echa hacía atrás, mientras la sostengo aún de las caderas, para apoyar las manos en la colcha y empujarse con ellas hacía un ritmo que acabará con los dos exhaustos pero felices no puedo más que protestar. Por muy electrizante que sea la visión desde abajo de su cuerpo retorciendose sobre mi y sus pechos bailando ante mis ojos.

- No...no tan lejos- al menos no esta vez, y me semiincorporo hasta besarla y cogerla de la nuca para llevarla conmigo de vuelta sobre mi cuerpo. Encima sí, pero recostada sobre mi, donde pueda sentirla, donde pueda verla y no dejar de besarla.

Eso es precisamente lo que hago, no abandonar sus labios por mucho que me falte el aire, al contrario, cuanto más me falta más me empeño en compartirlo con ella, todo su cuerpo en contacto con el mio. Así si.


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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Olivia Resnick el Miér Nov 23, 2011 2:25 am

Esto es diferente, exquisito y poderoso, lo más real que había tendido en mucho tiempo. Tres años le había extrañado, tres años de no nacer el amor y no escuchar la sinfonía de sus gemidos ni sentir el calor de su piel quemando la mía de sus labios recorriendome o de esos preciosos ojos que solo me tenía a mi y que por mi parte no podía no quería dejar de ver.
Pero eso ya era pasado y mi mundo se resumía a Alex y solo Alex tomándome con fuerza, penetrándome a cada segundo con más fuerza y a su vez yo encontrándome con esa pelvis que me enloquecía arqueando mi espalda y moviendo a cadera en un ritmo que me sacaba el aire. Escuchar mi nombre en sus gemidos en el cuello solo lo sazonaban más, porque estaba en su mente, porque esos gemidos no solamente eran derivados del poder evitarle, si no de que era la única en sus pensamientos y en su corazón.

3 años para esto... tres años en donde nuestros cuerpos esperaban uno por el otro y que ahora no medirían consecuencias.
Y mi centro se estremecía a cada embestida cada vez más fuerte y desesperada, mientras que mi cuerpo enloquecía retorciéndose en el, queriéndolo tenerle dentro todo el tiempo.
Ame este encuentro. muchos pensarían que lo mejor para alguien que le quería sería algo romántico y tierno... gemí con fuerza en una estocada tan fuerte que era capaz de entrar por entero en mi, sintiendo sus testículos golpear ligeramente mi carne, perdiendo el control junto con el y dejándome llevar por esa sensación de necesidad de estar con el, con la humedad por completo, envolviéndolo desde mi interior. No, esto no era romántico, por el contrario estaba envuelto en pasión y algo de ex esos al sentirle tan dentro que era deliciosamente doloroso. No era romántico, empero era lo mejor que me había pasado y si, tenía amor y desesperación por reencontrarnos, y por primera vez manifestarnos esa necesidad del uno por el otro sin limitantes.

Perdimos el control al momento en que ambos llegamos a un nuevo frenesí, donde no éramos cuidadosos, donde todo lo que imperaba eran nuestros gemidos entremezclados, mordiéndole por mi parte por ultima vez, porque ya no podría por ningún motivo acallar el placer que tenía, la pasión que experimentaba.
-no... por favor no pares- de susurré al momento de bajar mis manos a su espalda que tan acaloradamente acariciaba, hundiendo mis yemas por la misma. mi cadera volvió a subir para encontrar su erección y casi ser empalada gimiendo en sus labios, jadeando ante ese estado de descontrol completo. No podíamos ni debíamos parar ni bajar el ritmo porque esta desesperación se debía a el tiempo y el ansia, porque quería pertenecerle, porque le pertenecía desde hace mucho y porque el.. el era mío.

Tan mío que lo tuve en un segundo debajo de mi, abriéndose paso con su pene en mi cavidad húmeda, caliente, que latía y trataba de apresarlo a como diera lugar. Y le sentí entrar con más fuerza, como reafirmando que nadie podría ocupar esto. mis manos acariciaron ese pecho, pasando por ese abdomen inervado y tenso a la par de que mis caderas y sus manos en estas dirigían la manera en que nos fundíamos. eche la espalda y la cabeza hacia atrás al momento en que no podía contener más las ganas de cerrar los ojos y potenciar las sensaciones. Mis pechos se movían en un vaivén mientras el empujaba con deseo. y mis manos buscaron apoyo encontrándolos en sus piernas mismas que eran acariciadas cercanamente a la entrepierna y sus testículos escuchándole agitarse. No duró demasiado antes de que el subiese a por mi y bajásemos juntos devorándonos los labios.

NO hay mejor sensación que el sentir su cuerpo erotizando el mío, ni placer más absoluto la agonía de sus penetraciones y nuestra falta de aire y ningún interés en llenar los pulmones si no es de la boca del otro.
mis pechos y pezones eran acariciados por su cuerpo, ese cuerpo que ya podía sentir a perlado en su piel contra la mía. -por todos los... dioses me estas... me matas- gemí para el en uno de esos vaivenes donde acariciarle me costaba debido a que en realidad clavaba mis uñas en el y no me apetecía hacerle daño. Nuestras miradas se cruzaron y al menos yo supe que esto sería rápido que no podríamos esperar más, yo no podría, mi vientre estaba tan contraído por intentar no dejarle escapar y sabría que pronto vendría nuestro climax.

Sentí su mano en mi nuca y la otra en mi espalda baja para entonces estar sentada abre el y el erguido frente a mi. Me hice con fuerza de esa su espalda que adoraba y comenzó el desenfreno, sin limites, sin temores, en medio de gemidos y jadeos, evitando gritar cerrar los ojos penetraciones delirantes, juramentos lujuriosos en cuanto al tono, sin mucho por pensar porque no debería ser pensado. El orgasmo venía con fuerza y entre nuestros besos y frentes una sobre la otra aparte el rostro por mero placer cerrando finalmente los ojos. mi espalda se arqueo y el se me fue encima cayendo sobre mí con fiereza para en segunda ser rodeado por mis piernas. estábamos listos, yo estaba lista y entonces... el orgasmo llego con la penetración más poderosa que jamás hubiese sentido.

Si, esto era delicioso, tanto que supe de la existencia del destino, nada más fuerte que esto... nada más fuerte que lo nuestro. me estremecí y contraje entre sus brazos con ese primer orgasmo escapándoseme lo que jamás pensé mencionar -Alex- gemí en pleno éxtasis teniendo nuestras manos entrelazadas jadeando en un intento de no morir por completo en este lecho y por supuesto yéndonos al cielo viéndonos a los ojos. algo emano de mis labios tan dulce y sutil que bien el no sería capaz de escuchar, ni de leer cuando mordió mi cuello y comenzaba a correrse, solo dos palabras, cinco letras que jamás había pronunciado -te amo...- unas que lo mas seguro no escucharía dado que no me restaban fuerzas para poder hablar, ni coordinación suficiente para hacerlo...
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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Alex Kaiser el Miér Nov 23, 2011 10:48 am

Recostado, feliz, dejandome caer sobre ella, sin temor a aplastarla, sólo dejando que las últimas convulsiones se fuesen y dejasen mis musculos relajados y distendidos, experimentando como el último estertor se colaba entre sus pliegues sin preocuparme de nada, así es como acabé encima de ella. La mente en blanco, los ojos cerrados y feliz.

Pero ella se apartó, rodando sobre la cama para poneres de costado y darme la espalda. No le dí importancia, sólo me puse a su lado, abrazandola por detrás. Pero dijo algo, sobre tener cuidado al bajar por el canalón. Fruncí el ceño levemente, pero sin dejar que el humor variase.

- ¿Me estás echando?

Y me apoyé sobre un codo para mirarla desde arriba, tenía los ojos abiertos pero no me veía a mi si no a la pared. Pasé mi mano por su brazo, acariciandolo con los dedos y me incliné para besar su cuello antes de decir.

- No...es peor...crees que me voy- es una reflexión en voz alta- al menos deberías saber que me gusta dormir contigo...

Me daba igual en realidad, podía entenderla. Era justo. Ella se había abierto y yo, yo sólo me mantenía en silencio. Volví a inclinarme, esta vez para depositar un par de besos húmedos en su hombro, y luego en su brazo, para luego volver a tumbarme y abrazarla en silencio, fuertemente, apretandola contra mi.

- Me gustan tus ojos porque siempre puedo leer en ellos- empecé, despacio, pensando bien lo que iba a decir, apenas alzando la voz lo suficiente para que ella, que estaba fundida a mi lado, lo escuchase- me gusta tu boca porque es la unica que ansío besar...me gusta tu pelo porque brilla con cada rayo de sol, me gustas por la mañana, cuando tus ojos apenas están abiertos, me gustas cuando tus labios se fruncen y tu gesto es malhumorado antes de desayunar, me gustas cuando vuelves a subir a tu cuarto después del café y te miras en el espejo para colocarte el pelo, ya con una sonrisa y esa barbilla alzada pensando en que una vez más vas a enfrentarte al mundo, me gustas cuando me provocas, me gustas cuando te enfadas, me gustas cuando me miras con desagrado y luego apartas la mirada como si te hubiese ofendido por algo, incluso cuando no tienes razón...me gustas incluso cuando te paseas por el instituto sin sujetador y no dices más que barbaridades...

Se mueve, se gira y me mira, va a decir algo, no lo permito.

- shh...dejame hablar, tú ya lo has hecho...

Y me tomo un segundo planteando la frase en mi cerebro para no meter la pata, mientras le miro la boca con ganas de besarla de nuevo, pero sólo le acaricio el labio con el pulgar, dejando que lo chupe un segundo antes de seguir.

- Me molesta que te conozcan en sitios como ese, si, y me molesta aún más que tengas relación con un tipo como el Elijah...pero no es lo que crees, no te estoy juzgando, no necesito juzgarte, te conozco, sé quién eres y lo que eres, tampoco te estoy preguntando, has dicho que siempre tienes tus motivos y para mi es suficiente...

La giro, para que quede de frente, sin apartar mis brazos que la rodean, y aprovecho el momento de respiro para besarla de nuevo, besos cortos, sentidos pero sin urgencia ya. Y espero, a que procese lo que intento decirle antes de seguir. Dice algo sobre su reputación, sólo sonrío.

- tu reputación me da lo mismo, no busco la paja ajena cuando tengo una viga sobre mi tejado...y ya te lo he dicho, te conozco, he conocido a muchas putas también, y tú no eres una, me da igual con cuantos tíos te hayas acostado...¿veinte? ¿treinta?- algo en su expresión me hace alzar las cejas y soltar una carcajda- ¿más?..da igual, como si son mil, por suerte no soy ni timido ni inseguro...

Sonríe, y recuesta la cabeza sobre mi hombro alzando la barbilla para verme, va a hablar otra vez, vuelvo a acallarla.

- No he terminado- advierto con media sonrisa- Lo que intento decir es que no me voy a niguna parte, Laura, no sin ti...lo dije en serio, si tú vas yo voy. Y si me molesta es porque me preocupo por ti, siempre lo he hecho. Nunca duermo hasta que tú vuelves a casa, te veo desvestirte y ponerte el pijama o la camiseta, para el caso, a veces no puedes ni ponerte en pie y simplemente gateas hasta la cama, pero yo espero, espero hasta que tu luz se apaga y sé que estás a salvo.

Creo que acabo de decirlo, quizá no con las palabras que se esperarían, pero espero que lo entienda. Ahora sí la dejo hablar, mientras me acurruco entre sus brazos, inspirando su aroma entremezclado con el mío, un bouquet perfecto.


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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Olivia Resnick el Miér Nov 23, 2011 1:58 pm

aún dentro de mi, siendo uno solo... esa ara la forma en la que quería estar por siempre. El no hablaba sin embargo podía sentir sus ultimas convulsiones al liberar su semen y yo calle guardándome todas las sensaciones, manteniendo los ojos cerrados y atesorando cada sonido emanado de el que finalmente se resumían a respiraciones fuertes, profusas y ligeros quejidos y jadeos.
La mayor parte del tiempo era una egoísta, un ser que solo quería lo mejor para el y a mi manera usaba y desechaba, jugando lo que tenía como mi mejor carta, mi cuerpo y sus deseos, pero resultaba que esa era la primera vez que pronunciaba esas palabras "te amo".
Lo cierto era que eran verdaderas, lo supe apenas salieron descontroladas, tan real como el o como yo, tan magnificas que me hacían sentir iridiscente, porque brillábamos, no había otra manera de definirlo. Si, era cierto, pero también era demasiado complicado para manejarlo adecuadamente y un error el decirlo cuando todo lo que necesitas es estar junto a el. un error decírselo... algo que sonaba tan incongruente viniendo de mi. no me arrepentía sin embargo, aún cuando seguramente con esas palabras había firmado la sentencia de que el se fuese. El no podía decirlo; le gustaba claro, le excitaba desde luego, pero ninguna de esas dos cosas iban necesariamente de la mano. No se lo pondría difícil, así estaba bien y no requería que me amase, esto tal vez no era cosa de dos para ser real.

me di la espalda y resentí el momento en que su miembro salió de mi don un suspiro profundo. No debía de hacerlo más difícil, tampoco necesitaba que me consolase por no quererme como yo le quería, así estaban las cosas y no me quejaría. cerré los ojos y suspire con toda la tranquilidad que el momento y el nudo en el estomago me permitiesen -el canalón es engañoso, cuida bien tus pies al momento de apoyarte- un consejo común un consejo que el no pareció entender.
No, no le echaba, jamás lo quisiera tener lejano a mi, menos solo causar palabras o momentos que el no quisiera darme.. no quería robarle nada, mucho menos una mentira que no era necesaria.

Pero lo que decía contradecía a lo que al menos yo pensaba. fue inconsciente el momento en que deje descansar la cabeza hacia atrás teniendo su pecho como el mejor resguardo y sonreía de medio lado, si.. nos encantaba dormir juntos. me encantaba que me abrazara y la desnudez era algo que debía ser, a mi parecer, si estábamos juntos, sin nada más que nosotros mismos. Fui yo, la que a pesar de saber que se iría la que acaricio esas manos que me ceñían a su cuerpo y la que acurrucaba en el por plena necesidad de sentirle, y no solamente por algo sexual, no.. en realidad quería sentirle, porque eso era lo que sucedía cuando tus ojos se abren por fin a algo tan potente como eran los sentimientos.

no hay palabras para describir justo lo que provocaba con cada palabra. Tu tono dulce y sereno, lo que supe reconocer como real, la manera en que describía cada momento que hacía, ni siquiera me sentí molesta por ser espada, porque en realidad, no tenía nada que esconderle a ese hombre al que ya le pertenecía. Por eso le amaba, por eso y mil detalles más, detalles que conocí en toda nuestra vida, detalles como justo los que hacía en ese momento.
Sorprendida como estaba, sabiendo a cada instante que el amarle era lo único que podía hacer, sin alguna otra opción me gire para verle con tantas emociones apabullantes arremolinándose en mi pecho, justo en el corazón que se suponía ya no tenía cabida para más, curiosamente, si… podía con algo así porque de esto, de este calor que el inundaba cuando le escuchaba hablar… de esto estaba tan necesitado, del amor que solo el podría prodigar, y de nadie más.
No pude hablar, no pude acallarle y dejarlo así, con un momento tan dulce que parecía ser perfecto. Una caricia por su pulgar a mis labios, mismo pulgar que me dedique a probar con mis labios, succionándolo ligeramente, masajeándolo con mi lengua para escucharle continuar. No, no me juzgaba, pero yo si lo hacía.

Desee haber sido otra. No le importaba en nada el juzgarme, tampoco hacía algún tipo de pregunta. Y solo baje la mirada, aún cuando estaba de frente a el, desnudos, porque esta no era la que el merecía, esta no era la que yo quisiera darle, me tenía, pero pudo haber tenido a alguien que no tuviese tanto contacto con el sexo, que no se hubiese dedicado a destruirse por tanto tiempo, que no probase de esas cosas que me formaban y me hacían algún tipo de veneno. Si pudiera hacerlo diferente, si tan solo supiera que esto podría pasar, que mi necesidad de brindármele no solo con lo que era, si no con lo que alguna vez fui habrían sido las osas diferentes, y habría soportado todo; lo daría todo…
Sus besos, confirmaba mi necesidad y su sinceridad con esos besos, cortos, sentidos, quedos y esperanzadores, los besos que podrían reparar lo que quisieran de mi, obrar maravillas y transportarme a ese lugar mejor que era su presencia. Nuestros cuerpos desnudos se acercaban de nueva cuenta, con algo más que deseo incontrolable por sexo, aunque si por seguir juntos y, en medio de esos besos mis dedos acariciaban y viajaban por su piel con tanto amor que estaba segura podría sentir a cada tacto. Esto era… hacer el amor no solo era el acto sexual, si no estar y sentir, disfrutar cada segundo, cada sonido y expresión, cada tacto. Y seguí viajando por esos músculos y piel perfecta, mientras sus ojos parecían brillar con tal intensidad que pudiera ser atemorizante, pero que, solamente me atraían más hacia el. –yo… sabes lo que soy, mi reputación es más grande que yo misma, alex soy una Z.- no me dejo terminar cuando siguió confortándome y más que eso, diciéndome lo que pensaba, porque eso era, un pensamiento real y no algo ficticio… este era el hombre del que estaba enamorada… este era el chico que me gano incluso antes de poder reconocerlo. 30? Eran mucho más de esos yy de solo pensarlo hice un mohín delator. No quería mentirle al respecto, y aunque quisiese no podría… no se puede tapar el sol con un dedo. Pero a el no le importaba.

Lo entendí, y no necesitaba decirme nada más, yo ya tenía mi respuesta. Me quería, mas que eso, me amaba, o eso pensé.. no se puede solo querer cuando hay tanto de por medio y se sobrepone a tal cantidad de obstáculos.

-te quiero- le respondí cuando finalmente dejo de hablar, acurrucándose en mi pecho y permitiéndome así sentir el placer de su respiración en mi piel. No lo pensé si quiera, no necesitaba penar lo que el cuerpo y el alma ya sabían –y te quiero desde hace tanto tiempo… desde el inicio, Alex, desde siempre, creciendo día a día, y ya no conozco otra cosa que el amarte, pese a ti y pese a mi- me hice de sus labios para quedar justo frente al otro, jugando con sus cabellos que tanto me gustaba ver el como caían sobre mi, cuando hacíamos el amor. Siempre te eh necesitado, siempre te eh esperado y añorado.. no lo pides, pero sabes que soy tuya, con todo lo que queda de mi alma y de mi corazón-

Y sonreí, como lo hacía antes, por pura emoción y felicidad porque algo estaba cambiando, desvaneciéndose lo irreal y las capaz para quedar una chica más frágil, más indefensa y desnuda en el alma, ero al mismo tiempo, más fuerte, porque recién encontraba su fortaleza en el objeto de su amor –puedo decir todas las cosas por las que me gustas, por las que te quiero, pero esta es una de ellas.. que estas aquí y que este es el hombre que siempre ah estado en mi, el que no olvido.. el que no deseo olvidar y al que espero día a día si se puede, llegar a casa, porque son tus brazos mi único hogar y es tu alma la que deseo y me completa, por la que quiero ser mejor- no pude resistir mucho más antes de volver a beber de sus labios, sin prisas, solo confirmando lo que había salido de los míos, haciéndonos rodar un poco para quedar encima de el y seguir besándolo, su cuello, el hueco que forma su clavícula, el pecho firme y perfecto que tiene, mientras mis manos resbalaban a modo de caricia sus brazos, llegando a sus manos y entrelazándolas al momento que me apreso mi cintura.
-no te alejes de mi… Alex, jamás... no otra vez- le susurré al momento en que nuestras piernas se entrelazaron y en mucho tiempo me sentí limpia, nueva, mejor… -quiero darte todo, quiero que estés como ahora, quiero que seas feliz.. conmigo- si, claro que lo quería pero de momento nuestros labios volvieron a degustarse, con un nuevo sentimiento, más etéreo, más profundo si era posible entre los besos no sabía que decirle, no sabía darme a entender, que mi mundo siempre le tendría a el, que mi cuerpo lo necesitaba pero más lo necesitaba este corazón que no había más, que tal vez, jamás tuve oportunidad ni deseos de enamorarme de nadie más y que no lo haría… estos eran juramentos de una chica de 16 años, que cumpliría toda la vida, juramentos que el no escucharía pero que para mi estaban marcados para la eternidad.

Se supone que personas como nosotros o se lo permitirían, que el amor era más intenso cuando se es el villano o el que ya no alberga sentimientos. El amor era amor, donde fuese y como fuese, no se esperaría una confesión así, pero … ellos no sabían nadie jamás entendería lo que pasaba en mi interior, donde todo en un momento estaba reconstruido ni entenderían el momento en que dejamos de besarnos simplemente ara vernos a los ojos y sonreír apoyando nuestra frente el uno con el otro, con un abrazo más sentido y una caricias más quedas, profesándonos sin necesidad de más todo lo que de repente sentimos el uno por el otro, donde en sus ojos veía lo más perfecto, donde en el solo roce de sus labios encontraba la más perfecta de las caricias, con un fuego por dentro que crecía al calor de su piel.
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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Alex Kaiser el Miér Nov 23, 2011 5:54 pm

No es que me explique muy bien, gracias a dios tampoco lo necesito, patrece que esta vez lo entiende, al menos es lo que me dicen sus ojos, y la forma de mirarme, con la cabeza ligeramente inclinada como cuando piensa en akgo, pero con ese brillo en los ojos, y esa ligera distensión en la pupila. Nos entendemos perfectamente, ahora no soy el unico que lo sabe. Menos mal, empezaba a creer que tendría que ser mucho más claro y no sé si valgo para eso. Casi es un alivio. Casi. En el fondo me gustaría ser capaz de decir esas simples palabras, sólo tres. Pero no estoy preparado.

Pero no importa, no importa porque esto es perfecto, porque estamos bien, estamos juntos y nos estamos entendiendo, sin mentiras, sin medias palabras, sin que ninguno de los dos pretenda ponerse la máscara de la indiferencia, no ahora, ya no más. Las caricias son ahora sólo una muestra de lo que sentimos el uno por el otro, delicadas, pausadas, sólo una fomra de estar juntos y expresarnos. Ninguno de los dos tiene prisa por moverse o separarse, ella me acaricia con las manos primero, mientras yo sólo beso suavemenente cada parte de su cuerpo que va dejando a mi alcance. Luego se pone encima de mi y comienza a besarme, y entonces yo soy el que la acaricia, su piel suave, en los brazos, en los costados, subiendo por su espalda hasta alcanzar su nuca y jugando con mis dedos entre su pelo.

Me incorporo un tanto para quedar sentado sobre la cama con ella a horcajadas por encima de mi y nos acercamos hasta que nuestras frentes se tocan y nos apoyamos el uno en el otro con confianza, mirandonos a los ojos sin necesidad de decir nada más, mientras nos abrazamos.

Pero entonces ella se echa hacía atrás, y se levanta con un impulso, poniendose en pie sobre la cama y saltando luego de ella para ponerse a recorrer la habitación, abriendo cajones en busca de algo.

- ¿Crees que es momento para ponerse a buscar lo que sea?

Pero sólo me responde mirandome con una sonrisa traviesa y sigue buscando. Me siento en la cama con las piernas en posición de loto y vuelvo a protestar.

- Oye, que me enfrio y luego ya sabes que te toca cuidarme...

Pero no me hace caso, vuelve a mirarme y me guiña un ojo justo antes de meter la manjo en un cajón y levantarla con algo en ella.

- tachán¡- dice mostrandome su hallazgo, y niego con la cabeza soltando una carcajada mientras ella me enseña la camiseta balanceandola por encima de sí, y antes de que acabe de reirme ya la tiene puesta.

- Estás loca...- apenas he terminado de decirlo y se ha puesto a cantar mientras baila para mi con la camiseta de los lions puesta, lo suficientemente lejos como para que no pueda alcanzarla. Me quedo sentado y me rio mientras la veo hacer.

"Baby take off your coat
real slow
and take off your shoes
i'll take your shoes
baby take off your dress
yes yes yes
You can leave your hat on
you can leave your hat on
you can leave your hat on"

Spoiler:
http://www.youtube.com/watch?v=PMTu86K-IhI

- definitivamente como una cabra...- pero me gusta, no dejo de reirme mientras la miro y ella agarra la camiseta por el bajo levantandola de a pocos para dejarme ver un trozo de piel de cada vez- Vuelve aqui anda...-le pido al fin, porque quiero volver a tenerla, pero me dice que no con la cabeza y se muerde el labio mientras sigue jugando con la camiseta- ¿tengo que ir a buscarte?

Parece que sí, suelto un gruñido divertido antes de saltar de la cama e ir hacía ella y la muy perra se me escapa, corriendo hacía el otro lado de la cama para dejar esta en medio, y sigue bailando.

- no puedes huir de mi...

Le prometo sonriendo, y hago amago de correr hacía ella para en realidad cruzar por encima de la cama, pero se me escapa por los pelos y se va hacía el otro lado del cuarto, apoyandose en la cómoda y levantando una pierna para apoyarla en la silla, echando esta hacía atrás y hacía delante con el pie, sin dejar que se caiga. Entrecierro los ojos mirandola y me acerco esta vez despacio, y ella deja de moverse y me espera. Cuando la tengo a mano sólo pongo mis manos a los lados de su rostro, cogiendole la cara entre ellas y la beso con ardor, baja la pierna, la silla se caer con un golpe seco, los dos nos separamos un segundo esperando algún grito pero no llega, nos miramos una vez más, la cojo por la cintura, la subo a mis caderas, levanto un poco esa camiseta sin retirarla, ella cierra las piernas en torno a mi, yo apoyo una mano en la comoda para darme impulso y con un sóloo movimiento la empalo de nuevo. Los dos estamos listos. Cuando el aire se me escapa de entre los labios en un gemido incosciente la miro de vuelta y la veo sonreir abiertamente, como quién ha ganado algo.

- Esto no está bien- empiezo a decir mientras comenzamos a movernos al unisono, empujando el mueble a cada sacudida- ¿y ahora en qué pienso yo cuando lo necesite?


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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Olivia Resnick el Miér Nov 23, 2011 8:33 pm


Le gustaban los Lions si eran sobre mi... ¿que sería si tuviésemos a los lions a su ardor y a mi cuerpo en la misma ecuación? Además tenía mucho sentido, las fantasías estaban hechas para cumplirlas. Ni siquiera me detuve a pensarlo cuanto iba por mi objetivo y sonreí para el cuando me pedía regresar e incluso amenazar si se enfriaba y enfermaba -como si no te gustara que te cuidase aun cuando te deje fuera de combate- replique en el acto y seguí buscando, debía estar por ahí.. además, lo admito, tal vez si me reclinaba un poco más al buscar aquella camiseta de los lions. Tercer cajón a la izquierda... la tenía.

-Tachán!!- mostré orgullosa aquella camiseta, colocándola sobre mi cuerpo desnudo, modelándola con orgullo y diversión solo para el. Y claro, claro que se reiría, eso mismo buscaba, sus risas y su todo, además también me parecía muy sexy el empleo de dicha camiseta. en cuanto pudo saberlo ya tenía la camiseta puesta, lista para que me la quitara, pobre camiseta, como yo lo veía corría un grave peligro de terminar hecha girones.

No le hice caso alguno a que me dijese loca, lo cierto es.. que me encantaba estarlo si eso aseguraba mi diversión y también si eso aseguraba más de esas sonrisas que me desarmaban. Claro.. tenía su punto pero, me empeñaría en borrarle esa sonrisa para cambiarlo tal vez por algo más. Enloquecerle, esa era la meta.

Comencé a bailar parándome de puntas mientras lo hacía, de alguna manera así sentía el cuerpo más ligero y acorde con lo que mi voz tarareaba. y baile para el, jugando con el bajo de la camiseta al momento de abrir las piernas en medio de de una cadencia sensual y sexual, aunque por supuesto emulando la inocencia en mi rostro. Jamás deje de ver sus ojos y jamás deje de sonreírle , mordiéndome el labio en un intento de provocar los suyos o de retarle para que no se resistiera y viniese a mi.

¿ir hacia el?.. si, pero en otra ocasión.. de momento prefería tenerlo enloquecido. y mis manos se convirtieron en mi amante, reconociendo mi cuerpo solo para que el imaginase que eran las suyas.

me le escape una primera vez sin mucho esfuerzo y me sentí orgullosa de ser capaz de evitar al quarterback. negué con la cabeza -no no... puedes ver pero no puedes tocar, son las reglas- y jugue aún más con su paciencia, empujándolo a un nuevo limite al momento en que mi mano se deslizo desde mi cuello al valle de mis pechos solo para volver a esquivarlo, solo por los dedos -una más y deberé llamar a seguridad y no queremos que esto acabe tan rápido, verdad Alex?- acaricie mis labios con la punta de mis dedos en un gesto casi inocente. le coquetee un poco más jugando con la silla y con una pierna en ella misma que fue recorrida con la punta de mi dedo medio perfilándola solo para el.

No le esquive más, no tenía sentido cuando ya quería ser atrapada. Son sus besos lo que me hacen reaccionar así, perdiendo la noción de todo lo que tenía a mi alrededor. un golpe seco... la silla... Benjamín.
No hubo réplica... perfecto. solo basto mirarnos con intensidad y ya sabíamos lo que queríamos. mis piernas le abrazaron lo mismo que mis brazos a su cuello y no se necesito demasiado para entonces ser penetrada por el. el gimió, yo me queje satisfecha y victoriosa entre sus labios al momento justo en que si miembro comenzaba a entrar y salir de mi y que, mi pelvis a su vez iba a su encuentro. un quejido más al encontrar ese ritmo maravilloso, acompasado por el mueble que era golpeado, a cada estocada con más fuerza -cuando lo necesites, puedes tener otra fantasía..- me interrumpí al momento en que un estremecimiento me tuvo partida por en medio del cuerpo, tiendo todo en esa parte que era rozada por su carne desde dentro.. me bebí su aliento y baje a su cuello siempre inundándolo de jadeos y succiones húmedas -puedes.... piensa en que me estas tomando, como ahora- un empuje más fuerte me hizo arquear la espalda y separar los labios de su piel para gemir claramente- nuestro ritmo comenzó de nueva cuenta a incrementarse -puedes fantasear que algún día me harás suplicar...- me hice de su espalda, misma que arañe solo para provocarle -o puedes imaginarme empalada por ti... sintiendo como mis jugos te hacen exquisito desde dentro.... sobre la cómoda.. Alex....oh Alex.... si... así- y perdía la coherencia y el hilo de pensamientos -o puedes imaginarme sobre una mesa... o en la pared... creatividad, vida... sorpréndeme- y gemí otra vez entre sus labios devorándolos para después negárselos cuando supe que el los ansiaba como nada, solo para sonreír de nueva cuenta apoyándome sobre el espejo de la cómoda para ofrecerle mejor mi sexo.

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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Alex Kaiser el Jue Nov 24, 2011 3:36 pm

Y me hace reir, me hace reir aún cuando no debería, no deja de hablar, contandome lo que debo hacer la próxima vez que necesite una imagen para acabar el trabajo, me incita a imaginarla de otras formas, si ella supiese...pero me rio, y me muerdo el labio, no contesto con palabras pero sí con actos. Mientras nuestros cuerpos se unen, una y otra vez, sin dejar en verdad de estarlo del todo, porque en ningún momento salgo completamente de ella, sólo lo suficiente para que la fricción haga su trabajo. Y mis manos, mis manos se cuelan por debajo de esa camiseta, acariciando cada parcela de piel desnuda y abarcando una y otra vez sus pechos entre mis manos para volver a hacer lo mismo.

No debería haber soltado el brazo de la cómoda, porque ahora se choca contra la pared cada vez que empujo, pero no importa, parece que el padre tiene el sueño pesado. Es la primera vez que me rio mientras hago esto, pienso en un segundo de lucidez en medio del gozo. Y se siente bien. Es bueno poder reirse con la persona en la que te alojas.

Cada vez que dice mi nombre empujo más fuerte, no puedo evitarlo, el sonido de mi nombre pronunciado por ella con esa cadencia me hace sentir que el momento durará para siempre.

- Algún día no, rubia- contesto entre jadeos- hoy.

La misma frase. Creo que esa ya la dije antes, bueno, la anterior la estoy cumpliendo.

Me araña la espalda, yo levanto aún más sus caderas, se apoya y se recuesta sobre la cómoda, yo intento acomodarla para apoyar su pelvis en el vano y poder entrar con más profundidad, y algo cae al suelo. Apenas desvió la vista un segundo y hago un gesto de pésar que apenas dura el segundo que me lleva a otro gemido. Su perfume acaba de redamarse en la alfombra.

- Lo siento...

Pido disculpas levantando la vista para ver como se sonroja, pero de ccalor, no de otra cosa, sus ojos me miran aún con diversión, y en lugr e contestarme me agarra de la nuca y tira hacía ella. No me da tiempo a sonreir, sus labios se acercan rápidamente y yo separo los míos para comerselos, si, no es un beso esto, literalmente pretendo comerme sus labios, anbtes de succionarlos entre los mios.

- te compraré otro...

Insisto después, aunque sé que da lo mismo. El perfume apesta una vez mezclado con la fibra sintética, pero eso también da igual.

- lo bien que huele en tu piel y lo mal que lo hace en la alfombra- me sale como reflexión mientras beso sus cuello ahora, pequeños besos descendentes con un fin, y coo para asegurar el comentario paso la lengua despacio por la línea de su carotida- creo que hay un problema con la distribución de tu habitación...

Me mira con las respiración entrecortada mientras su piernas me aprisionan un poco más, y yo la sujeto por los gluteos para levantarla y sujertarla sólo con los brazos mientas la cambio de sitio, ella se sijeta con fuerza de mi cuello y luego de mis cabellos, apresandolos entre los dedos. Tira de ellos. La dejo de nuevo sobre la cama y me tumbo sobre ella, saliendome un momento en el intento. La chica es impaciente, no acabo de colocarme y ya sujeta mi polla con las manos para volver a meterla. Levanto ahora su camiseta y subo besando su piel desde el abdomen para llegar hasta esos magnificos pechos y agenciarme un pezón. las manos las estiro por sus brazos, llevandolos conmigo hacía arriba para dejar ambos por encima de su cabeza y entrelazar mis dedos con ella.

- La cama no está bien colocada- explico aún con ese rosado juguete entre los dientes- no la veo desde mi cuarto- y alzo un segundo la vista para asegurarme de que me escucha, sí que lo hace, mientras gime me mira también y puedo notar cierto deje de diversión en esos hipnotizantes ojos azules- aunque si puedo ver tu cocina...concretamente la esquina de la nevera...

En el piso de abajo. Justo en vertical.

Estoy temblando, y siento que a punto de correrme, me falta el aire todos los musculos de mi cuerpo protestan por estar haciendo ejercicio después del ya hecho anteriormente por el partido y los entrenamientos., pero todo eso no me importa tampoco. Es cierto lo que dicen, sarna con gusto no pica. Pero ella aún no está, no llegaremos a la vez esta, a no ser que haga algo para remediarlo. Así que salgo de ella, y protesta, sonrío mirandola por la palabrota y le doy un beso antes de escurrirme por su cuerpo hacía abajo y separarle las piernas con las manos, para poder alojar entre ellas mi cabeza, me aparto el pelo con un gesto y ella contrae las caderas, pero no dice nada. Y mi lengua empieza a recorrerla, es un placer, siempre me ha gustado, cada una es diferente, la suya está depilada, es rosada y de labios hinchados, gruesos, como los de su boca y sabe a ...sabe a que podría acostumbrarme a beber sólo de ella por el resto de mi vida. Sus caderas se contraen y me aprisionanentre ellas, y yo dejo que mi barbila la roce cada vez que me muevo entre sus pliegues, hasta que siento sus dedos aferrandose a mi cabello con fuerza y sus respiraciones entrecortadas y subo las manos por su cuerpo, olvidando sus caderas para retornar a coger sus manos, ambas y aferrarlas hasta que sus uñas se clavan en mi piel, y también eso me gusta.

Pero cuando más centrado estoy me cierra las piernas y se aparta de mi. Me cuesta un momento mirarla y protestarle con los ojos, haciendo un mohín de disgusto con los labios, pero me coge la mano y tira de mi hacía ella, se lo perdono todo en cuanto me besa. La giro, tras el beso, la pongo encima y vuelvo a entrar en ella, dejandole que lleve el ritmo. Esta vez no me importa que se deje echar hacía atrás y se apoye en mis piernas, ya tengto lo que quería. Es mía. Mía por siempre. Y es delicioso verla retorcerse.

El orgasmo llega rápido e intenso esta vez, sin aviso previo, cuando me doy cuenta ya me estoy convulsionando dentro de ella y no es hasta que termina, dejandome exhausto, que compruebo que ella ha llegado también y es deja caer sobre mi, acomodando su cabeza en el hueco de mi hombro. Su pelo me hace cosquillas, pero no quiero apartarlo. Giro la cabeza apenas para darle un beso en la coronilla.

- También sueño con que bajas a por leche a media noche, sólo llevas puestas esas braguitas rosas de corazones, bebes directamente del cartón y un reguero cae por tu barbilla, mojando tu cuello y tus pechos...

Se rie, casi sin fuerzas, justo en mi cuello. Y yo tomo aire por la boca y sigo.

- ¿y sabes qué hago yo?...no, no, no- niego al final cuando contesta- te tiendo un trapo- aclaro riendome ya. Me da un golpe en el hombro por putearla y yo me río más, haciendole cosquillas un par de segunds, sólo un par porque no hay que malgastar las fuerzas.



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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Olivia Resnick el Vie Nov 25, 2011 2:35 am

Sus juegos me divertían, pero al mismo tiempo me es sumían en un placer que no estaba segura de poder, ni querer resistir. mis senos a su merced, mi sexo lleno de su carne, misma que era atrapada por esas paredes que se contraían solo para el.. el placer de escucharle gemir mientras todo esto ocurría, desnudo y viril para mi, no... jamás me resistiría a el delicioso placer de ser tomada por el.

y era incontrolable también, de a poco la forma en que volvíamos a unirnos era más profunda y fuerte; y me encantaba que así fuera, tanto como adoraba el sentir que me partiría en dos en cualquier momento y comprobar nuestra unión en medio de gemidos cada vez más audibles.

pronto tuve que abandonar su contacto para aferrarme a la cómoda debido a la forma en que entraba a mi. Sin poder abrir los ojos, sin dejad de quejarme y gemí a cada estocada, recibiéndole mientras el volvía a abrirse paso en mi interior propuso algo.. y eso me motivo a abrir los ojos y verle divertía aún cuando mi pelvis se movía para el y para mi en pequeños círculos para mejorar la sensación, si eso era posible..

-inténtalo- logre la determinación junto con el deseo en mi vos para que el entendiese. un gemido más de mi boca lo mismo que una nueva convulsión y sofoco que me hizo aferrar por un momento mis manos a su abdomen tan sexual y a continuación buscar con mis labios su pecho para acallarme -esta noche serás tu... el que.. Dios!... el que.. el que suplique- le rete, sería difícil sobre todo en esto pero le ganaría, justo como cuando éramos niños.

No tuvimos piedad con ninguno porque a la vez no lo necesitábamos, porque éramos como éramos carnales, pasionales e impulsivos. Algo se cayo. no me importaba en absoluto lo que fuese. Aunque al inhalar con profundidad supe que era mi perfume.

una pequeña mueca.. solo eso. No me importaba pero si podía aprovecharlo -Eso te costará caro...- dije con una sonrisa contra sus labios mientras me aferraba con más fuerza a su espalda sintiendo como la mia friccionaba contra aquella vieja cómoda. Debía cambiar de muebles, estos no resistían nada. no espere más y nuestros labios hambrientos, tan ardientes en búsqueda de el inicio de ese ardor se encontraron. No fue un beso.. pero me enloquecía. y supe que me había sangrado un poco al morderme. un gusto extraño.. el que solo podía se sangre en mi labio inferior. sonreí en otra estocada más, totalmente excitada, lamiendo esa pequeña herida y el hablaba de comprarme otro.
-no espero ese tipo de pago.... no hora- le respondí echando la cabeza hacia atrás, para que me volviese una vez más, la esclava que era de sus pasiones, pero que el... el también sería el de las mías, al menos en ese momento. En esa noche.

-Alex...- dije entre un gemido al sentirlo salir al colocarme en la cama. necesario?.. no por mi me podría follar donde quisiera, cuando quisiera y sin tener necesidad de que abandonase su permanencia en mi centro. -Eso es tortura..- mi mano viajó de nuevo hacia su miembro. Deseaba sentirlo adentro, me estaba torturando demasiado. me estaba enloqueciendo, a cada segundo a cada toque y cara espasmo de mi sexo al ser profanado de manera tan deliciosa. mis senos se electrizaron y estimularon tan delicioso por el, que no dude hacerme de su cuello o de lo que me pudiese topar entre nuestro vaivén escuchándolo también jadear para mi. lo hizo mucho más en cuanto jugué con su cuello y use las manos para apretarle más a mi, urgiéndole que me quebrace de una buena vez, porque ya estaba lista para morir de placer, si era con su sexo dentro del mío -No necesitas ver... Solo necesitas... esto- mis movimientos comenzaron a ser más rápidos, pero al ver que ya casi era su turno de llegar y se detuvo y salió.
No esto no era parte del trato, no en mi mente y no aceptaría otra cosa que su regreso -coño!- si! maldita sea, puta madre... te quiero dentro.. mil blasfemias, es que no entendía que era a el lo que necesitaba y que también su polla me resultaba lo único que me gustaría tener dentro por siempre? si así fuera.. de cerca me tendría problemas de concentración en todas partes-

Y lo comenzó, con un sexo oral glorioso, hurgando y explorando cada parte de mi, pliegues, labios sexo y jugos que el había creado en mi cuerpo, jugos que le pertenecían, lo mismo su simiente que no había acabado de salir de mi cuando me llenaría de más. y todo se tenso y se volvió irreal. nuestras manos se aferraron y yo solo disfrute, mientras se me acababa el aire y me retorcía de placer... clave mis unas e el con fuerza al sentir como estaba a punto de llegar. pero no así... jamás así. No le di importancia a nada más que a que estuviese donde debía estar y que terminase como quería que acabara, el sobre mi, inundándome y dejando su rastro de el en mi, me detuve. -Esto es trampa...- murmuré arqueando mi espalda al momento en que quede sobre el -Voy, voy a... llegar- le dije y aferré mis uñas en su pecho al ser penetrada tan profundo, casi saliéndose por completo porque yo así lo necesitaba para después ser aporreados. Dios! ese hombre era el mejor amante y al único al que ralamente respondía. penetrada por el, frotando mi monte para llegar más rápido eso era... eso era lo mejor.

No pude más, llegue a la cima y me convulsioné al momento de sentir sus manos en mis glúteos con una fuerza que no resistí. llego de golpe y su semen golpeo igualmente las paredes de mi intimidad, caliente, cálido y con un miembros que se esforzaba en dejar marcas eternas en mi. jugos entremezclados, sudor... había que admitirlo.. nada sería mejor, al menos físicamente que esto.
y dolía un poco al estar abierta de piernas para el, pero también se gozaba, lo mismo que la pequeña punzada en mi labio o que mi intimidad aún estaba agitada lo mismo que mi corazón. no podía sentirme mejor pese a ello.
recostada en su pecho, jadeante y con la respiración aún entrecortada me acomode en el besando una y otra vez su pecho, domada aunque el no lo supiera con lo que el era y como me tomaba, no podría resistirme, pero podría intentar algo más

-las rosas- sonreí un poco mientras acariciaba su abdomen bajo y pasaba por nuestras ingles, sobre todo por la suya para comprobar y exigir que no se saliera, no aún... jamás. pero le escuchó y no puedo evitar reírme

-espero que la limpiases a punta de lo que sea, recomiendo tu lengua.. hace maravillas en mi- y no mentía.. también el asunto me llamo la atención así que esta vez sin decir nada baje de a poco. el protesto pero solo le hice amago de que callase por un gesto. como lo veía a el? caliente, perfecto, sudoroso y divertido... sabía lo que haría, claro que si...

me hice de su polla besando todo a mi paso, hasta bajar lo suficiente. besándola parte interior del tronco, su base y lamerlo en toda su longitud, de a poco para que el lo viese -leche...- nombre en doble sentido justo al momento en que mi mano se hacía de ese miembro que ya podía responder de nueva cuenta para mi. sonreí al verlo y le bese la punta, metiéndola entre mis labios para succionarla y después masajearla con la suavidad que mis labios podían ofrecerle. una ultima mirada intensa, solo para echar mi cabello de lado y comencé a subir y bajar mi mano de a poco, incrementando de a poco la fuerza. la forma en que el se desesperaba pero no me paraba era deliciosa. la humedad debida a mis jugos y su semen podía sentirla en todo mi sexo. a eso debía saber.. a lo que estaba degustando en ese miembro ya erecto. deje la mano a un lado para darle paso solo a mi boca, dándole el placer que deseaba darle, sintiendo cada tensión y blasfemia, pasando mi lengua por cada vena de forma delirante para el. este era Alex... y era mío. supe el momento en que gimió con fuerza y aporreo algo, perfecto le abandone en el acto.

su insatisfacción fue evidente y no sonreí, como si nada pudiese pasar me levante en la cama viéndole a los ojos sin culpas o remordimientos, limpiando con delicadeza los bordes de mi boca para quitar los excesos de jugos o la humedad proveniente mi propia boca. siempre de a poco, consiente de que el lo vería. - y ¿Qué quieres, Alex? ¡Pídelo!- le ordené en un tono pícaro mientras pasaba una mano por mi cabello apartándolo de mi rostro y comencé a moverme lentamente hacia el lado contrario donde se encontraba de la cama. un suspiro, eso fue lo que paso al momento de sentirme totalmente húmeda. recogí un poco con el índice y el medio, solo cuando alex me veía.
Me pare de la cama y me dirigí al espejo grande, donde podía en general apreciar mi atuendo. Por el reflejo si podía verlo, aún sin moverse demasiado. Ladee mi rostro en cuanto supe que me veía por ese mismo reflejo –y bien?-
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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Alex Kaiser el Vie Nov 25, 2011 2:29 pm

Me rio, encantado por las respuesta, pero la puteo igualmente, ¿quién dijo que el sexo no es divertido? Inclino la cabeza para mirarla, cuando su rostro aún está apoyado en mi cuello, pero se mueve, ¿a donde va? ¿Es que no sabes estares quieta? Quería abrazarla un poco más, pero ella tiene otras ideas en mente, al parecer.

- Las rosas, si...umm...

Cierro los ojos y no protesto, me gusta como sus labios recorren mi pecho, pero los abro de nuevo, sobresaltado, cuando no se detiene y me mira sonriente, conozco esa mirada, está tramando algo. Y entonces la toma con la mano, la besa, contengo el aliento por segundos interminables y apoya la punta de su lengua en la base, subiendo por ella a medida que la aterciopelada lengua provoca un millar de sensaciones en mi, y milagrosamente mi polla responde de nuevo y pasa de colgante a morcillona en cuestión de segundos. No hace más que decir "leche", mirandome a los ojos, mientras llega a la punta y la sorbe y ya estoy otra vez cachondo como un mandril.

- rubia...- digo entre jadeos cortos- mañana... va a dolerme todo el cuerpo...dame...cinco minutos...

¿Me hace caso? No. Me mira con intención, se aparta el pelo de la cara, haciendolo a un lado por sobre su hombro, y comienza a frotarmela, languidamente al principio, quizá esperando a que la detenga, no puedo, mis caderas se alzan hacía ella ofreciendosela aunque no me queden fuerzas, recuesto la cabeza en la almohada, con la cama ya medio deshecha, con el cuello en mala postura porqu eno quiero dejar de verla, y apenas puedo hacer otra cosa que intentar seguir respirando y coger aire por la boca cada vez que su mano aprieta.

Y entonces aparta la mano, inclina el cuello para apartar un poco más el pelo y yo contengo el aliento hasta que su boca se hace de mi polla y la mete entera dentro de ella, succionadola como si fuese un calipo, y sus labios, jesus, sus labios hacen una especie de "o" jugosa y mullida cuando los lleva a la punta, y se me escapa el aire en un gemido intenso, mis caderas siguen moviendose para introducirla más en ella, y cada musculo del cuerpo me duele por la tensión, pero el gozo es má grande que eso.

- ahh...laura....laura...por favor...por favor...joder...laura- intento decirle que pare, que voy a correrme, pero no acabo de hacerlo porque cada ve que lo intento ella vuelve a posar su lengua en mi tronco y es imposible que me llegue el aliento.

Vuelve a la punta, y la mordiquea levemente antes de chuparla, demasiado para mi, me echo hacía atrás, buscando el cabecero con las manos para levantar las caderas hacía ella con fuerza, pero no lo hayo, en su lugar doy con algo que debe ser un cuadro, que se cae encima de la cama. Gimo con fuerza, lo aparto de un manotazo y la muy perra me deja, se levanta, con tranquilidad, y juro que la miro con ganas de estrangularla.

- no...no...no hagas eso- y no es a abandonarme a lo que me refiero ahoa, se está limpiando la boca con la mano, y yo quería limpiarsela a besos.

Y entonces lo dice, y me tiembla el pecho pero no llego a reirme, sólo sonrío de medio lado y continuo mirandola. Me imaginaba que iba de esto. Habría que explicarle que esto no se le hace a un hombre. Y aún así me encanta, adoro que le guste jugar. Si no fuese porque la polla me late entre las piernas y está tan hinchada y dura que hasta el contacto con las sábanas me lastima le aplaudiría por ser capaz de parar justo ahí, yo no podría.

Se mueve, desnuda por la habitación, alejandose de mi, camino del otro lado del cuarto, la veo rodear la cama, me incorporo un poco para no perderme detalle, su cuerpo, lo conozco al detalle, lo veo cada día, y nunca me canso. Suspira, más que eso, se lleva dos dedos a la entrepierna y los moja, dejandome la boca seca y una infinita necesidad de ella cuando los humedece en su propio jugo.

- Eso es mío- protesto claramente.

Se para frente al espejo, mirandose, y mirandome a mi desde el reflejo. Me giro hacía ella, recostandome de lado, apoyando mi peso en un brazo doblado, con el codo en el colchón y la mano en mi mejilla. Sonrío, me está retando.

- No voy a suplicar- consigo que mi voz suene con la firmeza que sin duda no tengo.

"¿No?" Pregunta con condescendencia. Y comienza a tocarse delante del espejo, llenando su manos con esos pechos ligeramente tostados por el sol, restos del moreno del verano, seguro, frota esos pezones dulces con los dedos, no es erectan porque ya lo estaban, pero no dejan de arrugarse al contacto y mi polla vuelve a palpitar. Desliza una mano por su vientre, sin apartar la mirada de mi, consciente de que respiro por la boca y humedezco mis labios resecos, baja un poco más y se acaricia entre las piernas con los dedos. No puedo más, tengo que hacer algo. Trago saliva, la miro profundamente a través del espejo y llevo mi propia mano a mi pene, cogiendolo por a base y apretandolo un tanto, lo justo para que se mantenga, y empiezo a frotar también. Ella se para, da un respingo y parece pensarselo un momento. Luego introduce un dedo en su interior, yo gimo y llevo mi mano a mi punta, presionandola antes de acelerar el ritmo. Ahora ella respira entrecortadamente también. Podriamos pasarnos así la noche y nadie ganaría, pero no quiero.

- Quedate ahí- le ordeno antes de levantarme de un salto y caminar hacía ella- se está girando despacio- no te muevas- y para, mirando aún por el espejo y viendo como me acerco a ella por detrás.

Me tomo un momento, cuando mi pecho ya toca su espalda, para contemplarnos a lo dos juntos en el espejo, dejo que se recueste para conmigo y le tomo las manos, separando la que aún tiene entre las piernas y llevandomela primero a la boca para lamerle los dedos, antes de llevr sus dos brazos a mi cuello, hacía atrás e inclinarme yo hacía abajo y hacía delante para que nuestras cederas queden al mismo nivel. Y entonces comienzo a usar mis manos en la misma secuencia que lo hizo ella antes para mi, exactamente igual, pasando por sus pechos primero, pellizcando su pezones mientas el espejo le devuelve el reflejo y llevando mi mano hasta el hueco entres sus piernas, tan húmedo ya que no puedo creer que siga así de mojada. Igual que ella lo acaricio con los dedos antes de introducir uno en su vagina y frotarla por dentro. Su cabeza se echa hacía atrás, mi pene pulsa por entrar golpeando sus nalgas y yo no aparto la vista de sus ojos en el cristal reflectante. Introduzco otro dedo, y otro, hasta que gime y se muerde el labio y soy yo el que no puede soportarlo. Bajo la otra mano por su espalda entre nuestros cuerpos, acaricio sus gluteos con la mano abierta, los separo, los masajeo y los aprieto y luego la aparto también para llevarla hacía su abdomen y sostenerla allí mientras mi miembro se hace camino entre sus nalgas para acabar alojandose en la entrada de su vagina, frotandola con la punta a medida que muevo mis caderas, con mis dedos aún dentro de ella.

- Vas a correrte pequeña- trago saliva de nuevo para poder hablar, y lo hago despacio, con tono ronco y las pupilas dilatadas- puedes hacerlo sobre mis dedos- me inclino y le beso el cuello a la par que saco los dedos de ella, introduzco la punta y uso la mano libre ahora para acariciar su clitoris con dulzura- puedes hacerlo conmigo dentro- y dejo que mi polla deslice un poco entre sus pliegues sin llegar a llenarla, la saco de nuevo y la vuelvo a dejar alojada en su entrada- o puedes hacerlo en mi boca- y la cojo por las caderas para llevarlas hacía atrás a medida que me arrodillo y bajo, dejandola con el culo en pompa y las manos apoyadas en la superficie del espejo para sostenerse, para meter mi boca entre sus piernas y lamer lo que siempre ha sido mío, una vez limpiado todo rastro de fluido anterior y sólo con mi saliva entre sus pliegues me levanto de nuevo y la giro, cogiendola de la cintura- dime...¿cómo va a ser?


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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Olivia Resnick el Vie Nov 25, 2011 6:35 pm

-no?- increpe viéndolo en el espejo y encontrándolo deseable... había que ser idiota para alejarse de el y mucho mas para no dejarse ganar. Sin embargo, pestañee frente al espejo lami mis labios antes de que mis manos hicieran lo que el debería hacer: tocarme y volverme loca.

fue sencillo imaginar el como quería ser tocada por el, porque ya me había tocado así. pasando por mi piel, jugando con el valle de mis senos, imaginando que eran sus manos las que me recorrían y jugaban con mis pezones. y si, la satisfacción venía al verlo descolocado, que se volviera tan loco que pronto llegase y terminara con nuestra tortura. y mis manos exploraron mi cuerpo con esa suavidad que lo había hecho. Si, el era mucho mejor, sus manos y cuerpo no podrían tener comparación alguna. y jugué con mi intimidad hasta que me di cuenta que el hacia lo mismo. no lo esperé pero no desaprovecharía la oportunidad. un dedo.. dos dedos entrando a mi intimidad solo para recibir parte de placer que incrementaba cuando el se tocaba viéndome, viéndonos. y me aventuré a dar más. tocándonos de forma que parecía estar teniendo sexo al un sono. mi respiración no era uniforme, mis piernas no me soportarían eternamente cuando tenía necesidades más urgentes, como jadear e incrementar la sensación siempre y cuando el lo hiciera conmigo.
No duro mucho, pero si fue mucho mejor.

vernos desnudos, acariciándonos frente al espejo era la cosa más erótica que había presenciado, sobre todo cuando su pene me daba aún sin entrar. bebió de lo nuestro en mis manos. me recargue en el y mi cuerpo se restregó en el, tanto como me daba la poca razón que me quedaba mientras el me recorría. y mientras el lo hacía yo lograba llegar a sus labios y hacerlos míos, lo mismo que jadear y gemir en ellos cuando me torturaba así, una y otra vez, sintiéndole a punto de entrar, maldiciendo porque no era capaz de tomarme de una buena vez, porque lo necesitaba dentro, follandome como quisiera, teniéndome... amándome, daba igual el título, seguía siendo la misma cosa.

Y con sus dedos expertos logro que dejase su boca para arquearme y acercarme a el tomando sus caderas entre mis manos. no respondí cuando serré los ojos y mis caderas se hicieron para atrás intentando que me llenara, que me penetrara cuanto quisiera y pudiera, pero que lo hiciera ya. Resentí su ausencia solo para después ser deleitada con esa lengua haciéndome de ese espejo solo para no caer de una vez.. no podría, no tenía tantas maneras de evadir la manera en que me provocaba. Y deliraba, porque esta era mi adicción de alex, importándome poco si realmente estaba molido, el día siguiente sería domingo, además yo también estaba cansada de la nueva etapa de ser animadora.

Tenía mi respuesta y de momento le hice levantarse y quedar a mi altura besándolo, mordiéndolo apenas llego a mi altura -ninguna de esas- le dije entre jadeos haciéndome de ese cuello solo para confesar en sus labios -me correré...- hice una pausa y entonces tomar su polla y juguetear con ella. me encantaba sentirlo estremecer en mi mano al momento de frotarla con precisión, con esa fuerza que sabía le encantaba y le moje con la humedad que el provocaba, hundiéndolo apenas en mi sexo. el gruño y yo jadee al sentirlo así de nuevo; la mi sus labios para incitarle un poco más, dejándole pasear a lo largo de mis pliegues, jugueteando con el lugar donde se encontraba mi clítoris... ya estaba.. ninguno de los dos aguantaría demasiado

-me correré solo cuando tu lo hagas... no quiero correrme así… hazme el amor- el lo entendería, no era solo correrse, si no no estaríamos así, en ese momento. fue el momento en que todo cambio.

Si, ya habíamos tenido esto un per de veces ambas obscenamente sensuales. que es lo que quería yo?.... si.. justo eso, quedar a su merced en mi cama, aferrándome a la cabecera en cuanto pude. siendome con esos pequeños besos y disfrutando del recorrido que hacía y la forma en que se acomodaba en mi. Era diferente, desesperado como siempre, arrebatado como me encantaba, pero cada gemido era diferente, con algo más profundo. nuestros cuerpos se unieron una vez más, esta vez el abrazándome por detrás, con tanta fuerza que tuve que aferrarme de sus nalgas para poder soportar tanto éxtasis... cada vez más fuerte, esta vez sin palabras, era diferente.. no necesitábamos ni siquiera palabras, pues solo con sonidos jadeos y placer entendíamos que es lo que pasaba... no... era delicioso peor no lo quería así.

El pensó lo mismo, al mismo instante y apenas me recargue en la cama para quedar debajo de el e,l hizo lo mismo, colocándose sobre mi y empalándome profundo, todo el dentro de mi, como tanto quería. el ya sabía que pasaría. me retorcí en sus brazos y llegue a gritar ahogadamente en su hombro... solo para después pedirle más... solo un par de veces para después seguir en ese silencio roto por gemidos, placer, y el sonido de la carne siendo golpeada una con a otra.

Jamás deje de verle a los ojos y el jamás aparto los suyos, por el contrario me buscaba a mi y yo a el, haciéndole el amor, con cada parte de mi cuerpo, mis senos masajeando su pecho y mis manos deseando que jamás pudiera irse.

era el momento, mis cuerpo estaba listo para recibir su semilla, para gozar del momento en que se abandonase.. el momento que me iría con el -no te salgas depues- le supliqué previendo lo que pasaría. Su boca fue mía al momento en que mi sexo aporreo con fuerza su pelvis gimiendo finalmente enloquecida clavando mis uñas en su espalda -no te salgas... esta noche... se mío- termine. finalmente teníamos un ganador.
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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Alex Kaiser el Vie Nov 25, 2011 8:30 pm

Frunzo el ceño ligeramente, porque contesta que ninguna con fuerza y pasión, sin ninguna duda, si fuese yo menos seguro empezaría a terne ideas muy extrañas rondandome la cabez, por suerte, me llamo Alex Kaiser y la inseguridad no la conozco.
Estoy por preguntar, pero lo aclara, o empieza a hacerlo, el caso es se entretiene jugando con mi polla entre sus manos, y estoy perdiendo la paciencia, no porqu eno me guste, sino porque necesito acabarlo ya. Aún sabiendo que yo no me correré.

Y termina el pensamiento, con el que no estoy para nada de acuerdo, porque yo no quiero correrme otra vez, porque sé que si vuelvo a hacerlo mañana me dolerá todo el cuerpo, ya lo tenía molido por el entrenamiento y el resfriado antes del partido. Pero no puedo decirle que no. No porque me lo está pidiendo, y la entiendo, y sé que lo que pide es otra cosa, otra que podría suplir si fuese capaz de decirle que la amo, pero como no puedo sólo me queda darle lo que pida y aguantar la bronca, que seguro llegará.

Pero algo sí puedo decir:

- Siempre lo hago...

No fue un farol, al menos podía ser sincero si no usaba las palabras justas, las demás salían con facilidad, he hice lo que ella quería, lo que yo quería también en realidad, la llevé hasta la cama y me acomode dentro de ella, pero njo estaba bien, no funcionaba si no podía verle la cara, nunca ma habia importado antes, pero me importaba ahora. Y nos movimos, los dos a la vez, buscanado lo mismo.

Otra promesa, que me arranca en el momento en que ya estoy descargando dentro de ella y que no sé si puedo cumplir, lo intento, a pesar de todo, y me dejo caer sobre su cuerpo sin salir de ella hasta que noto que empieza a notar el paso, la cojo por las nalgas con fuerza para girarla intentando que permanezca dentro, y lo consigo. La dejo a ella acomodada encima de mi, y paso mis brazos por su cintura para retenerla, aunque no tenga que hacerlo.

- Cuando no pueda hacer ni un saque decente el lunes ya sé a quién echarle la culpa- le digo, pero sigo sonriendo. no he dejado de sonreir en toda la noche, creo que también las comisuras de la boca van a dolerme, por la falta de costumbre.

Pero estoy tan a gusto...

- Prometo irme antes de que se levante tu padre...mañana, ¿puedo venir buscarte?


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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Olivia Resnick el Vie Nov 25, 2011 9:40 pm

No podría decir que todo había terminado, sería una palabra equivocada cuando todo lo que pasaba por mi mente era.. que esto era un principio. Existen momento, momentos decisivos, momentos que marcan la piel y el alma.. con Alex ya había tenido un momento.. no.. varios momentos y por esos momentos no encontraba un momento para olvidar, jamás había tenido ganas de olvidar. Agradecía el hecho porque.. recién tenía un nuevo momento, que escocía y se abria paso hasta lo más profundo de mi.

No era romanticismo, no era nuestro estilo.. tampoco esperaba ser correspondida, no era de ese tipo de chica que esperan a ser las cosas en el orden correcto, con una planificación perfecta, exigiendo todo el tiempo... no era tampoco del tipo de chica que se enamoraba. Hombres? si.. por supuesto, pero todos eran desechables, con sus excepciones... solo dos, ambos con el mismo apellido y justo estaba con uno de ellos.

y estaba exhausta, adolorida pero tan completa como hacía mucho no. ¿que más podía faltar cuando algo de el me alegraba el alma que casi se había extinguido?.. tenía que admitirlo, poco o nada quedaba en mi de bondad, y el no era mi redención, una noche no era redención.. aunque.. por segundos se sentía como tal.

Mi cuerpo para entonces, yacía sobre el pleno.. tan satisfecho como no lo estaba en tanto tiempo. vi sus ojos, vi su sonrisa.. ambos correspondían, esto era real, aunque no me profesase lo mismo.. yo no volvería a mencionárselo, porque jamás le presionaría, lo prefería mío porque quisiera yt le naciera, no porque tuviese que recordarle el hecho. solo un momento.. solo un encuentro...

-en realidad dudo poder hacer una rutina más el lunes, y yo creo que no debería haber problema...- claro que no habría problema o al menos podría pasar de eso. no me concentre demasiado, tenía algo más que hacer.. percibir el latido de su corazón, recordar su aroma en ese justo instante, sin embargo bien podría escuchar cada palabra que decía. cerré los ojos y me concentre en aspirar el aroma de su pecho de manera profusa, ascendiendo y finalmente abandonando ese contacto... no importaba en realidad.. no necesitaba que estuviese físicamente así para sentirme, compenetrada con el.

Bese su comisura, su mandíbula y su brazo cercano con suavidad y diversión. solo para poder moverle, de a poco, levantando las telas a medio tender que formaban las sabanas y edredones de esa cama aún tenemos tiempo... y, sin preguntarle le bese hasta caer en aquel lecho invitándolo a quedase -Benjamín no importa- le respondí tratando de no pensar en el...mordí mi labio al momento en que me acurrucaba en su pecho, sin un juramento ni promesa, sin un título... y así estaba bien -mi ventana esta abierta para ti- y solo un beso quedo suave en el cuello lo afirmaba. sin embargo levante el rostro solo para admirarle y acariciar las hebras de sus cabellos dorados -aunque estoy preocupada, tendrás fuerza suficiente para trepar en los brazos?... si no puedes hacer un buen lance...-

va a espetarme algo, lo se, pero no lo permití y mi índice viajo con suavidad de algún mechón suyo hasta sus labios, acallándolo -no no, tu lo has dicho y como animadora te digo... debo velar por mi equipo-....

abrazados... de frente y viéndonos a los ojos, así fue el descenso del cielo a un lugar que no era la tierra, pero si algún punto intermedio, eso era lo que era y el se veía como nada acomodado en la almohada, viéndome solo a mi -no dormirás?...- pregunte al cabo de 15 minutos de solo sentirle acariciarme mientras yo si me recostaba en su pecho. era tan tarde... y el no había dejado de grabar pequeñas figuras en mi espalda. volví a besar su pecho antes de separarme viéndole a los ojos -si es el factor desnudes, puedo ponerme alguna otra camiseta... no la de los lions..-
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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Alex Kaiser el Vie Nov 25, 2011 10:05 pm

Me besa aún, de cuando en cuando, y acaricia mi brazo en su paso por su cuerpo para acercarla a mi. Yo también lo hago, jugando con los dedos en su espalda, cansado, pero sin sueño, sólo quiero quedarme así, con ella al lado y sin pensar en nada más. Pero habla y voy a protestar, me acalla con un dedo y espero, pero no lo olvido. En cuanto me lo permite me acurruco un poco más a su lado, después de que se haya apartado para quedar frente a mi, y acaricio la comisura de sus labios hinchados mientras digo:

- siempre tengo fuerzas para ti, pequeña...pero estaba pensando en algo como llamar a la puerta.

Quizá sea un error, quizá ella sólo se refiere a que puedo subir para esto cuando quiera, pero no es en eso en lo que yo estaba pensando. Y me da igual si ella sólo quiere que follemos de vez en cuando, no es el tipo de relación que quiero tener, no con ella, y yo no soy de los que esperan o lo dejan pasar. Si lo quiero voy a por ello. Y a ella la quiero, eso no puede estar más claro.

- A lo mejor te suena- bromeo- ir al cine o ver una peli en casa, algo que no requiera mucho ejercicio...

Un rato después de estar simplemente así, mirandonos y acariciandonos, ella pregunta si no voy a dormir y yo sólo cojo esa manta que ella intenta sacar de debajo de nosotros y se la paso por encima, primero a ella, luego a mi, me acerco un poco más y entrelazo mis piernas con las suyas. Me putea con las camisetas. Sonrío abiertamente y le cojo una mano para llevarla a mis labios y besarla en los nudillos.

- no quiero dormir, sólo mirarte...¿por qué no duermes tú?...no te pongas nada, así estás perfecta...siempre estás perfecta...

Dice que no, pero al cabo de otros quince minutos ya ha cerrado los ojos y su respiración se ha acompasado, aparto su pelo del hombro y acomodo mi cabeza en el hueco del mismo, pasando un brazo a su espalda. Me quedo u rato mirandola y luego sólo cierro los ojos también, no pretendo dormir, pero lo hago, un tiempo indefinido hasta que me despierto sobresaltado por la luz de la ventana entrando a raudales y reflectandose en el espejo. No sé cómo puede dormir cada día con la persiana y la cortina alzadas, pero sigue haciendolo, sin inmutarse. Sonrío, aparto el brazo con cuidado y la dejo durmiendo después de darle un último beso en la comisura del labio. Bajar por el canalón se hacce fácil, sólo hay que deslizarse, lo de subir por el mío en cambio no me apetece mucho así que decido entrar por la puerta y rezar porque no haya nadie despierto.


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