Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

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Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Alex Kaiser el Vie Nov 11, 2011 3:24 pm

Recuerdo del primer mensaje :

La fiesta no había resultado tal cómo la esperaba. La idea era pasar el rato con Vane, comprobar que estaba bien y olvidarnos juntos durante un rato de que la vida da asco intentando pasar por adolescentes normales y desentendidos. en lugar de eso acabé recayendo en mi adicción, con apenas tiempo para hablar con mi mejor amiga y con la certeza de que todo lo que sabía hasta el momento del mundo y de mi familia también era una farsa. Bendito comienzo de curso...se suponía que este iba a ser fácil.

No diré que no he vuelto a pensar en ello. No todos los días te levantas con el conocimiento de que ahora eres harry Potter y no necesitas ni varita, bueno, Potter no, que al gafotas no lo aguanto, prefiero a Draco, además, el gris me sienta bien. Pero tampoco diré que me haya puesto a practicar o a ayudar cuando alek puso la casa patas arriba en búsqueda de nuestro propio libro de hechizos, que no digo yo que no mole tener uno de esos, estilo embrujadas, pero la sensación última que tuve de la magia esa no fue muy agradable señores, así que hasta que me compre un traje de esqui conmigo que no cuenten. Además, tengo un partido que ganar.

El domingo pasa veloz, apenas transcurre la tarde entre ejercicios y lecturas que debí realizar el viernes pero no hice. El lunes la veo un momento en la cafetería, el tiempo de cruzar ua mirada mientras ella coge la bandeja y se aleja hacía su mesa y yo he de volver a concentrarme en lo que me dicen los chicos pues planeamos la estrategia en el campo.

El martes lleva una camisa anudada a la cintura y sin botones, enseñando un sujetador gris perla, completamente de fuera, se cruza conmigo en el pasillo y me mira cómo retandome a que diga ahora que no lleva ropa interior. Si no fuese porque me molesta hasta lo encontraría gracioso.

El miercoles chocamos en la puerta de biología, yo salgo, ella entra y el quicio no da para los dos. Hoy soy yo el que se ha empeñado en mostrar su ropa interior a modo de respuesta, llevo lospantalones tan abajo como está de moda y el calzoncillo a juego con la camiseta gris. Le guiño un ojo cuando se fija y giro para dejarla pasar sin decir nada.

El jueves Meredith se sienta encima de mis rodillas en el comedor y no tengo ganas de apartarla, creo que me estoy constipando, siento algo de fiebre y un dolor áspero en la garganta, no puedo ponerme malo para a dos días del partido, así que me tomo la tarde libre para ir a la enfermería. No la veo en todo el día, cuando me acuesto miro por la ventana esperando verla pero la luz está apagada. No está en casa.


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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Olivia Resnick el Vie Nov 25, 2011 11:08 pm

-Pequeña?- si, me había nombrado por segunda ocasión pequeña y no me agradaba que lo hiciera, aunque la primer ocasión estaba tan ocupada en el que lo había dejado pasar mi ceño se frunció en el acto solo para después poner los ojos en blanco -no soy pequeña ni en edad y mucho menos en desarrollo y estatura- con el mentón levantado parecía hablar en serio y casi podía adivinar sus palabras, seguramente diría "y solo escuchaste pequeña en vez de lo demás" lo cierto es que siempre le escuchaba, pero el no necesariamente debería saberlo.

y estaba bien si era a su lado. Algo cambia... todo cambia y de repente... lo inesperado. le vi a los ojos con impresión, no me incomodaba pero... era tan poco probable. y me gusto la perspectiva, aún cuando no estuviese en mis estándares -si.. conozco el concepto- le seguí la corriente sonriendo de lado para el, como si tuviera algo entre manos, cuando solo lo tenía a el -así que... sin mucho ejercicio.. eso nos limita a comer helado- no necesitaba follar todos los días, no era tan inconsciente, además, mi intimidad agradecerá el dejarla descansar solo un poco.. había sido delicioso, si.. pero también brutal en cuanto a marcador final.


Y se siente bien... estar así abrazados y desnudos, con las piernas entrelazadas, uno de los mejores momentos, potente y sin necesidad del sexo, no por completo. -ven- afirmo justo después de que confirmo el no requerir alguna camiseta. Y sonrió con sus caricias.. y desee que no se acabara -dormir?.. y perderme el momento en que hables mientras duermes?... no Alex... pretendo más bien develar cada ínfimo secreto- y sonreí haciendo un ligero mohín pensado en algo más antes de besarle apenas un instante, solo un beso corto y travieso -a quien engaño.. seguro seré la pervertida que te observa mientras duermes... espera... ese eres tu!- solo una broma, solo algo que venía a lamente y se liberaba como antes.. lo cierto es que no duro mucho, y no quería dormir.. era lo mas a lejano a mis deseos, pero los deseos por lo general están hecho para no cumplirse. Esa no fue la excepción a la regla.

Al despertar, lo hice sola. Mentiría si dijese que no me importo, porque... como no iba a importarme si no estaba a su lado... dormía plena, me sentía feliz... no podía ser posible, pero se sentía tan apabullante que bien podría hacer temblar a cualquiera.. y de repente.. la nada. Solo un día que prometía si, pero que no sería mejor que estar con el así...

demasiado para un instante, alegría, ansiedad, temor, frustración... jodida y radiante, así era como me encontraba, desnuda en aquella recamara que había sido testigo mudo.

acaricie mis labios apenas me senté en aquella cama con lis dedos, mismos que bajaron por mi cuello las sendas de piel de forma lenta, recordando un poco de ese calor, el que había tenido la capacidad de sentir.. si, solo el lo lograba y tenía todas las razones del mundo.

-te amo- resonó en mi mente como un eco de lo que yo ya había expresado. El hecho me hizo cerrar los ojos y suspirar... vaya forma de arriesgarlo todo para echarlo a perder, jamás lo había dicho y tenía que hacerlo justo cuando el no quería escucharlo?... sería en realidad real el que le amase?... si!, me decía el alma, aunque mi mente, ahora un poco más ecuánime me dictaba que no fuera tonta.. los finales perfectos o vidas de ensueño no existían.

pero al menos es anoche si existió. un cuadro en el suelo.. el perfume impregnando la alfombra de manera poco llamativa.. la silla... las huellas en el espejo debido a ese encuentro.. claro que era real

y entonces tuve ánimos para levantarme y darme un baño.. el olor a sexo impregnaba aún la habitación y varias cosas de ella. No me cuestione en pasar al baño de mi recamará desnuda y en mi mente se barajo la posibilidad de que el me viese.. posiblemente si, posiblemente no, pero de momento, disfrutaría con la idea.

era domingo y no planeaba estar fuera de casa cuando quería que llegase a la mía, pero tampoco sería que ponerme. el había dicho "no mucho ejercicio" eso también limitaba las posibilidades. Al salir del baño ya tenía elegido la ropa, una franela rola a cuadros amarrada por la cintura alta, dejando ver la piel y unos vaqueros ceñidos... sin calzado. de todas formas.. aún tenía cosas que hacer en casa, como el asegurarme que benjamin no estuviese en todo el día.

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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Alex Kaiser el Vie Nov 25, 2011 11:41 pm

Me quedé dormido, eso es lo que hice, cuando desperté era terriblemente tarde y las cosas abajo parecían no ir demasiado bien. Se escuchaban gritos, probablement elos mismo que me despertaron, y reconocí la voz d emi abuela, que nunca estaba, pero hoy había decidido aparecer y por lo visto de no muy buen humor. Alek también gritaba empero. Y alguien más, no supe quién. Me puse en pie tras restregarme los ojos y en cuanto lo hice noté cada musculo de mi cuerpo protestar, estiré el cuello y los brazos pero no conseguí mucho más, por suerte tengo agujetasa menudo y sé coo tratarlas, sólo necesito un batido energetico y algo de reposo. Mañana debería estar como nuevo.

Los gritos no cesan mientras me doy una ducha rápida y empiezo a preocuparme, me pongo unos pantalones de chandal y bajo sin camiseta. Lo que me encuentro es como minimo peculiar. Leia con una camiseta que le queda grande y reconozco como de Alek y la abuela gritando algo sobre que ya nos ha dicho mil veces que no pidemos llevar chicas a casa. Curioso...juraría que lo había dejado con Sara. Más curioso aún, Leia con camiseta mejora mucho. Y el colmo ya...¿Leia se queda a dormir en casas ajenas? ¿Con mi hermano? Creí sinceramente que la chica llegaría virgen al matrimonio. Bueno, bien por ella...será mejor que arregle el desaguisado, Alek no lleva bien las broncas familiares.

- La invité yo- afirmo desde lo alto de la escalera elevando la voz.

Y la abuela se calla, me mira con esa expresión de perro de caza que hace mucho que no hace mella en mi y pregunta, queriendo creerlo pero con dudas.

- ¿Y por qué duerme con tu hermano?

- Porque no es de ese tipo de chicas y creí que estaría a salvo allí- y sonrío con lascivia y mordacidad, como retandola a que lo pusiese en duda. No lo hace, ya sabía eso, sólo gritaba porque el unico que le había salido bien, como ella dice, la habia contradecido. Como yo lo hago a menudo para mi no hay gritos. Mejor, quiero desayunar y tirarme un rato en el sofá para ir a buscarla luego.

La escucho pedirles disculpas, primero a Leia y luego a Alek, y luego me grita a mi, que me encojo de hombros.

- si la chica no tenía donde dormir y la traes a casa, ¿no puedes hacderte cargo de ella? !Le habrás dado el desayuno al menos¡- es lo que me grita.

- no soy una hemanita de la caridad, si quiere comer que se prepare algo- le contesto cuando ya sale por la puerta con ese horrible sombrero, la misa de doce, claro.

No me preocupo más, seguro que Alek le da de comer. Si no ha comido ya...la idea que se me viene a la mente me hace sonrerir y mirar a Leia un momento con diversión. Pero me devuelve una mirada tiesa, como siempre. Para mi que sigue siendo virgen...o eso o tengo que darle un cursillo al peque.

Desayuno, me tumbo un rato en el sofá para ver deportes y estiro mi cuerpo todo o que puedo mientras me voy distensando. Dejo de oirlos al rato, pero no me preocupo en mirar, si está con Leia está bien, eso seguro, ya hablaré con él después. Por lo de pronto me interesa más saber que hace la vecina de al lado. Así que subo y miro por la ventana un instante, pero no la veo. Estará abajo.

Veo el partido, como algo y estoy por cambiarme para pasar a recogerla cuando me suena el móvil. No lo esperaba para esta tarde, pero...miro la casa de enfrente y luego el móvil. Espero que lo entienda. Le mando un mensaje corto. "Mejor lo dejamos para otro día. Lo siento pequeña" Y me cambio igualmente pero para ponerme unos vaqueros y una camiseta y salir en el coche a buscar el de Alek. Él no lo sabe, es una sorpresa. Creo que se lo merece, por entrar en el equipo, qué diablos, porque es mi hermano. No le he dicho a la abuela en qué me he gastado el dinero, me va a encantar cuando se le hinche la vena del cuello. Sonrío y conduzco.

Debería llevarme solo unas horas llegar a la ciudad y hacer que nos traigan el coche pero acabo pinchando una rueda y llegando de madrugada. El coche lo han traido antes y lo han dejado en el garaje mientras yo cambiaba la rueda y lo llevaba al garaje. La de repuesto no duraría todo el trayecto. Cuando llego veo luz en su ventana, mientras dejo la chaqueta y me saco los zapatos, pero cuando voy a asomarme se apaga de golpe.


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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Olivia Resnick el Sáb Nov 26, 2011 1:47 pm



Nota: Laura no tiene su movil

Sountrack de este post:
[youtube}http://www.youtube.com/watch?v=1zX-PMeJhxg[/youtube]

No se como fue posible que no nos escuchara. Benjamín Gibson era un hombre de lo más bipolar, donde por lo general la parte mala de si se la guardaba para casa. Intimidar y sentir el poder, tal vez así verse superior en algo frente a sus ojos, o el simple placer que brindaba en doblegar a las personas cual marionetas y así eliminar sus frustraciones. Benjamín Gibson era un hombre bestial, pero con un excelente exterior. ¿como no hacerlo si al salir de casa lo hacía sonriendo ante el mundo vestido siempre de buena manera, directo a un trabajo sonriendo y siendo sabio en medio de un mar de peleles?
Se suponía que los domingos era el día para que el fuese a donde se le convidara, que muchas de las ocasiones siempre tenía agendado al menos dos eventos, sonriendo y siendo divertido. Total charlatanería, eso era lo que hacía. Ese domingo no sería la excepción y por supuesto, su rebelde hija no estaba invitada. pobre de Benjamín... tener una hija tan perdida y desorientada, como si fuera un castigo divino el tener que cuidar a una menor que simplemente había perdido el rumbo y que no volvería. El había su labor, como un abnegado padre que jamás le intereso conocer a su hija hasta que la madre de esta falleció, mi parte era diferente.. mandar al diablo a todo amigo que el tuviese o conociese. mi trabajo era ser la hija que el no merecía.. tan bueno que era. así que el trato estaba cerrado y que yo supiera, se respetaba.

Fue por eso que le dedique una mirada mientras bajaba por un zumo, viéndolo de soslayo. Perene, insolente, de verdad creía que me acercaría a saludar a sus amigos? ja! buen intento, ni mirarlos merecían. Con el tiempo había aprendido que sus amigos eran igualmente idiotas y petulantes, con la diferencia de que Benjamín compraba su amistad, de todos y cada uno por medio de comidas, copas.. botellas.

insistió en que me acercase a ellos para saludar.

No se me podría culpar entonces, el buscaba una mala respuesta. sin embargo... claro, eso era lo que deseaba.. tanto tiempo de soportarle me hacía entender cada uno de sus movimientos. Bien.... le daría lo opuesto.

Y por primera vez en mucho tiempo me comporte con candidez ante alguno de los amigos de Benjamín. Sonriendo un poco siendo amable, incluso levantando la ceja divertida ante las presentaciones... así que eso era? de verdad un gerente de lo que sea ahora bien podría incursionar en otro rublo?. -debo admitir que no se acerca del tema- respondí a lo último que me había dicho aquel hombre, que osaba usar traje incluso en pleno domingo, lo cual podía dejar entrever varios puntos respecto a su estilo de vida.
En lo dicho, la mayoría de los hombres eran fáciles de manejar. manual integrado, dos botones y tres palancas a lo más en cuanto a complejidad y el hombre... posiblemente de 40 años justo le había dado lo que quería, atención y un poco de expectación.
Asentir cuando era necesario, reírme de sus chistes, ver a Benjamín con una aparente dulzura de vez en cuando.. nadie podría culparme y a Benjamín por un momento podría caérsele la careta de marfil, fabuloso. Al finalizar fui convidada, por primera vez, a un evento importante, acompañada del brazo de Benjamín, desde luego. Sonreí como siempre, encantadora si así lo deseaba para aquel hombre y un poco más para mi padre, unos segundos de descaro que el podría bien identificar en el momento en que arquee la ceja -asistiré encantada- acote, por supuesto no me interesaba en lo más mínimo pero sería bueno develar un poco lo que en realidad Benjamín era... justo y necesario.

Pronto supe que eso no lo hacía feliz. no me importaba, en lo que llevaba de conocerle, nada en mi le podía hacer feliz, así que no veía el punto siquiera de seguir intentándolo. Pero podría molestarle con ganas.. y ser la mejor en ello.
Al final salió con el hombre y la consigna segura era que no regresarían pronto. Eso era perfecto en realidad, así esperaría a m i rubio y mayor vecino.

-no deberá tardar- me dije a mi misma cuando dieron las tres de la tarde... y las cuatro.. y las cinco.

Para las seis de la tarde había una declaratoria de que no vendría. no estaba en su casa, su auto no estaba en ese lugar; evidentemente tampoco el. para las ocho de la noche me sentía una completa estúpida, porque me había ilusionado demasiado pronto. y ahí estaba, sobre el sofá en solitario, totalmente sola, como en realidad siempre lo había estado y con la tontería en la cabeza de que había estado esperando como una niña tonta y enamorada. eso, era un lujo que no debería permitirme. Ser una niña.. ya no lo era y no debería ni siquiera lograr una sola acción de esa índole, la inocencia no servía mucho por aquí.

Un vaso de vino.... dos o los que fueran, no importaba. era lo último de domingo que me quedaba así que me lo pasaría como quisiera, y de momento el alcohol era lo único que me podría acompañar.
No... también estaba la idea de ella.

Desde que mamá había muerto muchas cosas jamás las entendí. En primera instancia, el porque Benjamín había decidido vivir en esta casa y cambiar su fabuloso estilo de vida para esta dirección. Pude haber ido con el... pude haber sido entregada a algún pariente lejano o a algún orfanato, después de todo.. ni siquiera llevaba su apellido. Pero no.. el señor se mudo aquí solo para hacer de mi vida un infierno. un año de claustro total, más los acumulados de maltratos. Para como estaban las cosas ya no me podían sus golpes, solo vergüenza de que alguien los viese.
También otras tantas, supuse que un poco de cortesía de su parte al dejar la habitación que había sido de mi madre intacta. El no dormía en ella, yo apenas y la tocaba... un trato justo para la mujer que me había dado vida, y que, durante su vida.. fue la mejor.
Pero que también era una bruja.

-Bruja- medite al compas de mover en pequeños círculos aquel vaso, y con el mi bebida. Bruja y de mala manera, cuando podía hacer cosas con Alex y con Parrish. bruja pero de que nada le valía serlo, Benjamín aún respiraba... en realidad nada había cambiado. me serví un poco más.. tal vez desde mi ventana pudiese verlo.

la tercera vez que el retrato de mi madre estaba fuera de lugar. No.. esta vez no pudo haber sido Benjamín, así que al calor de los pensamientos y brujería y mi madre maldije por lo bajo -si claro mamá y ahora resulta que después de todo este tiempo te manifiestas, pudiste haberlo hecho antes...- de mala gana deje el vaso sobre la cómoda y aún con el marco en mis manos.. y ahí estaba ella, rubia, cabello rizado, preciosa y esplendorosa... la mujer perfecta que se equivoco de sujeto.. sabía bien que no era perfecta, pero para mis ojos si que lo era, incluso cuando intento tantas veces cuidar de mi comportamiento y yo la amaba -bien madre, eras una bruja, pudiste no haber muerto, sabes?.... era tu obligación el haberte quedado.. odio mi vida, gracias por no haberme preparado para mi vida sin ti-
Si, había sido una reclamación directa, en seguida vi hacia la ventana solo para saber que Alex seguía sin aparecer.. no importaba, todo compromiso podía ser disuelto, eso era claro. sonreí de mala gana -y bien bruja... donde dejaste mi instructivo?.. lo necesito ya!-

Que tan pretencioso es lo que sucedió al momento?... bueno, supuse que podía sentirme orgullosa. En teoría.. siempre supe que los deseos intensos podían noticiar ciertas cosas, pero este logro que el vidrio que cubría el retrato de mi madre se hiciera añicos. más estallidos lograron escucharse en casa, lo mismo que un golpe fuerte, totalmente perceptible. Ni siquiera tuve ánimos para sentirme intimidada. Pero si lo suficientemente curiosa para verificar. Cualquier retrato perteneciente a ella, lo que fue ella o su familia, que también era la mía estallaron en cuanto al vidrio, pero manteniéndose en perfecto orden. el golpe... la puerta de la habitación de esa mujer -asi que... fantasmas, pero que interesante- me burle.. ligeramente más atemorizada.

Al entrar en esa habitación todo parecía estar en orden al menos en apariencia.. el mismo edredón de ese claro color, el mismo tocador con los objetos de ella, su perfume, su cepillo.. la peineta con pequeñas incrustaciones verdes.. su favorita. pero nada.. ningún instructivo visible, nada que me pudiera decirme "eres bruja, esto es tu herencia" o algo que me diese una razón del porque ella siempre lo había ocultado. de la piedra un poco más grande en ese peineta, que se supone era verde esmeralda apareció un fulgor.. algo topacio.

hay cosas que hacemos porque desde dentro sabemos que hacer sin dudar pero también sin meditar... esa peineta era la que había usado la noche que murió, lo sabía y no tuve valor para deshacerme de ella pero tampoco para conservarla entre mis cosas. cien... esta ocasión supe que debía tocarla. estaba caliente, como si recién me la hubiese retirado entre los cabellos después de estar todo el día bajo el sol. y fue esa peineta una vez en mis cabellos la que logro sacarme de la cordura.

Frente al espejo seguía siendo yo.. solo por unos instantes, para después ser mi madre... mi abuela... mujeres que no conocía todas arqueando la ceja, levantando el mentón y recolocando la mirada de manera como yo lo hacía cuando evaluaba y juzgaba deficiente... de nuevo mi madre en mi rostro, guiñándome un ojo y sonriendo. quise tocarla... tocar el reflejo que me devolvía mi cuerpo pero el rostro de mi madre... el espejo ni siquiera podría considéresele como una superficie solida.

idiota, si.. pero era como si pudiera adentrarme en el, sintiendo cada molécula de ese espejo moverse para darle cabida a mi índice. No hubo tiempo de más... muchas imágenes, besaba a alguien.. yo besaba a alex... yo besaba a otros que no conocía y algo que no era mío nacía dentro de mi y crecía, extendiéndose, formando una telaraña. yo no era yo... yo era otra.. para después ser otra.... muchas imágenes más, mi madre sonriendo, mi madre retando y desviando la mirada en plena noche llevando esa peineta... la misma que llevo su madre. a partir de ahí.. imágenes, fotografías antiguas en blanco y negro, personas muertas y retratadas como esa antigua y asquerosa costumbre dictaba.. personas de pie pero con ojos tallados, mujeres esposos e hijos pequeños.. ojos en blanco.. ojos tallados.. mi madre con sus risos meciéndose al sol sonriendo... mis labios besando a alguien cuando estaba segura que en ese momento era m madre... poder... verde... un color rojo tan profundo que parecía ser sacada de algún lado, hacia mucho

mi mano se apoyo sobre ese tocador al momento en que necesite respirar.. no había nada en la habitación, más que yo misma con esa peineta, de nueva cuenta con piedras verdes. levante un poco el espejo y encontré solo mi rostro.. mis ojos.. yo y nada más. Como si me quemase me retiré la peineta y salí de la habitación. temblorosa sabiendo que eso era real. Sin nadie que me ayudase a entender... tal vez no siquiera estaba destinada para estar con alguien. Alex... Alex no estaba, solo yo y mi padre dándome encuentro. No hubo intercambio de palabras, el ya iba hacia mi así que apenas estaba en el pasillo cuando recibí su fuerte bofetada, misma que hizo salir de mi labio algo caliente... sangre. Y gritaba, claro que gritaba más no le escuchaba. había aprendido a dejar de poner tención. Eso lo puso furioso, desde luego así que simplemente se hizo de mi cuello apretándolo con fuerza y empujándome a la pared.

No tenía paciencia para eso. lo vi a los ojos con tal odio que ni siquiera necesitaba gritar para maldecirlo por dentro, el se fijo en los míos interesado y más, con la carótida en flor -maldita sea, Benjamín, por una vez en tu estúpida vida, déjame en paz!- no espera para empujarle al sentirle sin moverse, lo hice con la fuerza suficiente para liberarme, furiosa, solo me dirigí a mi habitación. De verdad tendría que soportar más golpes?... no.. mucho menos en ese momento.
No me moleste en dar explicación alguna a sus gritos sobre los vidrios sobre el suelo, no me moleste en lo absoluto y simplemente cerré mi habitación. El baño fue la primer parada, solo para retirar la sangre y evaluar la inflamación. un hecho que no me esperaba... ya era de madrugada.

Confundida, ofuscada.. sola... lo mejor que podría hacer era acabar con ese maldito día, donde todo se rompe y las ilusiones se desvanecían. Así que simplemente me hice a la cama.

Al despertar, mi ventana abierta, las cortinas ondeando con un viento que no se colaba con frecuencia.. era lunes… en teoría debía ir a el instituto, por alguna razón que de momento no identificaba bien, pero así debía ser. Eso era todo, una cosa a la vez, sin pensar en nadie más.
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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Alex Kaiser el Sáb Nov 26, 2011 2:34 pm

El lunes el despertador suena demasiado pronto, en verdad no, suena a la misma hora de siempre, pero parece demasiado pronto. Me incorporo con pereza, tomo una ducha y me preparo para ir al instituto, pero en cuanto me despejo y desayuno lo hago feliz, porque hoy la veré, y porque hoy alek tendrá su coche nuevo y sé que le va a encantar. Me pongo unos vaqueros negros y me tomo un poco más de tiempo del habitual mientras me coloco el pelo, viendola a ella en el reflejo, de mil maneras, sonriendo, blasfemando, si, y también jadeando, pero no es real, es sólo mi mente que manifiesta lo que la echo de menos. Acabo de arrreglarme, poniendome una sudadera del equipo y la cazadora del mismo, unas zapatillas y estoy listo.

Miro hacía su ventana, como cada día, pero no la veo, así que bajo. Alek ya está en el salón, desayunando mientras ve la tele, como siempre, me paro a tomar un zumo haciendole compañia y sólo cuando cojo mis llaves y voy a salir le tiro las suyas encima. Las mira sin mucha emoción y yo sólo me despido guiñandole un ojo y diciendo:

- mira en el garaje...

No espero a ver si le gusta, sé que es el que quería, me fijo en esas cosas cuando la persona me importa. Llamo a su puerta, al cabo de unos minutos, porque la estoy esperando en el coche, con él en marcha, y no acaba de salir. el padre me dice que no está de malos modos, que ha salido hace un rato para coger el autobus. Frunzo un poco el ceño y mi mañana se agua un poco, pero entiendo que quizá sólo yo dí por supuesto que iriamos juntos.

Aparco, dejo las cosas en la taquilla y me pongo a buscarla. Encontrarla es fácil. El instituto no es tan grande. La sirena está apunto de sonar porque he llegado tarde tras haberla esperado, va camino de su aula. La llamo.

- !Laura¡...!Laura¡

¿No me escucha? Es dificil, no estamos tan lejos, corro un par de metros y la cojo por el brazo desde atrás.

- !eh¡...te estuve esperando, creí que vendriamos juntos...-se da la vuelta y me mira. Algo va mal- ¿Estás enfadada conmigo?- no sé qué pude hacer para ello pero desde luego no está contenta- ¿no has recibido mi mensaje?- es lo unico que seme ocurre, no contesta directamente pero su rostro dice muchas cosas, ni lo pienso y le cojo el bolso, buscando su móvil, ahora que lo pienso no me respondío- también podías contestarme simplemente "mueve tu culo a mi casa ahora" ¿sabes? y lo hubiese hecho...-puede que este enfadada porque pensó que era una excusa, sabe dios- Laura...tienes el móvil apagado- descubro al final y se lo tiendo- te mandé un mensaje ayer...fuí a por el coche nuevo de Alek...lo siento, quería verte...

No sé lo que pasa. Creo que el malentendido está aclarado pero ella sigue distante, me aparta cuando voy a abrazarla y dice que tiene prisa. Se mete en clase y ya no puedo hacer nada. Me quedo en el pasillo mirando la puerta cerrada con la preocupación pintada en el rostro. Definitivamente la mañana se ha ido a la mierda. No era así cómo tenía que ir este día.

Durante las siguientes tres horas de clase me da tiempo a pensarlo, sigo si entenderlo, no puede ser por haberle fallado ayer, aunque no viese el mensaje hasta hoy. Hay algo que se me escapa. No importa, sea lo que sea lo aclararé, en cuanto descubra lo que es.

La busco en la comida, desde la mesa donde deberia estar pero en la que su silla se encuentra vacía, interrumpo la conversación de los chicos, que siguen hablando sobre el partido, para levantarme cuando la veo, en la mesa que compartía antes con Alek, al fondo. Cojo mi bandeja, ls pido disculpas por abandonarlos y me siento frente a ella sin pedir permiso.

- ¿Me lo vas a contar?

Parece que no.

- No has entendido nada, ¿verdad rubia?...no voy a irme aunque me gruñas...ya te lo dije, no voy a ninguna parte sin ti...


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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Olivia Resnick el Sáb Nov 26, 2011 6:36 pm

suspire justo en el momento en que me colocaba el brillo de labios y remataba con unas arracadas grandes. si tenía práctica con las chicas me cambiaría cuando esto sucediera, y de todas formas no era como si las animadoras se la pasaran con el uniforme puesto, esto no era glee.

sin embargo si llevaba las cosas, la vida continuaba y un momento no marcaba mi vida, mucho menos un accesorio de cabello.

La rubia que me devolvía el espejo parecía estar bien, nada se notaba y tampoco parecía consternada. Zapatillas altas y vaqueros absolutamente entallados para lucir el largo y estilizado de mis piernas, camiseta clara de tirantes que era cubierta casi por completo por un chaleco gris de moda, mismo que resaltaba la curva de mi busto al dejarla al descubierto. si, todo estaba bien.. menos lo de dentro.

"Todos ven lo que aparentas, pocos advierten lo que eres" jamás me había parecido más literal y cierto.

Pero, que era yo?

Si, vi alguna vez a la ventana mientras me arreglaba y si.. claro que me encantaría poder refugiarme entre sus brazos como cuando pequeña.. como cuando tenía constantes pesadillas.

Quería verlo si, pero también tenía temor de verlo.. preocupación por serlo y pobres dudas de hallarle, no.. lo mejor sería, de momento ni siquiera entrar por la puerta principal de su casa. Mejor el transporte escolar, ese al que siempre evadía por diversas razones, entre las primeras... tetos, puros y viles niños de primer curso.

Tardamos un poco más d elo acostumbrado, si pero al menos no vería a Alex, y que es lo que encontraría si lo veía?... la respuesta no tardaría en llegar, debido a qe le vi de cerca y escucharle hablar. No preste atención.... no sabía el que, pero no quería que supiere de esto, no cuando yo misma no entendía nada...Supe lo que era derretirse en un solo momento al ver a sus ojos, y supe lo que significaba el miedo de encontrarme esos ojos.. debería estar molesta, pero había algo más.. tantas sensaciones de la noche anterior negué con la cabeza -no pasa nada- murmure en cuanto pude, escuchando lo de los mensajes... mensajes? ni siquiera sabía donde había dejado el celular.. al final solo era una confusión y el si me había avisado.. pero el punto era, que no había estado.. que tal vez el no debiese estar, ni el ni nadie para buscar mi nuevo "instructivo" -supongo que no quise recibir llamadas de nadie desde que el sábado salimos- y llevaba razón, apagar el movil cuando no quería saber nada de Benjamín era algo que en serio hacía con frecuencia

quiso abrazarme... yo lo deseaba con toda la fuerza, pero.. si me abrazaba no podría seguir y seguro temblaría, no era opción alguna el que me viese débil o el que me pusiera a sollozar, lo cual era probable -tengo clases además.. Alex con nuevo coche.. voy a por el- y salí de ahí.

tres horas pasaron desde entonces, con un Alek reluciente, vibrante por el regalo que le había hecho su hermano... lo genial que era, nuevo y no uno usado, justo como a el le gustaba. era evidente que no ponía atención a las clases, incluso tenía que hablar conmigo, sobre varios aspectos. Para alek sonreí, pero no podría engañarle mucho tiempo.. de todas maneras esperaba que no se entrase, el tenía mucho que platicar -Leia?- pregunte en voz baja en pleno comedor.. las horas habían pasado, incluso aquella que nos saltamos clase para ver su nuevo modelito. Cruce mi pierna y eche de lado mi cabello, solo antes de sonreírle alas chicas animadoras que me habían hecho un lugar... no hoy, tenía que estar con mi mejor amigo, importante.. casí el mundo al igual que su hermano. -bueno.. y se aclaró por fin todo?.. le pregunte. Era lo mejor, preguntar en vez de responder, mera táctica ofensiva.

Para ese momento.. parrish al menos había rondado en la cercanía al menos tres veces.. cuatro, si contaba el estacionamiento. -honestamente... no se que le pase por la cabeza- aseguré antes de tomar un poco de jugo, antes de comenzar con el yogurt y el queso que estaban en mi charola el parloteo más y entonces yo cambie de tema, abruptamente, por su puesto -sabes que? esto de ser brujos o magos no es tan divertido como en harry Potter, no hemos hecho nada en nuestro beneficio... que has hecho tu?-

no lo supe sin embargo.. Alex llego y se planto enfrente de mi. como siempre, fue directo.

No respondí pero si le vi, no tenía porque buscar bronca, solo mantenerme al raz de darle la información necesaria

-en conclusión, a Alek le encanto el coche nuevo- y le sonreí solo antes de la primer cucharada de yogurt. el teléfono sonó y Alek evidentemente nos vio adivinando ya varias cosas entre nosotros. Tanto su hermano como yo le vimos, y al menos mi mirada significaba "no alces en vuelo las campanas de bodas" Alek era el bueno de los dos, de nuestro dúo, por eso mismo, el era mucho más romántico

La mano de Alex en cambio busco la mía, solo buscándome a mi. Tome aire por la boca al escucharle y un poco de calor se coló en mi, por dentro.. que tan fría había quedado del día anterior -no estoy molesta, Alex fue una causa justa y no es que quiera ser una chica aprensiva.. además.. no me eh ido, estoy aquí, contigo y tu hermano"

Parrish. paso por mi mente, sin saber el como más.. que podría hacer el.. que podría saber el. de cualquier forma, Alex no se veía muy conforme, lo mismo que Alek que ambos me veían en escrutinio intenso -y bien? cual es el veredicto, oh!, sumos inquisidores?- su respuesta no me gusto demasiado -estoy bien, solo alistándome para en entrenamiento de hoy... no podría engañarlos sin embargo, pero si darles una desviación del tema, así que me eche hacia atrás pensando en algo que pudiera ser creíble.

Lo encontré de inmediato

-que es lo que ah dicho Parrish sobre el circulo?- sin tapujos, sin esperar un poco más antes de girar mi rostro hacia donde supuse encontraría a Leia -a decir verdad.. me siento curiosa, quiero saber más acerca del libro de leia.... supongo que deberé mejorar mi latín- listo.. solo esperaba a que picaran.

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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Alex Kaiser el Sáb Nov 26, 2011 7:26 pm

Está aqui? Yo diría que a quilometros de distancia, pero así y todo no es lo que me preocupa sino la forma de tratarme. Está fría y ausente, como si yo la molestase. el cambio de tema no pasa desape3rcibido pero no voy a montar un pollo en el comedor y menos sin saber donde ando parado. Así que continuo la conversación, coo si estuviese bien.

- ¿si? ¿te gustó?- y le guiño un ojo a mi hermano, sin esperar respuesta, ya la conozco. Me alegra que este contento.

Alargué la mano, sin embargo, para buscar la de ella sobre la mesa. Un gesto que pretendía ser natural pero que no lo era. Tenía un sentido, sé que algo no va bien, no puedo apreciar que es, pero estoy tan seguro de ello como del acondicionador que le va bien a mi pelo.

- De acuerdo, como tú quieras.

Confirmé y se la apreté un segundo, sin apartarla. Alek también lo veía, los dos nos quedamos mirandola, evaluando esa expresión, pero ninguno de los dos dijo nada. ella lo hizo, tomando a coña y preguntando cual era el veredicto.

- Culpable- contesto quedamente, y cuando me mira sobresaltada sonrío y afirmo- no te preocupes la pena no es muy grave.

Es culpable, claro que sí, de ocultarme algo. Quizá le estoy dando muchas vueltas y sólo ocurre que no se ha depilado hoy, o alguna cosa de esas que sólo las mujeres podrían pensar. Lo dudo, pero pudiera ser. ASí que no dejo que el humor negro que parece sumir la mesa de repente se afince e inspiro para volver a la naturalidad.

Ella dice algo sobre la magia y todo eso...bueno, sé que Alek no ha encontrado el libro aún, y sé que lo ha estado buscando, a mi eso no me interesa demasiado, aunque he de reconocer que eso del salto en el tiempo tiene su punto. Pero dura muy poco.

- Cierto, el tal Parrish dijo algo como que debiamos cerrar el circulo- y hago cmillas poniendo los ojos en blanco ante la palabra- para poder hacer magia por nosotros mismos, hasta entonces sólo podriamos hacerlo juntos o en parejas, cuantos más mejor...y bla, bla, bla...

Pero Alek parece tomarselo en serio y ella también parece estar escuchando. Me encojo de hombros, le robo una cucharada de yogurt y asumo que lo mejor será tomarselo en serio. De todas formas nadie puede evitar ser lo que es, le guste o no. Así que si hay que ser un brujo, mejor enterarse de cómo sacarle partido.l

- Creo que sé donde pueda estar ese libro...

Afirmo finalmente y Alek me mira con algo de inquina.

- Podemos quedar esta tarde y buscarlo, si quereis...Ahora- y miro a Alek con una sonrisa y ese tono que sólo uso cuando quiero algo- si eres bueno y te marchas en este mismo instante te compro también la wii...

Laura protesta, pero Alek se levanta, se inclina para decirle algo al oido, que no escucho "Lo siento, no te estoy vendiendo...es que acabo de entenderlo" Y se marcha saludandonos con dos dedos en la frente.

- Por fin solos...-acoto yo, recostandome en la silla y buscando sus ojos- Hagamos un trato...yo no pregunto, y tú dejas de evitarme...


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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Olivia Resnick el Sáb Nov 26, 2011 8:39 pm

mi ceja se arqueo como siempre y le dirigí la mirada -culpable...- mencione de a poco y por lo bajo, pero con una expresión facial que podría denotar que lo tomaba a broma.. el si lo hizo así, yo le seguí.

En mi mente, el recuerdo de la misma ceja levantada, al parecer por rasgo familiar sin embargo.. no tenía nada de particular, al final del día eran mi familia, algo deberíamos tener en común. La cosa era que Alex no estaba interesado y que yo no lo estaría, hasta el día anterior. Pero.. ya que lo estaba, si lo estaba y por completo. -no necesariamente, se puede hacer por separado, esta comrpobado- respondí en automático fingiendo tomar un poco más de jugo restándole importancia así al asunto. Si me excusara rápidamente me estaría delatando "justificación no pedida.. acusación manifiesta" y no era del tipo que diera muchas explicaciones, así que.. seguí en la charla hasta el momento en que Alex menciono su libro

me interece un poco menos que lo que lo hizo Alek y poco después lo chantajeo con una wii

fruncí mi ceño. no podía evitarlo, Alek y yo nos defendíamos uno al otro, ese era el trato así que incluso a Alex podría enfrentarle -alto ahí.. no es ningún niño para que lo despaches así como...- claro... resultaba que Alek se había despachado solo -pero que pedazo de traidor me agencie como mejor amigo?- Alek se iba con esa sonrisa suya que le conocía tan bien le conocía a modo de disculpa y me susurro algo sobre entenderlo. entender el que? no éramos pareja si eso quería saber.. que más podría entenderse -si claro... ya hablaremos más tarde, Alek... recuerda que yo no olvido- respondí en esa misma confidencialidad antes de quedarme, sola con... con el que me estaba descolocando justo en ese instante.

-técnicamente.....? no pero si juntos- respondí de buena gana, no pensaba estar misteriosa todo el tiempo. Si.. podría esquivar el tema pero el también sería directo e incluso me dejaba libre, eso era nuevo... y eso hacía que pocas ganas me quedasen por resistir.

Al infierno, solo había sido un buen susto y nada más. humedecí mis labios y ahora yo fui la que tomo una cucharada más del yogurt -mmm una oferta tentadora.. te estas vendiendo bien Kaiser... algo más que agregar para hacerlo un trato?- pero sonreí de lado encantada del juego de palabras, aunque me acerque un poco más a el, a tono de confidencialidad -no te metas jamás con el yogurt de una chica... es tan sagrado como tus batidos energéticos- y me aleje guiñándole un ojo, viendo hacia la mesa donde deberíamos estar -estoy segura que te echarán de menos- claro que si, incluso uno de los mensajes era de Martha... corrección, de martha y sarah según el contenido del mismo. baje el celular y el me veía, lo mismo que Parrish. deje a Parrish de lado, tal vez solo había sido algún remanente de lo que había hecho, me enfocaría en quien me interesaba, y me interesaba el..

-no quiero apartarme de ti, Alex... creí que había quedado claro.. "no me importa el como, te quiero en mi vida durante toda mi vida" no te hace una idea clara?-

no me importo quien me viese en el lugar solo quería dejarlo claro, así que, me pare cuan alta era, y tal vez, dejando que se notase mi apariencia, cabello recorriéndome la espalda en una cascada dorada.. lo de siempre. pero si me dirigí hasta la silla contigua a el con toda la coquetería posible, contoneándome y después solo dejarme caer en la cilla en un fluido movimiento, cruzando mis piernas de manera elegante -vez?.. mucho más cerca, y sin ninguna implicación que tu no desees, tal como prometí-

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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Alex Kaiser el Sáb Nov 26, 2011 9:14 pm

Comprobado. Una palabra con un sólo significado. Podría ser, ¿quién nos dice que el tal Parrish es trigo limpio? A mi personalmente no me gusta un pelo, no me gusta su jeta, no me gusta su tono y desde luego no me gusta que siempre este cerca, como llevo comprobando un par de días. Más concretamente cerca de ella.

- No lo trato como un niño, él sabe que no voy a comprarle nada, sólo le pedía que me dejase a solas contigo de forma que entendiese el motivo...

Y no pienso aclarar más, que ella haya estado siempre ahí no significa que tenga que saber ciertas cosas. Tampoco le hemos explicado nunca nuestro lenguaje secreto, que usamos hasta los diez años y no por eso la dejamos fuera. Hay cosas que deben quedar entre hermanos.

La dejo hablar, con ese tono juguetón que siempre me ha gustado, el uso de palabras merecería una buena rélica en otra ocasión, el problema es que no quiero jugar, estoy preocupado. Por varias cosas en realidad, la primera de ellas el motivo por el que no me ha esparado esta mañana.

No miro la mesa aún cuando la señala, no aparto mis ojos de ella, juega con la cuchara, se toma un poco y me advierto con simpatía que no debo tocar su comida. Todo muy natural. ¿Por qué no me lo creo?

Una idea clara, si, claro que sí, una idea clara pero un concepto que no voy a tolerar, ese "no me importa el como". La seguí con la vista, cuando rodeo la mesa y fue a sentarse a mi lado. En silencio hasta que se sentó.

- Laura...- digo, y me vuelvo hacía ella, inclinandome y dejando mis manos apoyadas en sus rodillas. Niego con la cabeza, pero sonrío- ¿y qué pasa si quiero implicarme?...

La dejo procesarlo un par de segundos y me inclino un poco más, lo suficiente para besarla, despacio, masajeando sus labios y succionandolos un poco al abandonarla, nada pasional, más bien tranquilizador, una declaración, todo el mundo lo ha visto, tal y como quería. Me separo lo justo para poder hablar mientras le tomo la barbilla con los dedos.

- Eres muy fácil, rubia... aún no hemos cerrado el trato ¿recuerdas?- y sonrío, porque creo que ya sé cómo tratar esto. La falta de confianza. Hay que dar para poder recibir, así que vamos a darle algo- Parrish lleva tres días siguiendonos, o a ti, no lo tengo claro, acabas de decir que has comprobado que puedes hacer magia sola, cuando ninguno de nosotros hemos podido nunca excepto en parejas, tampoco es que yo lo haya intentado particularmente pero me consta que Alek y Leia sí, me lo ha comentado en el desayuno ayer, el sábado te dejé en la cama, durmiendo plácidamente y me consta que feliz, estabas bien, hoy...hoy no me has esperado, y no estás feliz en absoluto, puedes fingirlo bastante bien pero tus ojos no mienten Laura, y puede estar relacionado o no, pero como dije, no voy a preguntar, si lo que necesitas es que me mantenga callado y que acepte que eres feliz y que estás bien, de acuerdo, yo también puedo fingir bastante bien...pero hay una cosa- y hago un gesto con los dedos, entre el pulgar y el indice, acortando una distancia- una pequeñita...que quiero incluir en el trato... Suelo recoger a mis novias para traerlas a clase, me gusta hacerlo, mañana me esperarás.

Lo cual no es del todo cierto, porque nunca he considerado a ninguna una novia, ni dicho esa palabra para referirme a ninguna, pero espero que lo pase por alto.

- Puede que le gustes- indico luego en tono despreocupado mirandfo a Parrish- o puede que debamos preguntarle...también puedo partirle simplemente la cara...


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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Olivia Resnick el Sáb Nov 26, 2011 11:02 pm

Implicarse?.... de verdad el quería implicarse?

No, el mundo se había vuelto loco y dado un salto de cabeza... hasta hacía poco yo era quien le deseaba, quien le buscaba y añoraba desde la ventana.. también era la chica que cambiaba de cita apenas se sentía aburrida, pero que siempre, al menos los dejaba añorándola.. esa era yo, de un lado a otro con motivos y cosas ocultas.. ahora no había salido con nadie más que con mi vecino, ese que si era posible, hacía comentarios hirientes sobre mi, y no me interesaba nadie más, diciendo lo que jamás había dicho, sintiendo lo que jamás sentí.. haciendo el amor en vez de simplemente acabar con lo que a Benjamin le hubiese llegado a gustar.
Yo... yo no me implicaba, eso era un básico.. el que se enamora pierde; regla cardinal.. pero si... si que lo estaba si que quería, era simplemente que no conocía ese tipo de relación.. era que...
Todos los pensamientos se esfumaron al momento de ser besara, solo por el .. solo el tenía ese efecto. la mente se vacía y se pone en blanco, no donde no hay nada, si no un blanco bueno, pudo... donde hay paz, y a cada movimiento de esos labios que tan adictivos me son encuentro eso paz, que me reclaman suya sin palabras, sin un beso arrebatado, no... no me reclaman, solo confirman lo que yo ya sabía.. no solo era suya, el... el también era mío, y me quería aunque no lo dijese.. debía de ser

Fácil?... casi le respondo con algo épico, sin embargo guarde el comentario, probablemente jamás saldría a la luz y así estaba bien.. estaba perfecto cuando sabía que el si había dado en el clavo, con cada cosa.
Desee por un momento que no lo hiciera, que no pudiera leerme así, pero, por otro lado... me encantaba que pudiera hacerlo porque, de alguna manera así me sentía más unida a el, como un algo entre los dos. y que si nos veían en la cafetería? y que si nos veía todo el mundo. ya no tenía ninguna duda, y si. escuchar claro la palabra "novia"

-no quiero mentirte... no quiero que finjas, nunca- respondí apenas pude y me dejaba. También, sentí la mirada de Parrish.. una mirada penetrante y casi puse los ojos en blancos.. el chico debería comprarse una vida.
No importaba, tenía algo más importante que hacer -no se como nos irá si quieres implicarte.. pero yo quiero hacerlo- confesé ahora siendo yo la que besaba sus labios, quien buscaba un nuevo acomodo, para caber mejor en ellos, despacio, agradecida, mejor... mucho mejor -es lo que dicen... soy fácil- seguí jugando entre besos pequeños, sentidos... al infierno todo, solo quería estar a su lado, de su mano, pero finalmente me aleje solo para saborear lo que quedaba de sus labios humedeciendo los míos -no en esta ocasión... novia... hay que hacer las cosas como se debe... o al menos eso dicen...- el no lo entendía y yo solo sonreí desdeñando el último comentario sobre el castaño de cara de cólico permanente

-puede que le gustes tu.. o que compruebe que en verdad no hay nada entre Vanessa y tu- y finalmente case los ojos de Parrish por un instante, esta vez sin miedo -y que si me mira, si nos mira?... me ve todo el mundo, y a ti mucho más.. ahora acepto el trato.... pero..- claro siempre había un pero -no seré tu novia... quiero ser mucho más que eso...- frunció el seño y yo negué con la cabeza

-me has dicho fácil, que querías que hiciera?... de verdad crees que te lo pondré facil así?... eror quaeter back... grave error- sin contar que en el fondo si.. amaría ser su novia... lo que vino si fue un tanto más serio y para hacerlo lo hice en sus ojos -es en serio Alex.. sin fingir, no quiero que finjas jamás.. en cuanto a la magia, creí que Leia había sido la única piro maniaca y no en pareja... no eh sido la única... lo mío más bien fue... y calle... como decirlo y explicarlo ahí mismo?

-debes alimentarte antes de la campana... como va el dolor en el cuerpo?... practica tal vez?- y jugué con su ropa, tan del equipo en el que se envolvía.
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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Alex Kaiser el Sáb Nov 26, 2011 11:41 pm

La respuesta me sirve, por el momento. Entiendo las dudas, yo la he observado durante años y estoy seguro de lo que he visto, no sólo de lo que ella quiere mostrr si no todo lo demás, la he visto con Alek, la he visto sola en su cuarto, la he visto en todas las situaciones posibles, incluso las más embarazosas. Pero ella...ella también sabe donde se mete. Dos semanas, quince días, es el plazo de caducidad en cualquiera de mis relaciones, todo el mundo lo sabe. Admito las dudas.

- Nos irá bien- le contesto, empero, absolutamente seguro, tras devolverle el beso muy a gusto- no me refería a eso- tengo que apuntar de todas formas, no me gusta la forma en que se ve a si misma, algún día conseguiré que se vea como yo la veo, perfecta.

No sé a qué se refiere ahora con hacer las cosas como se deben, así que frunzo ligeramente las cejas, sin enfado y le pregunto con la mirada.

- entre Vanesa y yo...-repito sopesandolo, sí, es posible, no se me habá ocurrido, al fin y al cabo llegaron juntos, aunque no sé por qué, he visto poco a Vanesa esta semana, eso no está bien, es que estuve muy entrado en otra persona, debo pedirle disculpas- supongo que puede ser- admito finalmente, echandole un ojo, como siempre, no muy lejos- hay quién no entiende nuestra relación...

Mucho más que eso...¿qué hay más que eso? Otra vez me he pérdido, no importa, mientras frunzo el ceño y ella se rie pienso que da lo mismo, no hay nada que no este dispuesto a darle, si se queda conmigo. Nunca me he sentido mejor que en estos últimos días. Es extraño, nunca lo estuve realmente, pero siempre me he sentido solo, desde que mi padre murió, ya no me siento tan solo.

Y me rio yo cuando contesta, levantandome porque está a punto de sonar la sirena, y haciendo que se levante también para cogerla de la cintura primero, acercarla y abrazarla por fin, como quise hacer esta mañana, las manos a su espalda, atrayendola hacía mi y bajando la cabeza para mirarla de frente.

- No sé qué pretendes rubia, pero estoy dispuesto a negociarlo- digo con ligera diversión- no deberías preocuparte por si finjo o no, la historia demuestra que unca me crees cuando lo hago...siempre me pillabas cuando intento mentirte, ¿lo recuerdas?- largas tardes jugando al mentiroso me demostraron eso y alguna cosa más- Leia dijo algo sobre un incendio en la chimenea, pero la verdad, viniendo de quién viene no estoy seguro de que eso tenga que ver con magi aalguna, esa chica tiene la cabeza llena de pájaros...lo unico que sabemos seguro es que el tal Jake sabe mucho más de lo que dice...deberíamos hablar con él...

Empieza a contar algo, pero calla. No voy a obligarla, no es así como quiero que sea.

- Las agujetas ven bien, gracias por preguntar...se agradece ya que la mitad llevaban tu nombre- bromeo, ya estoy de mucho mejor humor, sólo necesitaba volver a tenerla entre los brazos- estoy más que listo para otro...partido- le guiño un ojo risueño y continuo- estoy perfectamente alimentado, gracias...aunque quizá...

Le acaricio la barbilla un instante y la beso de nuevo, dejando que los minutos pasen sin abandonar su boca, jugando con su lengua y tratando de recorrerla entera, me da igual quién mire.

- si...mucho mejor- confirmo cuando la sirena suena y abandono sus labios, sólo un segundo, para darle otro beso corto y luego mirar a la gente que ya sale camino de sus clases- te veo en el entrenamiento, y te llevo luego a casa...¿puedes quedarte hoy y buscar ese maldito libro?, creo que sé donde está, mi padre siempre guardaba algunas cosas bajo un tablón en el atico...me lo enseñó una vez para mostrarme una foto antigua de mi madre a los quince años, intentaba convencerme de que alguna vez había sido joven y despreocupada...

Sin postergarlo, porque no podiamos llegar tarde, solté mi agarre para pasar un brazo por sus hombros y salimos del comedor. Cuando llegamos al pasillo en que debiamos separarnos y ella me dió un beso rápido antes de girar, la cogí un segundo más por los dedos antes de que se alejase del todo, acababa de ocurrirseme la mejor forma de hacer aquello.

- Podriamos intentar hacer algo esta tarde...ya sabes, a proposito, parece que juntos podemos hacer cualquier cosa, hasta -pero pasaba gente así que - ya sabes, eso del regreso al futuro, estaría bien saber qué podemos y que no podemos hacer...


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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Olivia Resnick el Dom Nov 27, 2011 6:03 am

Tenía un ponto... Leia si que estaba loca, y lo juzgaba por el hecho de tener así a Alek, que no merecía nada más que el amor de quien quisiera, más de ella, porque solo Alek podría soportarla en realidad, pero la princesa quería ... lo que fuera que fuese, siempre y cuando se le tratara cual reina. Bueno... ella no era mi problema, directamente -no creo que la mitomanía este entre lo que desee... pero que se yo? quien la conoce es Alek, y el parece verla con buenos ojos, debería ser garantía-claro que lo era, sin embargo no abordaría más al respecto, no era mi interés principal, mucho menos cuando me volvía a abrazar así, porque cuando lo hacía... Dios... si... debería existir dios para poder lograr sentimientos pan llenos de perfección -y en cuanto a Parrish.. si, tienes razón. hay que hablar- al menos yo debería hablar con el, porque si, nos veía y siendo honesta, jamás me gusto ser analizada para experimentación, como lograba entender las miradas de el. saberlo llano y conciso.. tan claro como el cristal, si eso era posible.

No.. en realidad solo importaba el presente, un paso a la vez. -mmmm pobre hombre atormentado, seguramente lo pasaste pésimo- si el se quejaba, oficialmente tenía derecho de réplica, y de todas formas era fácil saber cuando era una broma. No en cambio acerca del partido.. pasee mi dedo índice y medio por su hombro, como si fuese un pequeño hombre caminando y me lo pensé un poco justo conforme el lo planteaba... -partido, no creo que sea bueno abusar de ti.. es malo para el equipo.. menos cuando el chico abusado se queja-, sin embargo no era del todo cierto, podía notarlo con facilidad, al momento en que mordía mi labio inferior apenas y entre abría los labios al momento en que acariciaba mi barbilla.
Las cosas... las cosas simplemente, en ocasiones eran terriblemente malas, terriblemente buenas.

Apostaría por completo a que, junto con Alex pertenecían a esta ultima calificación.

¿como describir lo que pasaba en aquel comedor, lleno de gente?.. como decir que me encantaba estar con Alex así, que a cada instante podía conquistare de mejor manera. porque eso hacía a cada beso, a cada mirada y cada respiro. Si, estábamos los dos en el comedor, de pie sin importar de más lo que pudieses pasar. El tiempo ya no importaba al sentir sus labios amoldarse a los míos, y su lengua acariciando la mía, con todas las descargas de adrenalina que esto conllevaba. Jamás me había importado que me viesen seduciendo chicos y por supuesto, con la correspondiente destrucción que eso llegaba a causar. y me había besado con bastantes en sitios públicos. para nadie sería una novedad el que estuviese besando a alguien.. bueno, para mi si, todo cambiaba, dado que no besaba a cualquiera; lo besaba a el. como imanes, así eran nuestros cuerpo, donde de a poco me arrancaba suspiros con esos besos, lo mismo que de la realidad.

-si, creo que también necesito mi dosis diaria, espero que también venga en el trato eso- mencione apenas abriendo los ojos y suspirando solo para recibir oro pequeño. Asentí a su plan porque ahora mismo mi plan consistía e nel, aunque, con honestidad, también me intrigaba el asunto de los libros. negue con la cabeza y acalle esos deliciosos labios con mi índice -hablas mucho, solo necesitas decirme que te acompañe... lo demás es lo de menos- y sonreí aun poco mientras recordaba a su madre -y en realidad tu mamá era bastante guay, sabes cuantas maderes soportan a su vecinita la escapista?- las veces que ella incluso me ofrecía un poco de leche, o que permitía, seguramente, que durmiese con sus hijos... no era una mala madre.. nadie jamás como Benjamín.

Las clases eran impostergables, y de cualquier modo, había que pasar el tiempo para poder verle, parte del trato de ser no novia... disfrutar de el tiempo que pudiese estar a su lado. lo bese rápidamente entonces para girarme y dejar que mis cabellos le diesen un ramalazo en alguna parte de su anatomía justo para salir, con esa gloriosa salida que siempre me había encantado hacer. el lo pensó mejor... magia, quería magia entre los dos.

lo vi a el con el rostro un poco más serio, deberíamos?... lo que había pasado hasta el momento en su gran mayoría era de atemorizar.. con la excepción de nuestro pequeño viaje en el tiempo... que pasaría después?... que pasaría si no lo intentábamos?... de estas dos opciones, si no lo intentábamos no pasaría nada, y si no pasaba nada.. pronto estaríamos muertos. estaba segura.
finalmente asentí -sea lo que sea, me lo dirás en las regaderas..., porque, aún tengo libre acceso a ellas si gana nuestro equipo, no?- el sonrió y movió con resignación la cabeza, desaprobando felizmente mis palabras. mi ceja ce arqueo -debo asegurarme que estés bien presentable y que tu espalda sea bien exfoliada y tratada.. es parte del trato que debo dar al chico de quien abuse el sábado-

No podíamos detenernos mucho más. un beso en la comisura, en cada una, dejando que mis labios viajasen de un lado a otro con una lentitud exquisita y sin más me dirigí a clases.

Alek se encontraba ahí, sonriente.. viendo a Leia, pero sin la fortuna de sentarse a su lado... lento... eso si que era lento, y ese no era mi estilo.. no torturar, no así.
Al final la clase de ciencias nos dejo en equipos donde para nuestro bien nos había tocado juntos.. a Alek y a mi, aunque fuese por unos segundos, unas "pequeñas discrepancias" lograron que Leia al final de cuentas fuera mi compelerá de equipo- vi a Alek y suspire con menos ganas, de cualquier cosa en realidad -no pienso cambiarte lugares.. los traidores no merecen consideraciones- menciones con ese tono solemne pero sin estar molesta, como podía estarlo cuando ese día Alek estrenaba su coche y estaba flamante de felicidad, lo mismo que yo?

el entrenamiento fue.. singular. aún me dolía un poco el estirar y hacer ciertos movimientos, particularmente los que llevaban abrir el eje de las piernas, fuera de eso sería casi normal, con la excepción de las miradas que me dedicaban, las bromas indirectas de las chicas, o bien, las muy directas preguntas de Beth para saber el cuan bueno era en la cama Alex. al parecer... esto para los demás debería de pasar tarde que temprano.
Una cosa más... las chicas eran divertidas a su manera. cada cual con una historia interesante, tontas o un poco más avispadas, al final del día era... refrescante escucharlas, sonreí y seguir ensayando de vez en cuando, viendo a mi quarter back favorito.

Amor... sería amor suficiente para traspasar mis barreras y las suyas? las mías sabía que si.. que siempre podría aunque no sabría en que terminaría, y el... 15 días a lo máximo siendo novia... prefería jamás serlo si mi eternidad con el estaba de por medio. sin fecha de caducidad las cosas eran más llevaderas.

También había sido más sencillo, Meredith de a poco comenzaba con más cosas, nuevas rutinas, nuevos planteamientos de lo que debería de hacerse en casa y lo que enfrentaríamos en poco tiempo. casi sonreí al escuchar el como a las demás escuadras casi se les denominaba como extraterrestres.

para finalizar la practica Derek había ido directo hacia Erika y yo fui directa a las regaderas tenía que salir antes que el. el cambio rápido correspondiente, arreglo expres, zapatillas altas de nuevo. y de ahí, dirigirme hacia los vestidores.

pregunte un poco, conté otro mucho, según sabía.. solo quedaba Alex. bien.. veríamos que pasaría con mi permiso para entrar y entonces empuje la puerta para entrar a territorio desconocido, increíblemente.

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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Alex Kaiser el Dom Nov 27, 2011 2:43 pm

- no me quejo- afirmo mientras ella juguetea- el ejercicio siempre viene bien- sigo hablando con el mismo doble sentido, siempre nos ha gustado jugar, incluso cuando nos echabamos los perros lo haciamos así, sólo nosotros entendemos el por qué, por eso el pobre Alek anda tan pérdido- acostumbra a los musculos al trabajo duro...

El resto es muy fácil, dejarse llevar, dejar que mis dedos recorran su barbilla, acariciar sus hombros y darle un pequeño beso en el cuello, no se trata de pensar, ni de querer encandilar a nadie, es sólo necesidad, la necesidad de tocarla para saber que es real. El comedor bulle, la gente levantandose y acabando de comer, retirando los platos y dejando las bandejas en los contenedores, risas, conversciones y gente corriendo. Todo llega mi cerebro, pero se queda en un apartado, pendiente de ser analizado más adelante, ahora sólo tengo ojos para ella.

- mmm...¿quieres incluir en el trato tu dosis diaria?- pregunto mientras juego con mi labio entre los dientes- no sé si eso es muy justo...¿y si un día no puedo? ¿vas a largarte sin más?- es divertido, me gusta negociar con ella, aunque los dos sepamos que no hay nada que negociar, al menos yo, lo sé- no, no creo que sea justo...por ejemplo, yo no puedo malgastar fuerzas una semana antes de las semifinales, ¿qué harás entonces?...no...creo que sería más justo estipular una dosis semanal, así si un día no puedo puedo compesarlo al siguiente...

Me acalla luego, cuando le cuento mis planes para encontrar el dichoso libro, habla de mi madre. Le doy la razón, no era mal, sólo estaba triste, siempre estaba triste, al menos los últimos años, tal coo yo la recuerdo.

- ¿hablo mucho?, pequeña, voy a empezar a penar que sólo me quieres por mi cuerpo...

Sólo después, cuando se aleja, asiente tras entender el comentario y me die que nos veremos luego en las regaderas, entiendo la referencia y la tomo a broma, así que sólo sonrío y la dejo ir. Aún queda una hora de clases y dos de entrenamiento para mi. Historia es una de mis clases favoritas, pero hoy no estoy nada centrado. Le sigo dando vueltas a varias cosas, en el siguiente orden, eso de que seamos brujos, el tal Jake con su constante obsesión por nosotros, el hecho de que la escogiese a ella el otro día en la cabaña para hacer su demostracción, la ausencia de Vane en toda la semana, cosa poco habitual en ella, que el padre de Laura parezca odiarme, que todo hala empezado de golpe cuando el tal Parrish apareció, la muerte de nuestros padres, en el mismo accidente, sí, los de Parrish también, lo he consultado en la hemeroteca, y un mal presagio, algo que me dice que se me escapa lo principal y que debería saberlo, algo que me dice que todo está relacionado. Mi padre...mi padre decía cosas muy raras a veces, cuando me contaba aquellas historias, historias que siempre me parecieron fantasticas pero que en vista de que el mundo no es como yo creía pueden llegar a cobrar nuevo sentido. Recuerdo una principalmente. La historia de como, según él, conoció a mi madre. Siempre creí que me la endulzaba para convertirla en un cuento, nunca me quejé, siempre me han gustado los finales felices, hasta que se murieron también creía en ellos. Y una frase, una que repetía constantemente, "está escrito en las estrellas". Y se empeñaba en subir al tejado cada día despejado para hacerme recitar una y otra vez cada una de las constelaciones.

Durante la segunda hora de entrenamiento al menos la ví, a lo lejos, si, pero suficiente saber que estaba allí, lo cierto es que mi vista se desvía hacía el campo de entreno de las animadoras más de lo habitual, y eso no es bueno, tengo que controlarlo, espero que sólo sea la novedad, porque no puede despistarme así en medio de un partido. Un pase me sale mal, los chicos ya están protestadno a su manera y metiendose con mi falta de concentración, aunque es de broma y sé qu eno pasa nada, al menos no hoy. Me retiro el casco un momento, para apartarme el pelo y secarme el sudor de la frente, miro otra vez y allí está ella, mirandome también. Le sonrío, quisiera ir hacía alli y comermela a besos, pero neesito centrarme, estiro el cuello para distender los tendones y vuelvo a ponerme el caso. Intento mirar sólo hacía delante a cada minuto que falta de entrenamiento, no lo consigo del todo, pero estoy mejorando.


Me estaba duchando, tranquilamente, superando las ganas de hacerlo deprisa y corriendo para salir a buscarla, ¿por qué? Porque quería ver si me esperaba. Sencillo. Me aclaraba el pelo por tercera vez para quitar toda esa grasa que siempre dejaba en él el maldito producto escolar, que sería genial para evitar contagios, pero que me dejaba el pelo lamido cual gato mojado, cuando la puerta se abrió y miré para ver quién se había dejado algo, era consciente de que era el último en salir, pero teníamis motivos.

- !mierda¡- me sale un exabrupto al verla entrar con una sonrisa, y me apuro a coger la toalla y ponerla en mi cintura, saliendo de las duchas para cogerla por el brazo sin lastimarla- estás loca, rubia...creí que bromeabas...nos pueden expulsar si te pillan aqui...

Pero la beso igual, qué diablos, ya sé que sí me esperaba. La llevo a la zona de las taquillas comprobando que sigue sin oirse a nadie más y me seco con prisa, poniendome el calzoncillo antes de quitar la toalla. Estiro el brazo a mi taquilla abierta, mientras ella se sienta y lo mira todo con curiosidad y luego a mi , divertida.

- me da igual que te rias, no puedo permitir que te expulsen...y yo no puedo perder la beca...

Pero la beso otra vez, inclinandome antes de coger los pantalones y el polo para ponermelos también. Le sonrío. No estoy enfadado, lo cierto es que me encanta que este loca, sobre todo si eso la conduce a mi, pero tengo mis límites. No puedo jugarme la educación de mi hermano por un polvo, por mucho que me apetezca o por mucho que desee complacerla. Me doy la vuelta para coger las zapatillas, agachandome y me levanto de golpe porque me muerde el trasero. Se lo está pasando pipa, la muy...me pongo en plan señorita ofendida...

- oye...¿sabes que eso no se hace?

y niego co la cabeza antes de reirme con ella. Acabo de vestirme, meto las cosas en la bolsa, me la echo al hombro y la cojo de la mano, cuanto antes salgamos mejor. Tras comprobar cada esquina y salir de allí sin entuertos, paso la mano a su cintura, y esta vez, ya en el aparcamiento, la atraigo y le muerdo el cuello.

- te adoro, rubia...

Es sincero, lo más sincero que he dicho en mi vida, hasta ahora. Le abro la puerta, porque sí, porque me apetece, no porque desee quedar bien, y espero a que suba para tirar la bolsa detrás y subirme a mi vez. La dejo poner musica sin protestar, mientas me putea un rato, pero no le hago caso, sólo sonrío y la miro de vez en cuando por el espejo, porque nunca es suficiente.

Al llegar a casa Alek ya nos espera. El todoterreno negro ya está aparcado en el garaje.

- No es tarde...¿tienes que pasar por casa?- me dice que no con un gesto y asiento imperceptiblemente antes de ir directamente hacía casa, no la espero, conoce el camino, le dejo la puerta abierta y grito al entrar, llamando a mi hermano.

Si, claramente nos esperaba, porque ha hecho la merienda. Hace como dos años qu enadie me hace la merienda, sólo por eso le doy un abrazo corto, de esos que sólo cubren los hombros y lo despeino un poco.

- He estado buscando pistas- nos indica mientras me aparta con el brazo, y nos tiende un plato con algunas pulgas- tiene que estar en el atico, el resto de la casa se ha revisado un montón de veces cuando llegó la abuela, ¿te acuerdas?...se paso casi un mes buscando no sé qué collar de mama...

Y hace una pausa entre bocado y bocado para acercarse a Laura por detrás y darle un beso en la mejilla, pero cuando habla esta vez lo hace en voz alta. No más secretos por ahora, al parecer.

- ¿estás muy enfadada por dejarte sola con el cafre de mi hermano?- le pregunta, y no me lo tomo a mal.

- !eh¡ !que el cafre está aqui¡- protesto- Dejad de cuchichear en mi presencia...es de mala educación...

Pero no hablo en serio. Voy a la nevera, cojo una botella de un litro de batido y pregunto si alguien quiere antes de llevarmela a la boca, porque dicen que no, y hay más en la nevera por si cambian de opinión.

Acabamos de merendar sin prisas, ellos están hablando, yo dejo de escuchar a la tercera frase porque están hablando de sus clases y yo ahí no pinto nada. Así que me dedico a reponer minerales que falta me hacen. Cuando acaban me limpio las manos, Alek guia la marcha escaleras arriba y yo aprovecho para cogerla un segundo por detrás mientras sube, y oler su pelo. Pero la suelto de nuevo, porqu esé que a Alek aún no le hace gracia vernos tan..."cariñosos".

El desván está lleno de polvo, pero los muebles están cubiertos por sábanas, así que sacandolas deberían estar más o menos decentes, lo primero debería ser abrir la ventana o cuando lo hagamos con el polvo que va a levantarse nos intoxicaremos. Voy hacía ella y la abro yo. Alek está mirando nuestra antigua caja de juguetes, la abre, embelesado por los recuerdos, pero Laura,más centrada, le dice que deje eso para luego y se centre en donde puede estar el maldito diario de campo.

Explico lo que sé. Un tablón suelto, creo que cerca del banco de la ventana, pero fue hace mucho tiempo. Apartamos juntos un par de muebles, despejando la zona y sacudiendo las sábanas por la ventana para que no molesten. Todos tosemos un poco por el polvo. Una vez despejada no sponemos a revisar tablón por tablón, de rodillas en el suelo.


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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Olivia Resnick el Dom Nov 27, 2011 5:26 pm

Resultaba que Alex si tenía una vena púdica. Había que verle con la cara roja y los ojos trémulos y nerviosos, y eso me hacía sonreír aún más acercándome a el, para besar y pasar mi mano por su cuello. en realidad podía hacer eso, mil veces si el resultado era el mismo. Nervioso, si.. pero sus labios me decían que estaba contento y yo no le negaría un atisbo de felicidad -había avisado, además había puntos que aclarar..- y seguí besándolo mientras me lo permitió para ir directos a las taquillas, vistiéndose con priesa... claro, no lo fuese a ver desnudo.

Si veía con curiosidad las diferencias de los vestidores de hombres al de mujeres, cruzando mi pierna y recargándome en la banca para mover mi pie al aire en libertad, jugando con algún mechón de mis cabellos de manera despreocupada lo deje todo para estallar en un risa al entenderlo -espera... crearías que vine aquí para... "ejercitar"?- el sabía las implicaciones y por supuesto, conocía esa mente, reí aun más porque en efecto, eso pensaba -no traje mi versión pervertida en este bolso, mi virginal y sexy quarterback. ahora.. que tal si te das la vuelta para que te puedas cambiar sin correr peligro de ser ultrajado en el proceso?- claro, así lo hizo y... bueno así que era una pervertida?... mamá decía que cada cosa, se hacía con ganas y se hacía por completo... y dado que era una pervertida... ecuación: boca + dientes + el más delicioso trasero en un muy ajustado bóxer + ganas de molestar a mi abrumado objeto del deseo.. se ruborizaría acaso?

No, solo se puso como nena ofendida por ser tratada como un objeto de carne. sin embargo también se reía. no podía dejar de reírme por sus movimientos ligeramente nerviosos, incluso cuando el me veía mal por divertirme así. para esos momentos solo le dedicaba la mirada y la sonrisa de cualquier niña encantadora pillada en una travesura, del tipo de sonrisas y miradas que logran sacarte una sonrisa y perdonar todo. Bien.. funciono.

Afuera, en el estacionamiento cerré los ojos al momento de ser besada en el cuello y me aferre a el como un impulso cuando lo dijo "te adoro, rubia" lo rubia era irrelevante, pero... sabía que era cierto y que esto era importante -en serio?.. respondí haciéndome de las hebras de sus cabellos -porque como veo las cosas... yo te idolatro- y me hice de sus labios solo un poco y entre esos labios sonreí, solo para acunar su rostro entre mis manos, antes de que se fuera -por cierto.. auch!, esa mordida si ah dolido- no me quejaba en realidad, en caso de tener un morete después, me las arreglaría, pero no estaría mal hacerle pagar a mi modo por ello.

El camino fue fácil, básicamente cruce mis piernas, acomode mi espalda en el respaldo y le mencione todas las posibles maneras en que no robaría su virtud, pero que cuando lo hiciera seguramente le llevaría alguna petición formal con hoja membretada para no alterarle de más.

No nos tardamos para llegar a su casa, pregunto si quería ir a la mía.. la respuesta era obvia -no... no quiero- Además había que ver el monstruo que tenía Alek por coche. debería decir que era precioso?... apenas salí junto con mi Alex, si... mío, cuando estalle en una risa clara y franca apenas de ver el monstruito negro -debo decir que aunque le guste no lo necesita, esa cosa parece compensar pequeños defectos que seguro tu hermano no tiene.. es casi como los hombres y los.... feraris rojos- y no pude evitar decir más al ver el auto rojo de Alex. así que decidí morder mi labio y ejar de burlarme sobre los pequeños traumas masculinos

-ya... me portaré decentemente, no queremos desanimarlo- dentro de la estancia ya había un olor a comida que resultaba exquisito. Alek cocinando.. si que debía estar feliz.

Los hermanos se parecían, claro y a los dos los había tratado, aún así.. lo que sentía por ellos era completamente distinto. siempre lo había sabido pero se materializo cuando Alek me beso la mejilla, mismo eso que no me queje en recibir. Alek era mi hermano y si.. de ese pequeño beso sentí un calor, una alegría.. algo como un mar tranquilo... ese era Alek.. Alex era... el fuego la calma la pasión... algo que se volvía tan necesario como el respirar o como el latido del corazón para seguir viviendo.

Honestamente aproveche el comentario, arqueando una ceja y viendo al cafre en cuestión -en realidad se me ah inculcado de una sucia pervertida, puedes creerlo?.. yo! que jamás eh tenido un solo pensamiento impuro.. además de que soy una abusadora, claro- y le dedique una mirada sentida solo unos segundos a el pobre de Alex –ni siquiera se porque sigo en esta casa... meros fines profesionales de brujería.. si, eso ah de ser- la cena transcurrió entonces, entre las tareas y los equipos. ni Alek ni yo mencionamos a Leia, aunque estuviese claramente implicada en esos ojos -lo siento, pero tal vez, para la próxima las estrellas estén a tu favor-

un guiño de ojo era suficiente para saber que estábamos bien, y a veces ni siquiera eso. pero al menos sabían donde estaban y ambos estaban de acuerdo conque fuese el ático.

alguien se daría cuenta de todo lo que pasaba por mi mente cuando Alex estaba tras de mi con tanta cercanía? bien... eso debía multiplicarse por 10, pero todos esos pensamientos no se materializarían.. por respeto a Alek, aun ni siquiera platicábamos, cosa que si debía pasar, tal vez, así, no se envararía si se me ocurría besar con pasión a su hermano mayor en cualquier instante.

El ático, grande, poco iluminado, con esa frialdad que dan las cosas que no son habitadas.. el ambiente, como era de esperarse, pesado y lleno de polvo. Retiramos las sabanas, apartamos los muebles y aunque Alek estuviese embelesado le aparte también de sus juguetes -conmovedor... pero ven con nosotros, si lo conseguimos tendremos respuestas y tal vez también algún nuevo juguete...- hice una pausa, Alek me veía como si fuera su madre. puse los ojos en blanco y le sonreí solo para halarlo hacia mi -anda, vamos que buscamos algo tuyo, no mío- bese su mejilla apenas estuvo de pie junto a mi y al final nos unimos a Alex.

uno.. dos tablones flojos y apartados, eso es lo que precedía a ciertamente un hueco bastante grande para guardar varias cosas. Todo cubierto por un satén azul que a su vez, llevaba una segunda capa, esta vez de una delicada gaza marrón. no quise tocarlo yo, además no era algo mío y solo estaba ahí como lo había estado toda la vida, sin embargo... -eso es muy delicado por parte de tu padre... buenas combinaciones..- no era el comentario más afortunado y yo solo me encogí de hombros -quiero aliviar la tensión, eso es todo-
Como si fuese algo que debiese hacer el mayor, fue Alex quien comenzó a retirar las telas para entonces extraer varios papeles apenas amarrados con algún cordón.. varios paquetes de ellos, algo que parecía ser algún álbum de fotografías, similar a un anuario, un envuelto pequeño y un paquete más... paquete lleno de recortes, fotografías.. imágenes. Alex fue quien recibió cada una de estas cosas y yo solo tenía ojos para ese pequeño bolso amarrado de color negro, perdiéndome de lo demás que pudiese haber. no lo abrí, simplemente eso era lo que me llamaba la atención. no fue hasta que Alex me regreso a la realidad, después de tal vez llamarme por mi nombre varias veces. parpadee antes de poder contestar, apartando algún mechón de mi cabello por detrás de mi oído -estoy bien... esta ahí?-
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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Alex Kaiser el Dom Nov 27, 2011 6:19 pm

Ahora si me siento ofendido, ligera, alegremente, ofendido.

- Porche, cariño, es un porche- aclaro al sentir su mirada sobre mi coche tras la lección de por qué creen las mujeres que nos gustan los coches grandes, algo que nunca entenderán- y no tengo ningún complejo...no te atrevas a insinuarlo- adviero mirandola con diversión- y ha sido escogido cuidadosamente por diversos motivos, el principal que se pone de 0 a 100 en sólo tres segundos, pero el que te interesa saber es que todos sus asientos son reclinables...

Y estamos por entrar, pero aún abriendo la puerta y manteniendola abierta pregunto con curiosidad, porque el comentario me ha extrañado un tanto.

- quieres decir que sois amigos desde...¿qué? los tres años...¿y nunca se la has visto?

Curioso, ¿es qué nunca han jugando a los médicos o a la botella juntos? Ay, dios, que va a ser gay...claro, ya me extrañaba a mi...bueno, si es gay no lo desheredo, a no ser que se lie con un friki o con uno de esos que llevan estolas...jesús...¿y si es él el que se pone estolas? Aparto el pensamiento de mi cabeza desechandolo con firmeza, mi hermano no es gay. Seguro que no. Sólo un poco lento para según qué cosas...por dios, ¿será virgen?

Por suerte la comida hace milagros y me da igual si es gay o virgen mientras siga preparandome bocatas. Tras comer y subir al atico nos lleva bastante tiempo apartar los muebles y buscar los tablones sueltos, que son varios, y no uno, como recordaba, pero efectivamente hay algo allí dentro. Me agacho, arrodillandome delante y empiezo a sacar, un anuario, un paquete de fotos atadas con una especie de cuerda y un paquete más, completamente envuelto en papel de estraza, aparto primero las fotos, dejandolas a un lado, desenvuelvo el paque te pequeño y se lo tiendo a Alek.

- Esto debe ser...miralo tú que sabes latin- le indico tendiendole una pequeña libreta de color verde, con las tapas selladas con una cuerda fina. Y yo me decido a mirar el anuario, buscando a mis padres.

Allí están, mi padre en la tercera página y mi madre en la quinta, tan jóvenes...leo las inscripciones, nada nuevo, por aquel entonces ni siquiera salían, conozco la historia, apenas se conocieron en el instituto. La que también está es la madre de Laura, tan parecida a ella, su inscripción reza "capitana de animadoras". Se la tiendo y le sonrío.

- !hey¡ ¿sabias que tu madre fue animadora?...parece que lo llevas en la sangre, rubia...

Yo no lo sabía, desde luego, como no sabía que fueran del mismo año y que hubiesen compartido clases. También está la madre de Vanesa, me la enseña ella al encontrarla, y no puedo evitar soltar un silbido, normal que Vane haya salido así, y aún le falta para parecerse a la madre, todo un monumento.

Hay un par de cartas también, entre las hojas, pero la dejo para luego y miro a Alek, que parece concentrado.

- ¿y bien?

- aqui dice que los poderes no se manifiestan hasta que todos los miembros del circulo cumplen los dieciseis y que...

Debe ser eso, luego, pero aunque echo un vitazo por sobre su hombro lo cierto es que yo no entiendo ni un pijo.

- la cercanía es importante, pero también que los poderes son herraticos y que se pueden descontrolar al principio, Parrish no mentía, dice que el circulo se cierra para poder controlar la magia y la fuerza de la misma...hay algunas recetas, o lo que parecen recetas, con nombres extraños, esta- me señala un dibujo con un montón de inscripciones- se traduciría como "mal de amores" o algo similar...y también hay canciones, o cánticos, pero sobre todo hay descripciones, una especie de diario...me va a llevar algo de tiempo traducir esto...- nos cuenta.

- somos tres- digo yo, harto de la inactividad- podríamos intentar algo

Alek se guarda el libro, pero parece dispuesto, yo vuelvo a meter lo demas en el hueco, excepto el anuario, con la intencion de volver luego y echarle un ojo. Laura no parece tan convencida pero asiente, y miro alrededor para ver que se me ocurre.

- Vale, algo fácil...tenemos un vaso vacio- lo veo cerca y lo cojo- pensemos en llenarlo de agua, ya probaremos luego con la cerveza.

Y estiro el brazo para cogerla a ella y sentarla entre el hueco de mis piernas, cerrando mis manos por delante de su cintura.

- ¿qué?- protesto cuando Alek me mira serio- has dicho que la cercanía es importante…

Niega con la cabeza pero no dice mucho. Y empezamos, pero como no sabemos muy bien cómo va esto, decidimos cogernos de las manos, los tres, y pensar en el agua. El viento bate la ventana, pero el vaso no se llena, inspiro, cierro los ojos y me concentro, tiene que ser sencillo, Laura y yo ni siquiera queríamos hacer algo cuando ocurrió. Pero no hay agua en el vaso, lo que hay es una gran tormenta que sale de ninguna parte, el viento batiendo, lloviendo a mares en lo que parece un diluvio y los truenos irrumpiendo por la ventana. Alek dice algo, pero no llego a escucharlo con el ruido.

- cierra la ventana¡¡ ¡cierrala¡

Pero nadie me escucha y me levanto yo mismo para hacerlo y asegurarla. Parecen un poco asustados, pero niego con la cabeza.

- Eso no es culpa nuestra- afirmo- sigamos intentandolo.



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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Olivia Resnick el Dom Nov 27, 2011 8:49 pm

Lo tenían.. y yo no tenía nada que hacer de ahí.

Mis opciones eran, ver de manera entrometida lo que ellos aún no veían, podía también ensortijar las puntas de mi cabello una y otra vez, pero eso sería un cliche totalmente rubio, si quería parecer desinteresada bien podría sacudir alguna mota inexistente de polco sobre mi ropa.. si quería distraer a Alex juguetear con mis labios. al final solamente me recargue por sobre los codos en plenos suelo y eche mi cuerpo para atrás, solo hasta que Alex me dedico esa sonrisa, mientras Alek no hacía más que hojear ese libro. había cosas que no habían tocado y...

nada, en realidad no quería tocar nada más que ese anuario. Totalmente interesada, porque no sabía que mamá había sido animadora?... porque jamás tuve una solo fotografía de ella o alguna historia de esa parte de su vida?.. pero ahí estaba, perfecta, sonriente para la cámara, con ese tipo de sonrisa que es tan agradable que puedes pasarte horas admirándola, esa era mi madre, cabellos en coleta, rizados indomables, orgullosa y magnifica a mi punto de vista.. acaricie esa fotografía, intentándola preservar en mi memoria, seguro habrían archivos en el instituto, pero... no fue lo único que vi, entre las fotografías también estaba la mamá de Vanesa, en un grupo que parecía de teatro, eran fotos infraganti y en cada una lucía esplendorosa. se la mostré a Alex y no me costo nada poner los ojos en blanco -ajam... suficiente, Kaiser, no se debe codiciar a los muertos- no estaba celosa, tenía razón de admirar la belleza de la madre de Vanesa pero.... no.. solo quería que no la viese mucho. no se lo arrebate, si no que lo deslice de entre sus dedos a los míos, solo por unos segundos, dado que es el mismo quien o aparta al escuchar a Alek

Claro, desde luego que querrían probar suerte, y yo como siempre, lo dude un poco, como lo hacía cuando los hermanitos se ponían de acuerdo. No, esta vez no tenía miedo de sus trampas, si no de las mías, pero.. no lo haría? solo por temor? no... jamás habría que detenerse ante nada, el temor no nos dejaría vivir.

-bien, supongo que no pasará nada malo si elegimos bien- concluí y me les uní... bueno, tal vez me había unido un poco más físicamente a Alex, por supuesto Alek no puso buenos ojos mientras que su hermano usaba las mismas palabras en su contra -no pasa nada, estoy en total control, no me voy a aprovechar de el- aunque....

Agua, algo fácil, algo que físicamente no era posible, pero se suponía que donde la ciencia y la física terminaban se abría el paso para la magia, o para los dioses, según las creencias.

El vaso no se lleno pero si llego una tormenta, casi un monzón. no grite sin embargo, no tenía porque, no sin pruebas suficientes. Alek y yo lo sabíamos.. no había otra explicación pero, cuando no se desea aceptar algo porque no puedes explicarlo lo mejor es callar.

Para mi amigo, Alek le dedique una mirada de circunstancia y humedecí mis labios pensando en algo que no pudiese lastimar demasiado. y lo del anuario, pese a ver fotografías moviéndose al mero estilo de harry potter podría lastimar, o al menos dejarnos muy aturdidos -en serio?.. no es nuestra culpa?- replique de una buena vez, yo no quería tapar el sol con el dedo. pero sin embardo asentí y tome aire de manera profusa -bien... que tal si en vez de ello buscamos algún conjuro de ... el libro, algo que podamos hacer, algo que no ...- la ventana se abrió por lo fuerte de la tormenta, dejando entrar ráfagas del viento mismos que derribaron ligeros objetos de porcelana -me encanta el diluvio universal!- grite apartándome mis cabellos y entonces recordé mi habitación, como no.. con la ventana abierta dado que, en teoría no era temporada de lluvias -tengo que ir a casa!- ambos no me entendieron, pero ambos me siguieron corriendo hacia mi, como si me pudiesen alcanzar, con todo y zapatillas altas.

bajar los pisos, salir por la puerta de enfrente. al abrir en serio, pocas veces, si no es que ninguna había visto una tormenta tan grande sos pasos y ya me encontraba empapada. Alex grito mi nombre y entonces me di media vuelta. Alek se nos acercaba

-Desea que se cierre mi ventana- le dije a el... les dije a los dos., parecían no entenderlo y a cada segundo la tormenta empeoraba, pronto tendríamos serios problemas -vamos!... repítanlo si es necesario- y lo pedí, alex no me seguía del todo pero igualmente lo hizo, y al final Alek se nos unió... nada.. nada por la eternidad que parecía pasar en segundos por la tormenta. no lo conseguiríamos y mire de mala gana, no a ellos, si no al cielo

-para, ahora!- exigí solo de pensamiento, aterrada a la cintura de Alex.. el cual seguía viendo a mi ventana, en un ultimo intento.

La cosa no fue sencilla. a la esquina de la que era nuestra cuadra se encontraba un viejo sauce, alto, fornido, eterno.. solo hasta que encima le cayo un rayo partiéndolo en dos lo mismo que prendiéndole fuego. Pude jurarlo, el suelo se cimbro ante nuestros pies y si, temí por el que la electricidad pudiese conducirse en tierra mojada.. incluso el hormigueo de mis pies me decía que tal vez pusiera se rasí

Esa cosa.. esa tormenta- monzón debía parar.
dos cosas sucedieron en ese momento: mi ventana, y la del cuarto de Alex estallaron con un estruendo no natural para simples vidrios. No dudé un segundo en refugiar mi cabeza, ocultándola en el hueco del cuello y hombro de Alex. Nada... ni una sola gota más callo del cielo, ningun estruendo. escuche mi nombre un par de veces antes de abrir los ojos y apartarme de el.

una tarde clara, eso es lo que había, o al menos sin nueves con un buen cielo, naranja porque el sol estaba por ponerse

-es real?- pregunte a los dos al ver que , de no ser por el suelo y nuestras ropas no había indicios de la tormenta. Salvo dos excepciones... vidrios en el césped y un árbol.. aún incinerándose. no había mucho por decir cuando lso tres nos vimos a los ojos

-volvamos a su casa... ahora- pedí apenas pude y supe que no era bueno estar ahí, porque pronto alguien daría aviso a los bomberos.

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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Alex Kaiser el Lun Nov 28, 2011 12:34 pm

Se levanta de repente, con prisas, y se pone a correr escaleras abajo gritando algo, no acabo de entener porque tiene tanta prisa por llegar a casa de repente, nunca la tiene, pero tanto Alek como yo nos levantamos y las seguimos, corriendo tras ella. Lo entendemos más tarde, cuando en el patio se para a mirar su ventana, siempre abierta. Los cristales baten y el agua tiene que estar entrando a raudales.

"Desea que se cierre mi ventana" dijo, rogandonos, parecía preocupada, sólo es un poco de lluvia, pensé yo, ¿no sería mejor desear que parase la tormenta? Pero no dije nada e hice lo que pedía, sin muchos resultados, al parecer la cosa no funcionaba así excactamente. De pronto me acuerdo de un cuento, una fábula, de W.W. Jacobs, sobre una mano de mono que otorgaba deseos, cada cual más retorcido si no lo concretabas, la mano siempre te otorgaba tu deseo, pero nunca salias ganando.

Ella miró al cielo y yo a la ventana de su cuarto, barajando una idea. Pero todo sucede demasiado rápido. Nuestras ventanas, la de ella y la mía, que permanecía cerrada, estallan en mil pedazos, y el viejo árbol en el que Alek y yo nos subiamos desde chicos para jugar a exploradores, empieza a arder. No quiero que el árbol se queme, le tengo cariño a ese viejo sauce, vive en mis recuerdos. La abrazo, porque está aferrada a mi cintura, y mantengo la calma. Tiene que ser más fácil, estoy seguro. Algo se nos escapa.

La tormenta paró, Laura pregunta si es real, sólo ahy que sentir nuestras ropas mijadas y ver cómo se chamusca el sauce para saber que sí, por suerte no prende rápido ya que la madera está mojada, pero sí produce gran cantidad de humo. Alek está pálido, lo miro, por ver si se ha hecho daño de alguna manera pero sólo die el nombre de Leia en voz alta y acongojada. No lo entiendo y pregunto frunciendo el ceño. Dice que algo le pasa a Leia, no creo en estas tonterías, claro que tampoco creía en el viaje en el tiempo y mira.

- Está bien...ve...-asiento, porque parece dudar. Sigue dudando, no se va, sino que abraza a Laura por detrás y le pregunta si está bien. Ella aún parece preocupada- Encargate de Leia, yo me encargo de Laura- le indico finalmente, aunque lo que en realidad le digo es que vaya tranquilo, que no pienso dejarla sola.

Lo siguiente es coger a la chica de la cintura y meterla dentro, le tomo la mano para subiar a mi cuarto. Los desperfectos son importantes, aunque no hay nada roto más que el cristal de la ventana y el marco un poco levantado por sitios, lo demás está simplemente revuelto. Su cuarto, desde aqui, se ve más o menos igual.

La suelto, solo para apartar la silla caida, vuelvo sobre mis pasos para tenderle la mano y llevarla hacía el hueco de la ventana y me pongo detrás de ella, frotando sus brazos.

- Escuchame, Laura- pido en tono bajo y calmo, modulando la voz, casi susurrando- quiero que cierres los ojos...¿sientes mi latido?- si, claro que si, tal como yo escucho el suyo con nuestros cuerpos pegados. Creo que ya sé cómo se hace esto, el tal Parrish hizo algo así, debería ser mucho más sencillo para nosotros- vas a cerrar los ojos y dejarlos cerrados, respirando hondo y con calma, hasta que sólo escuches un latido... el nuestro...

Cierra los ojos, mietras mis mans siguen acariciando sus brazos, arriba y abajo, ya no frotando porque ya ha entrado en calor, pero no está tranquila. Bueno, lo importante ya lo tengo, o eso creo.

- ¿Confías en mi, verdad preciosa?- es una pregunta retórica, la uso para depejar el ambiente mientras llevo mis manos ahora a su pelo y lo aparto de su hombro con delicadeza, yo miero por la ventana pero controlo la respiración, para que resulte constante- Vamos a arreglar esto...shh...calla...esta vez irá bien...te diré lo que cómo lo haremos...en realidad se parece bastante al futbol- ella se rie, bien, empieza a relajarse, acaricio con el dorso de la mano su hombro y luego su cuello mientras sigo hablando muy despacio y muy bajo en su oido- es en serio, sólo hay que visualizar la jugada...l0 hemos echo mal...sólo pensamos en agua, había que pensar en agua dentro del vaso, visualizar el agua dentro del vaso...como tú y yo la primera vez, pensando en el frío...gracias a dios o nos habriamos helado...

Se rie en ese pubto y yo la secundo. Al menos ya no tiene miedo. mi madre nos hablaba en el mismo tono cuando quería dormirnos, espero que no se duerma...

- Eres más fuerte que yo...¿lo sabías?...lo he notado cuando me has atravesado...o como se diga, el caso es que eres muy fuerte...- y aqui se me escapa un tono bromista, casi juguetón- menos mal que no soy ese tipo de chico...- y creo que sabe a qué me refiero- lo encuentro..hasta sexy...

Y sonríe, la veo sonreir aún desde atrás. Su respiración se ha acompasado a la mía, bajo las manos por sus brazos, para llegar a las suyas, que toma y entrelaza, y apoyo mi barbilla en su hombro mirando al frente.

- Adoro ese árbol- informo, y luego la miro de soslayo- odias que te llame pequeña, pero es porque no recuerdas porque te lo llamo...fue en ese árbol...tenias seis años y yo nueve...acababa de aprender a disparar con la honda y quise impresionarte, así que te hice subir al árbol y le dí con ella a un pequeño mirlo, pero no estabas impresionada, más bien furiosa, me dijiste que era un bruto y me echaste la lengua..me enfadé y te llamé "pequeña renacuaja que no sabe nada", y tú me contestaste algo así como que no eras una rana y que sabías muchas cosas, pero que siempre sería tu pequeña si yo quería...- y sonrío, porque lo recuerdo perfectamente, no supe que decir, porque no había conseguido enfadarla como ella a mi- y siempre lo fuiste- termino- así que no quiero perder ese árbol, ¿de acuerdo?...vamos a cerrar los ojos, y vamos a visualizar el árbol tal como era, y nuestras ventanas también...vamos a verlo tal como estaba...

Me aferra fuertemente las manos, se echa hacía atrás, recostandose en mi pecho y cierra los ojos, yo también lo hago. Antes de abrirlos ya sé que ha funcionado, lo sé porque he sentido su energía bullir dentro de mi, hay algo inquietetante en ella, pero me gusta. Al abrirlos el árbol está en pie, no hay fuego en niguna parte, las ventanas están intactas y abiertas. Las dos.

- Lo siento- dice ella mirando la mía, y la giro para tenerla cara a cara antes de contestar yo:

- No hay nada que sentir...es así como la imaginé...abierta de par en par...

Antes de que diga nada la beso, no quiero que hable, aún no. Y mientras me imbuyo de ella llevo mis manos hacía su camiseta y tiro de ella hacía arriba, consiguiendo sacarla por su cabeza cuando ella estira los brazos, la sigo besando y hago lo mismo con su falda, abriendo el botón y dejando que se deslice por sus piernas. La cojo en brazos y me la llevo hasta el baño. La sigo besando en todo el proceso, sin dejarla mirar hasta que la meto en la ducha. Me separo para besar su cuello ahora, me deshago del sujetador y me deslizo hacía abajo, besando su abdomen para retirar sus braguitas, lo tiro todo a un lado, vuelvo a subir y me bebo sus labios un par de segundos. Luego abro el grifo del agua caliente y salgo de la ducha, dejandola dentro.

Recojo su ropa interior mojada en el baño.

- La p0ndré en la secadora y estará seca en quince minutos...!vamos, duchate¡ ¿A qué esperas?...no podemos permitir que nuestra animadora se resfríe...- y me rio cuando me mira como si quisiera estangularme, pero divertida- no pensarías que...

Y lo dejo en el aire, ojo por ojo...sonrío aún más cuando salgo del baño para recoger también la que he dejado tirada en el cuarto, su falda y su camiseta, con todo me bajo al cuarto de la lavadora y las meto dentro de la secadora, desnudandome a mi vez para meter la mía también. Pongo el programa rápido y vuelvo a subir, para ponerme algo de ropa seca mientras ella acaba de ducharse. La espero sentado en la cama.





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Alex Kaiser

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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Olivia Resnick el Lun Nov 28, 2011 7:58 pm

Debería tener más temple.... esa esa la única verdad. También debía saber como funcionan las cosas, y tal vez...
Tome aire por la boca mientras veía, solo cuando Alek hablaba ese rostro pálido. No quise imaginar ni siquiera el mío.
Era de locos. se supone que esto venía en mis venas, por tanto cualquier cosa que hiciéramos podría ser posible en nuestras mentes, incluso los desastres. Bien... hacía tiempo que había dejado de temer, solo hasta el día anterior. Solo hasta que presentí que no podría ser tan divertido como todo mundo imaginaba. y ahí estaba yo, justo como cuando era una niña apenas, que, como siempre terminaba refugiándose en su vecino. en mis dos vecinos mejor dicho. fue el momento en que me decidí a mentir, y mentir bien. el temor no los dejaría avanzar -estoy perfecta, que tal tu?- le respondí a Alek tomando por detrás una de sus manos.

Con Alek.. siempre había conocido sus pensamientos, adivinado sus acciones, y el también me conocía a mi, éramos un complemento, no como almas gemelas, si no como iguales aunque también diferentes. dos iguales que crecen de manera diferente, ero que aún no podían separarse del punto donde empezaron, juntos.
Por tanto sabía que aunque quisiera estar conmigo, si no iba con Leia se ahogaría. Alex, su hermano evidentemente también lo supo y fue el que lo despacho. afloje entonces mi agarre, solo un poco.. las matemáticas no traicionaban y, siendo dos tal vez las cosas serían más controladas.
Alguna vez, leí un libro, uno donde hablaban de gusanos extraterrestres que eran denominados "almas", pequeñas cosas que se les insertaban a los humanos y que le recorrian toda la medula, apresando cada inervación, dejando el cuerpo a merced de esa pequeña cosa, secuestrando a el alma humana en algún lugar pequeño, enterrado y sin mucho que decir, para al final ser espectadora de lo que el alienígena quería, presa en su propio cuerpo.
Bien... esto era la magia, eso hacía y por un momento dude si estaba ahí, si siempre había recorrido mis venas para que jamás sintiese el cambio.
Tenía mis dudas.. también no alcance a preguntar nada mientras, de la cintura Alex me conducía a su casa y más específicamente, a su habitación.

Sabía algo. sabía como se sentía el momento en que la energía se disparaba a los cielos por medio de pensamientos, como un imperativo que hizo que la lluvia se detuviese... no, no podría ser yo solamente la que detuvo la tormenta, pero de serlo... ¿controlar el cielo? ¿de verdad? en que momento comenzaría también todo lo demás, el actuar como otra o ser como otra?

el hilo de pensamientos concluyo justo cuando llegamos a su habitación para evaluar los daños percibidos. dos habitaciones con daños y bastante desorden. Por buena suerte no pensamos en aire, de lo contrario seguro habríamos terminado sin casa debido a un fuerte tornado.
No, no podría haber nada diferente entre ellos y yo, y si Parrish me escogió aquella vez solo fue por... porque tal vez le gustaban las rubias, además no tenía muchas opciones de elección.

Pero los miedos se disuelven, poco a poco, con cada contacto, cada poro en conciencia plena de que era el quien me reconfortaba, justo como siempre. Y le escucho, todas y cada una de las razones por las cuales no funciono. me reí ante sus analogías,, mucho más calma de lo que pude estar en todo ese tiempo, sin embargo calle, porque creía en sus palabras, vamos, siempre había creído en el. Y esa paz que serenaba a cualquiera ya me invadía, despacio, con una sensación mucho mejor, la de su tacto y su voz. No... no tendría más miedo, solo era cosa de que no sabíamos el como, pero ya lo hacíamos. no era más poderosa, que va, solo que junto con el algo podía crecer, no de mi, si no de los dos. es algo que podríamos hacer, claro que si. pero seguí sonriendo, sin ver las ventanas destrozadas o el árbol incendiándose, solo recordaba el hecho mientras me lo narraba y sonreí con ese tipo de palabras, con el calor que necesitaba -si.. siempre seré tu pequeña, así no me guste- de verdad.. no había poder que me resistiera a su tacto o al sonido de su voz, incluso la forma en la que callaba, en que su corazón y el mío se acompasaban para crear un solo ritmo profundo y fuerte. tan tranquila que podríamos hacer lo que quisiéramos y si algo existía en mi, iría para el, como fue mis sensaciones, el hormigueo que jalaba desde dentro, en el centro del cuerpo, yéndose en directo a el tacto de Alex. Me aferré a sus manos y dejé que pasara, por que todo iría bien.
Un reacomodo, un pequeño salto en alguna parte de mi cuerpo reacomodándose para darle lo que necesitábamos para lograrlo. sabía que funcionaría desde que fluía, así como sabía que la tormenta pararía en ese ultimo instante. Al abrir los ojos todo estaba en la normalidad, el árbol, las ventanas.. ambas abiertas; esto ultimo fruto de un deseo intenso por tenerle así, acariciándome y cambiando mi realidad, una donde su ventana no se encontraba cerrada, ni esa ni su corazón.

-lo siento- le murmure al ver todo intacto pero con esa clara y enorme diferencia. no.. no lo sentía, no cuando el mismo lo deseaba. Eso fue todo. me perdía entre sus besos, me perdía ante la felicidad de que si lo habíamos hecho y resultaba bien, porque no era un desastre y si sabíamos enfocar todo podía ser maravilloso. y entre sus labios encontré varias respuestas, y entre sus manos acariciándome y desnudándome a un solo tiempo. Como sino me tuviese desnuda ya del alma, al menos de momento. Y si.. me encantaba que lo hiciera, que me arrancara suspiros, que me dejase al menos desbrochar un poco de su pantalón antes de ser levantada, besándonos. en su baño, en la regadera... perfecto.

intente desnudarle en medio de ese cerrar inevitable de ojos al sentirlo en mi callo para después aferrarme a sus hombros apenas bajaba y me desnudaba por completo. apenas llego hacia mi y lo aprisione como mejor pude, saboreándolo y deseando ya miles de codas, una nueva forma de renacer y conocerle, una nueva forma de...

el agua caliente me mojo aun más pero el ya no estaba conmigo -que?!- no.. el no me haría eso .. no.. claro que me lo estaba haciendo -ven acá- nada, ni un movimiento que hiciere sospechar que me haría caso. puse los ojos en blanco solo para recargarme en el azulejo de la pared al momento en que se iba, totalmente ofuscada.

Si.. este era el chico que me gustaba, el tipo que me dejaba con ganas de manera injustificada. Me dedique al menos a usar su shampoo, y al menos darme esa merecida ducha.. de vez en cuando, no.. de vez en mucho pensando en como hacérsela pagar y en cuanto me divertiría al hacerlo. Para cuando regreso, porque al menos si regreso.

Me tarde un poco más de lo necesario. primero para serenarme, peor también para re pensar un poco las cosas. pronto obtuve todas mis respuestas.
Para cuando salí lo encontré sentado den la cama, vestido.

Lo deje pasar mientras me acercaba a el, lenta cadenciosamente con una bata de baño apenas entrecerrada, evidentemente de el -jugaste muy sucio- le susurré apenas me coloque justo rente a el, jugando con esa cinta de la misma bata que apenas y dejaba taparme, no sin antes, por supuesto, asegurarme que se serraría solamente a partir del ombligo y nada más. El por supuesto supuso que lo quería seducir.
-seducirte yo?- mis manos se fueron directo a mi garganta solo para acariciarla con parsimonia mientras las punta de mis dedos resbalaban. sonreí en cuanto vi esa malicia en los ojos -no.. para nada, es simplemente que quiero aclarar un par de cosas contigo. Una nueva posición para mis manos, que apenas jugaban con mis cabellos húmedos para después recorrer la piel de mis piernas con facilidad.. benditas batas de baño, en definitiva lograban que todo fuese más sencillo. y sonreí al momento de posar la punta de mi pie en su cama, dejando que la bata descubriese por completo mis pantorrillas y muslos -tienes crema corporal?... odio la resequedad- el dijo algo que me hizo sonreír -oh, vamos, solo quiero que el quarterback no se enferme, además.... pretendo asegurarme de que entienda un par de cosas... confía en mi, hoy no te dejaré sin energía-

y lo bese una... dos veces de manera queda, perfecta y suave, solo para después tenerle de pie y afianzarme de su cuello, haciendo que los besos fuesen cada vez más urgentes, el siempre siguiéndome.
no lo podía engañar, desde luego, pero al menos pretendió seguirme el juego. Al igual que el, lo guie hacia el baño pero a diferencia de el apenas en la regadera, mi mano busco la llave y ya estaba, mi perfecto rubio empapado de nuevo. maldijo y yo solo sonreí justo al besarle el cuello apenas le quitaba la camisa -shhhh te dije que era mi labor el asegurarme que estuvieses limpio. los pantalones y la ropa interior también fueron desechados empapados, peor al menos mi bata, la de Alex estaba intacta dado que se había quedado tirada a la mitad del camino.

-Tome su esponja y un poco de ese jabón líquido que olía a el -quiero hacerlo- le dije mientras me acercaba a su espalda en medio de esa agua corriendo por nuestro cuerpo. cada parte de a poco fue enjabonada, más no sin antes una caricia lo mismo que un beso, despacio y sin prisa. Como debía ser el cuidar de algo preciado para ti. su espalda, sus hombros, sus brazos para llegar a su pecho. Entontare también su rostro y entonces comencé a explicar -solo un par de cosas.... no soy más fuerte que nadie, es solo un disparate lo anterior.. y no tienes derecho a réplica en el asunto, quarterback...- y desvié la mirada a su pecho solo para enjabonarlo de forma circular y suave mientras me hacía de sus labios con besos juguetones y llenos de deliciosas caricias a su interior. deje que se me escapara un gemido al momento en que me hizo a la pared, pero lo empuje. Solo quería asearlo, claro.

seguí enjabonándole ese abdomen tan perfecto, bajando de a poco mi mano y pasando mis manos por sus glúteos, solo para desviar mi mirada totalmente divertida, verlo así, escurriendo y después solo enjabonar un poco más la esponja. regrese a el apenas pude

-no pienso retractarme en cuanto a pequeña.. pero que tal si negociamos...- claro, todo era negociable y seguí tallando de a poco ese tórax divino mientras exploraba su cuello

-tu pierna- le susurre en medio de esos besos, pidiéndosela para no deber bajar. accedió de buena manera y yo seguí besando y enjabonando. -preciosa... amor... pueden ser, tienen potencial... pero que tal...- e hice una pausa solo para sentir su erección ya apuntando en mi vientre. sonreí y jadee al mismo tiempo -si.. diosa divina.. definitivamente, tiene potencial. Sabía lo que quería. lo quería a el, así que lamí de a poco su cuello y conseguí comenzar a limpiar su ingle mientras le susurraba en un tono cadencioso. sensual y juguetón a un solo tiempo -me encanta hacer magia contigo-... no fue todo lo que hice, lo que hicimos. Alex finalmente sabía de que iba todo eso y, con su erección no hizo sino acercarse a mi, acariciando mi entrada. fui yo quien metió la punta entre mis pliegues, sofocándome al hacerlo y apoyándome en el y fui yo también, la que moviendo su cadera, le obligaba a recorrer esos pliegues sin una mayor penetración y era exquisito.

-y tercera...- le dije mientras me acerraba a el, cada segundo más excitada -no, mi sexy quarterback.. no solo deseo tu cuerpo- y con toda la razón que me quedaba lo hice salir de mi para empujarle y dejarlo en la regadera -te quiero para mucho más, tonto.. además te lo prometí, no te dejaré sin fuerzas.. no hoy- aclaré justo antes de tomar el pomo de la puerta no del todo cerrada -iré por la ropa, seguro ya esta seca- y salí de ahí, solo para gritar en la recamara, recogiendo la bata de baño –espérame, Kaiser- era en serio... de entre todos Alek y Alex serían mis confidentes, pero tambien supe.. había cosas que el debería ser el primero en enterarse.

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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Alex Kaiser el Lun Nov 28, 2011 10:52 pm

Estoy mirando unos cds, tirados encima de la cama, alguno ni siquiera recuerdo si es mío, seguramente no, hay algunos que yo no me compraría ni muerto, seguramente algún préstamo o alguna chica que se dió un golpe en la cabeza y decidió que era bonito regresar a los ochenta y hacerme un cd con sus canciones favoritas...Cuando sale del baño, con mi albornoz puesto y poco más, o mejor dicho, nada más. Y el cinturón sin cerrar. Alzo una ceja mientras laveo caminar con paso de gacela hasta donde estoy. La veo venir...de lejos.

- ¿Intentas seducirme?- pregunto con diversión y ligera pircardía. En realidad pienso dejarle, ya le he devuelto la de las duchas, no tengo ningún otro motivo para negarme.

Veo sus ojos, y también la malicia en ellos, y me encanta, esta es la chica que quiero, la que siempre tiene una réplica para mi. Y levanta una pirna para ponerla sobre la cama, dejando que la bata se escurra y dandome una visión frugal y gloriosa de sus muslos, aún puedo apreciar alguna gota de agua en ellos, resistiendose a abandonarla. La comprendo. Y me muevo sobre la cama, acercandome al borde, con la intención de tocarla.

-Tú no has estado reseca en tu vida...- contesto cuando me pide la crema.

Contesto y estiro la mano para acariciar esos muslos. Pero no llego, porque ella se inclina para besarme y yo ya estoy de pie y sosteniendola antes de que su lengua entre en mi boca, devolviendole beso por beso, suspiro por suspiro. Me dejo guiar, de vuelta hacía el baño y me encuentro en la ducha antes de poder decir que ya nos hemos duchado bastante hoy. Pero no llego a hacerlo porque aunque blasfemo cuando mi ropa se empapa, ella e mete conmigo, desnuda, y comienza a enjabonarme tras quitarme la ropa con habilidad. Mi madre me bañaba de pequeño pero esto no tiene nada que ver...esto es...ahh, va a volverme loco.

- ¿negociar?- apenas un susurro mientras disfruto de sus manos en mi pecho, su aliento en mi cuello, su olor que me rodea.

Me pide la pierna, sonrío y se la ofrezco sin decir nada, lo que tú quieras, sería lo unico que pudiese decir. Quiere negociar su apodo cariñosos, me reiría si no estuviese tan cachondo. ¿Diosa divina?...tiene que ser una broma...es muy largo para jadearlo. Su lengua en mi cuello y su mano enjabonada acariciando mi miembro, creo que ya no me duele nada, lo compruebo mentalmente, no, nada de nada. Y aunque doliese no iba a notarlo. Qué diablos...Me moví, para meter la polla entre sus muslos y segui haciendolo para refregarla contra ella, me flipaba que siempre estuviese mojada, al menos para mi.

Y de pronto, cuando ya he cerrado los ojos y mis manos la recorrían, cuando estaba a punto de pedir disculpas y hacerla mía, me empuja diciendo que quiere algo más que mi cuerpo y sale del baño.

¿Esperame Kaiser?...!y una leche¡ No me preocupo en ponerme nada encima, de todas formas voy a secarme deprisa, salgo casi resbalando en el suelo al hacerlo or la velocidad de las pisadas y me da tiempo a cogerla por el cinturón de la bata que cuelga tras ella antes de que salga del cuarto.

- no tan rápido...

Indico cuando se gura, ya cogiendola por la cintura y acercandola, dejandola encerrada entre mis brazos.

- Primero, ¿qué te parece amor mío?- y sonrío mientras la beso de vuelta y me aseguro de apartar ese albornoz de sus hombros- segundo- digo con prisas- a mi me encanta hacer cualquier cosa contigo- y antes de continuar ya estoy bajando a su cuello y entrando en ella sin preambulos- y tercero- suspiro más bien en su cuello- no te estoy dando sólo mi cuerpo rubia cabezota...

Y ya nadie dice nada más hasta el momento en que los espasmos de placer me nublan la vista y con la boca sobre su cuello le pido cuando empieza a correrse.

- dilo- y creo que no sabe qué le pido, porque empieza a desvariar, soltando cosas insensatas- no, no, no...-apenas puedo hablar ya pero si sé que no quiero correrme, quiero oirlo- dí que me quieres...

Y sólo entonces me dejo ir dentro de ella y cada vez es mejor que la anterior, no sé cómo lo hace, sólo que empiezo a entender porque hay gente que sólo necesita a una. Antes los llamaba pringados y me daban algo de lástima, ahora me dan pena los demás, como cambian las cosas...se escurre apenas al suelo, resbalando por mi pecho, cuando los dos terminamos, callados, jadeantes y felices, y sigue abrazada a mi.

- ¿a donde dices que ibas?- pregunto al cabo de un instante de recuperar aliento, y apoyo mi nariz en la suya, lamiendo delicadamente su labio jugoso y caliente ants de sonreir y acotar- por cierto...no hemos decidido la cuota semanal...¿cuantos van a ser para que no me abandones?



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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Olivia Resnick el Mar Nov 29, 2011 3:03 am

El salir de ese cuarto de baño resultaba toda una promesa, y en realidad una contradicción, porque la frustración se me acumulaba en el vientre. No.. tal vez no había sido tan buena idea el pararnos...

"si" exclamo mi interior por completo cuando le escuche justo tras de mi, atrapándome... acorralándome. Y me encantaba, que me atrapara y no dejara ir, una sensación poderosa, provocar y esperar el resultado, fue por eso que sonreí con esa pequeña malicia que tanto me caracterizaba. Peligrosa es lo que se podría decir, de no ser que lo que era peligroso tenía el rostro de inocencia, o al menos, eso me habían dicho.

Resultaba peligrosa para Alex?... jamás. Le vi a los ojos y entendí por completo de que esto no era una situación en búsqueda de sensaciones de poder, aunque si que me agradaba, vi a sus labios justo antes de bebe de ellos y atraparle por el cuello. "Mi amor" y sonreí al escuchar esas palabra. no dije mucho pero mi cuerpo le respondía al parecer. desnuda por completo, al igual que el recibí la segunda notificación con el mejor de los placeres. sin aviso ni diligencias, pero infinitamente más glorioso y listo para convertirse en la fantasía de cualquiera. me aferré a el y permití que entrase s donde debería estar la mayoría de tiempo; fundiéndose conmigo. ente su entrada tan deliciosa y profunda no pude más que aferrarme a el y arquear la espalda mordiéndome el labio para evitar jadear, aunque claro el ya lo hacia en mi cuello, solo para confirmar lo que ya sabía, pero que, de cualquier forma, era lo mejor que pudo haber sucedido, al menos para mi.

No hubo más palabras solo sonidos, fuerza y pasión. me encantaba este cambio, porque esto era lo más cercano al cielo, al menos lo que tenía como concepto de el. y yo... yo era oficialmente suya, sin ningún pretexto, simplemente... y a cada jadeo, cada gemido, cada beso y cada momento en que me aferraba a el con fuerza mientras el llegaba hasta lo más profundo de mi lo confirmábamos. Llegué al éxtasis sin ningún problema, porque nadie lograba ponerme como el lo hacía, era oficial.

Con los labios entreabiertos, moviéndome con fuerza solo para unirme nuevamente a el y lograr que pudiera entrar con mayor profundidad apenas entendía sus palabras, contorsionándome un poco para el -que? un gemido de me escapo en su cuello el cual devoraba lo mismo que me aferraba, en mi plena cúspide de placer. -decir el... joder.. delicioso- lo era ero intente decírselo claro -el como me gusta que me poseas?- y pose mes labios sobre su hombro solo para enterarme de lo que quería. No hubo resistencia de mi parte ¿porque? porque en un momento así, no hay manera de tener concentración suficiente para mentir.. porque nuestros cuerpos desnudos se amaba, pero yo.... yo hacía algo más que eso. en medio del placer vi a sus ojos y me acerque a sus labios solo para decírselo en confidencialidad -siempre..- comencé -siempre te eh querido, Alex... te quiero, Dios!... te quiero- no necesitamos mucho más. termino dentro de mi con un gemido fuerte y ronco con la felicidad de habernos liberado.

no quise dejar de estar aferrada a el para cuando terminamos, con la respiración entrecortada, nuestras escancias entremezcladas una vez más y la sensación de que no quieres estar con nadie más; nunca más.

-por la ropa- respondí tan cercana a el, de nueva cuenta dibujando círculos en su espalda como antes, no.. no eran círculos, siempre habían sido trazos perfectos que simplemente me nacían hacer en el momento. Sonreí al escucharle preguntar, divertida y completa a su lado, satisfecha -cierto... aún no lo decido, pero tienen que ser más de 10 diarios- y sonreí con picardía a verle sus ojos con una fingida incredulidad, Dios! adoraba que pudiésemos seguir con nuestros juegos, que entendiese bien mis motivos y palabras -es una cantidad bastante razonable... eso si cuentas los intereses, la tasa de inflación, mi creciente obsesión hacia ti, la dependencia que me estas causando, sin contar el coste de los posibles cambios en mi mundo...- no termine mi disertación cuando ya había atrapado sus labios de nueva cuenta, mordisqueándolos de a poco, amándolos de a mucho -si... en realidad debería pedir al menos 2o al día, na cuota básica- y me sentía feliz al saber que si que quería pertenecer a alguien y que ese alguien me perteneciera.. y que valía la pena todo por momentos como ese, donde el no parecía convencido de mis exigencias -pervertido- le musite en el cuello mientras finalmente bajaba las manos hasta tomar las suyas -no se que te estas imaginando, yo hablo de besos- e hice una pausa para llevar esas manos por detrás de mi cintura, haciéndome su prisionera por voluntad propia. esperaba que el entendiese el significado. más alto que yo tuve que levantar un poco más la cara para poder verle a los ojos -el problema y fallo es que no quiero alejarme de ti... tal vez por ello incremente aún más la cuota, te gusta?- y si respiraba a partir de es instante era de su piel.

Sin embargo termine por recoger la bata de baño y apenas colocármela, acercándome a el para que el fuese quien me la ajustase -que amable... me encantan los hombres que no solo te desvisten, si no que te ayudan a vestir- nuevamente a sus labios, pero apenas un instante, por desgracia. me hice de su closet y armario y localice algo que pudiera usar para la noche, que por cierto ya nos había caído encima. Regrese a el entonces con todo escogido jugueteando a ponérmelo en frente nuevamente modelándolo para el -a que me vería perfecta de hombre...- murmure justo al momento de dejar caer el pantalón, la camiseta musculosa más no así su ropa interior -debo de vestirte también, charming?-

el sobre nombre no le gusto, pero a mi me encantaba, sobre todo si había que sacarle de quicio, cosa que realmente me apetecía -no veo que tiene de particular, eras el encantador Malfoy cuando jugábamos de niños, esto es simplemente una acotación de lo que siempre fuiste para mi...- y para acallarle le bese, y volvía hacerlo las veces que fuesen necesarias hasta que estuviese vestido, o al menos con las partes inferiores colocadas. entonces suspire, dejándome llevar por el -mi ropa- mencione en un susurro lo cual hizo que se separara -tu abuela no tarda en llegar y dudo que le apetezca ver a su vecina la indecente en...- hice una seña a la bata de baño -en esto.. con los labios inflamados o peor aún... encontrarme a Alek- No era un misterio, el que alek viese a la que era su hermana acostándose con su hermano le era casi abominable, aunque intentase llevarlo bien.

-vamos, Charming... prometo estar aquí para cuando regreses- para compasar mi petición le dedique la mejor de mis sonrisas, algo de lo más natural con el y entonces salió.

entre tanto me asome a la ventana, con el batín puesto. Oscuro y sin ninguna luz prendida no podría comprobar mucho si mi cama se podía ver o no desde ahí.. hasta el momento en que la luz se prendió. no fue necesaria una sola palabra para que me escondiese detrás del muro, imaginando que el no me había visto, medio desnuda, despeinada y francamente satisfecha en la habitación de mi vecino. que tan tarde podría ser?.. es que el tiempo se nos había escapado de las manos?
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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Alex Kaiser el Mar Nov 29, 2011 1:32 pm

¿Diez diarios? No puedo hacerlo...esta chica ¿con quién ha salido antes?¿Con el capitán america?...uff...ni con anabolizantes llego a diez diarios, no soy un supersoldado creado por el tercer reich...espero que bromee, porque canso de solo pensarlo...

- ¿Una cantidad razonable?...tenemos que hacertelo mirar peque...cielo, creo que estás enferma...o eso, o tienes serios problemas de dislexia...

¿veinte? ¿cuota básica? definitivamente me está puteando..nadie puede follar veinte veces al día, o estaría en el libro guiness y yo no lo he visto...

- una cuota básica es más del nivel de siete a la semana, vida, creo que te estás pasando...puedo subirlo a catorce, ni uno más como cuota básica...

No me hace caso, y sigue, sigue hablando sola hasta queme llama pervertido,
¿a mi? Si es ella la que habla de veinte como cuota principal, !al día¡. Y entonces me murmura en el cuello riendo que ella habla de besos y le doy un cachete en las nalgas, contundente y bien merecido.

- No te permito poner una cuota de besos- advierto- eso no es negociable...voy a besarte mucho, mucho más de veinte veces al día...¿y quién los contaría?¿eh?...

Ella lleva mis manos por detrás hasta su cintura y yo las bajo un poco más, y cómo para demostrarlo empiezo a besarla, primero en la mejilla, siguiendo la línea de su mandibula hasta la barbilla, luego en el cuello, y cuando llevo unos cuantos paro, la beso en los labios y pregunto.

- ¿cuantos van?...¿lo ves?...nadie los cuenta...

Y se aparta, sonriente, para recoger la bata y echarsela por encima, acercandose de nuevo. Le cierro la bata y anudo el cinturón, porque no queremos que vuelva a distraerme, es tarde por mi me quedaría aqui y así todo el día, pero se hace de noche y ella tiene que volver a casa, dar señales de vida, al menos.

- claro, te verías perfecta con unos boxers y nada más...de hecho hasta sin los boxers- le sigo la corriente porque vuelve a jugar, y decide que quiere vestirme ella, niego con la cabea y me pongo serio, sin embargo, cuando me dice "charming".

Me calla con un beso antes de que puede explicarle porque no va a llamarme charming ni nada que se le parezca, pero no lo olvido, aún cuando me bebo esos labios como si fuese la primera vez que los probase hoy.

- Charming no, preciosa, ya hay quién me llama "charming prince" y no sabría a cual de las dos atender...

Y me mira mal, claro. Sonrío y me pongo los calzoncillos, lo cual parece que está esperando antes de responder.

- Vane me llama así...no creo que quieras usar el mismo apodo...

Y habla de su ropa, de mi abuela a putno de llegar, nada de eso me preocupa y vuelvo a besarla, pero sí lo hace cuando menta a Alek, el pobre no lo superaría, le crearemos un trauma. Mejor voy a por esa ropa.

- Más te vale- contesto ya desde la puerta echandole un último vistazo antes de bajar en busca de su ropa seca, echandome una camiseta limpia por encima.

Todo está seco ya, y calentito, adoro la ropa cuando sale de la secadora, tan tibia. Echo tanto la suya como la mía en la cesta y subo con todo hasta mi cuarto. No la veo al entrar, para luego descubrirla escondida tras la viga al lado de la ventana. Iba a preguntarle qué hacía pero miro enfrente y veo a su padre revolviendo entre sus cosas. No parece encontrar nada, así que se sienta en el borde de la cama, lo oco que se ve de ese mueble desde aqui, y levanta la vista para posarla en mí. Creo que no la ha visto. Dejo la cesta sin sacar nada encima de la cama y me acerco a la ventana para cerrar la cortina, antes de hacerlo simplemente lo saludo con la mano, no me responde, bueno, tampoco creo que deba anda registrando nada en cuartos ajenos, qué falta de privacidad...este hombre no me gusta. Me giro para mirarla a ella e indicarle con tranquilidad.

- No creo que te haya visto...¿que hace tu padre revisando tu cuarto?

Y sonrío al ver que se encoge de hombros y busca su ropa en la cesta.

- ¿No te habrás metido en algún lio últimamente?- ¿se trata de eso? ¿tiene algún problema que no me ha contado y por eso la actitud de esta mañana?- ...soy bueno resolviendo lios...

Yo lo dejo caer, sólo por si cuela...


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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Olivia Resnick el Mar Nov 29, 2011 11:32 pm

y no pude evitar lamer mi labio inferior apenas Alex entro. No, no daría una explicación, no era como si mi padre me hubiese golpeado o me golpease ante sus ojos, no había que ponerlo sobre aviso.
Lo mejor fue cerrar los ojos cuando incluso le saludo. no para Benjamín, que va, si no para que mi chico no notase un solo cambio, ninguna perturbación, que, de todas formas, cada vez era menos fácil que lograse hacer el hombre que por definición estricta, era "mi padre"

Por tanto me concentre en no pensar en nada, lo cual resultaba la mejor manera de mentir de ser necesario.. nada le ganaba a la inventiva, y, de cualquier forma, con el tiempo me había vuelto en una excelente mentirosa, cuestión de adaptarse a las nuevas situaciones.

solo abrí los ojos cuando el hablo, como un acto reflejo ante su voz y también, para corroborar el como se encontraba la cortina.
me encogí de hombros con esa sonrisa de ligero sarcasmo; que podría buscar? condones? pastillas anticonceptivas?... algún objeto vudú con el cual posiblemente le estuviese haciendo la vida de cuadritos, o porque no?; drogas... a los padres les encanta buscar drogas entre los objetos de sus hijos... -no lo se, limpieza general, supongo- y, rodeando el área de la ventana me fui directa hacia la canasta, sacando lo que me pertenecía justo al momento de escucharle a el y a su pregunta. mi respuesta fue una sonrisa y nada más, al menos al momento de subirme las bragas y abrocharme el sostén

Aprietos... ¿realmente lo estaba? ¿en más de los acostumbrados? no, pudiera que ya me había metido en suficientes problemas y había salido avante, esto... esto era diferente, un accidente, algo que me enfrentaba sin conocer y mucho menos sin buscar.. al igual que el.

El, que justo me miraba y que sabía lo que intentaba hacer. -no mas de los que tu estas justo ahora... solo diferentes- me coloqué entonces la falda, me calce los tacones y al final la blusa. sin embargo el solo me observaba, más no decía nada. Cumplía sus promesas, el no me pediría explicaciones, yo haría lo posible porque no mintiéramos, lo que sea para que el no fingiese -se lo que intentas- mencione revolviendo mi cabello, aún algo húmedo para sacarle el exceso de humedad, hasta entonces no podría llegar a casa. No me concentre en Benjamín.. me concentre en el.

y si, me acerque a el para besar su mejilla haciéndome de la mano que me acercaba a el -tengo que confesar algo- le musite solo a su oído, con los ojos cerrados -ayer paso algo raro, no se si pueda nombrarle magia... solo paso- mi pecho se agito un poco y en mi mente, desde el inicio apareció todo, menos la parte donde por alguna razón, le veía besándome, al igual que mi madre a otro y la abuela y mi línea genealógica al parecer

No, este no era un momento sexy o romántico, pero al menos si era un momento en el cual, para poder llegar a el debería de amarle demasiado, o confiar en el mucho. En lo particular, tal vez habían ambas , al menos de mi parte.

No nos sentamos sobre la cama, nos recostamos en ella, no por pasión, si no porque... porque así así podría ser una confesión más de nuestras vidas, justo como cuando el sabía todo de mi, sobre todo de mis temores; y se lo conté.

mi ira, mi espera.. omití el asunto del amigo de Benjamín, o al menos la parte donde estaba invitada y seguí a lo que era importante. tomar la foto de mi madre. Los ojos me ardieron apenas antes de callar y ser acunada por el. claro que entendía la desesperanza que era perder a nuestros padres, pero el no conocía la parte donde lo que resta de tu familia te hunde en el infierno... de cualquier forma eso.. eso mejor lo dejaría para mi.

Me abrazo entonces, trayéndome aún más cerca, lado a lado, aliento con aliento. Y las cosas no dichas también son hechos, lo supe, claro que lo entendía, me entendía en toda esa frustración y para decírmelo solo baso un beso suave y su respiración acompasada cubriéndome como mejor podía. listo.... una barrera menos sin hacer demasiado esfuerzo. se supone que mis capaz eran infalibles, que nadie veía a través de ellas y por un momento vi en sus ojos lo mismo que en los míos. me entendía, si.. pero me entendí porque el también se sentía como yo, me entendía porque la perdida le Escocia tanto como a mi no la carne, si no el alma. Ahora fui yo quien le dio a entender que estaba ahí, que si me lo permitía no me iría de su lado, acariciando sus rubios cabellos, perfilando con mis dedos sus labios, viendo a sus ojos, y a su alma. ¿así sucedían las cosas? esto era amor?... de verdad?... si era así, era rápido, era contundente y sobre todo, real.

seguí explicándole paso a paso, mi sarcasmo, la exigencia estúpida a un inmóvil retrato, viejo sin dudas, pero que para mi si valía algo. en seguida el que sucedió. el estallido de los vidrios de retratos, el golpe en la puerta del cuarto de mi madre

-entre para buscar algo, pero no encontré nada del instructivo.. libro de las sombras.. lo que sea que sea eso.. Alex, pero encontré la peineta de mi madre. ¿sabes lo que es estar destinado a algo, a un objeto?... yo lo supe ayer, al tocarla y colocármela en los cabellos, el día que la falleció, fallecieron, la llevaba puesta.. creo que es mía- y no del modo tradicional, quise decir.. y no del modo que todo mundo esperaría. joya familiar? si.. pero la sensación era diferente, fuerte y poderosa, capaz de halarte a donde se le viniesen en gana, pero no demasiado agradable. el poder, un raro poder, que no podría ser precisamente lindo, no quise contarle, no eso porque.... porque el estaba en esas imágenes, y por mi buen, esperaba que solo se tratase de mi fijación hacia el sin mayores consecuencias.- supongo que a Benjamín no le hace gracia la destrucción masiva y esta en búsqueda de el mazo con el que aporree todo, es parte de mi nueva actitud- termine con un poco más de humor -y eso me recuerda que debo irme... - y Benjamín seguro tendría el grito en el cielo listo para insultarme, y la mano presta para hacer lo que más se le acomodaba: intentar acabar conmigo, una vez más. -tengo deberes por hacer- argumente, no muy válidamente, deberes? de verdad? hacía tiempo que me había deshecho de ellos para tener otras mejores intenciones, como el ser quien era, la que atraía a todo a quien quería, al menos hasta hacía unos días. me levante pronto y me dirigí hasta su cómoda, para acomodar mis cabellos con tranquilidad, o al menos la aparente solo para finalizar -Leia tal vez me mate porque estoy en su equipo, o mejor aún... puede que nos matemos los dos- pero el no se refería a eso, nada de la escuela. deje la trenza a medio tejer solo para suspirar y hacerme de su cuello acercándome a el, quedando esto en confidencialidad -no pasa nada, Parrish alardea; estoy segura que todos podemos hacer que las cosas pasen, solo que aún no sabemos el como, tu ya lo haces conmigo- y cerré los ojos para aspirar el aroma de su cuello con profundidad -si... mucho mejor- murmure antes de alejarme y tomar el marco de la puerta de aquella habitación -se el camino, descuida, solo iré por mi bolso.. te molesta si esta noche no llego a tu ventana para dormir si tengo pesadillas?- no, yo ya no tenía pesadillas, era peor... en mis sueños por lo general no aparecía nada, salvo de el y esos eran mis sueños afortunados. entonces recordé algo, algo importante -nadie más lo sabe, además de lo que hablamos el día de hoy... eso solo puede significar una cosa, la adivinas?- y sonreí de lado guiñándole el ojo y saliendo del lugar encontrando a medio pasillo a su abuela, no, mejor dicho, muy cercana a las escaleras. evidentemente, no era de su agrado el encontrar a muchachitas apenas entrada la noche
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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Alex Kaiser el Sáb Dic 03, 2011 3:53 pm

- ¿Yo?- me hice el despistado y ligeramente ofendido- yo nunca estoy en problemas, ¿no lo sabes? la abuela ya no espera nada bueno de mi, ahora sólo centra su esperanza en Alek, cree que con él aún tiene posibilidades...por supuesto no sabe que si él asiente y calla no es porque la escuche sino que sabe que discutir con ella es absurdo porque su cerebro no interioriza nada que no tenga que ver con estar entre las mejor vestidas o conseguir invitaciones a la fiesta más "in" del momento...cómo si pudiese haber una fiesta verdaderamente in en este pueblo pérdido entre montañas...pero mejor no se lo decimos...que así lo deja en paz y todos felices...no intento nada, rubia, sólo constato un hecho...preguntale a Alek si no me crees...se me da casi tan bien como meterme en ellos...

Y le guiño un ojo, aunque sé que no va a colar, pero eso no quiere decir que no pueda indicarle que estoy aqui si me necesita y tampoco es que le mienta, sí que se me da bien salir de apuros.

Creí que ahí me diría algo insustancial, y se marcharía, pero no, ella siempre me sorprende con algo. Esta vez con una confesión de lo que le abrumaba que no tenía prevista ni nada que ver con lo que pudiese imaginar. Magia, visiones de ultratumba y mucha nostalgia de una madre que se fue demasiado pronto, una que la dejó sola con un padre al que apenas conocía, como mis padres, demasiado pronto, demasiado imprevisto. nos tumbamos sobre la cama, para poder acurrucarnos como cuando eramos pequeños y nos contabamos nuestras aventuras o nuestros miedos. Ella sus pesadillas, yo mis sueños. Era casi como haber vuelto atrás en el tiempo, solo que está vez no había nada extraño en ello, sin trucos, sólo por su compañia, y se sentía bien.

- Sigo pensando que habría que hablar con Parrish...estoy seguro de que sabe mucho más de lo que nos ha contado...quizá debas hacerlo tú, creo que yo no le caigo demasiado bien- ni él a mi, para el caso- iré contigo, claro.

Una peineta...¿qué puede haber de especial en una peineta? Hasta no hace mucho diría que nada, pero...está visto que nunca se sabe...soy demasiado joven y esceptico para esto, yo no soñaba con ser superheroe o caballero de la mesa redonda de pequeño, Alek si, yo soñaba con heredar playboy...

- ya sabiendo que la magia existe...también pueden existir los objetos mágicos...quizá sea algo que ha pasado de generación en generación y que a tu madre le gustase que tuvieras...algo así como un talismán o un amuleto de protección...

No se me ocurría mucho más. Pero dijo que tenía que irse, y aunque sabía que era cierto no me gustaba la idea. Así y todo la solté.

- Como gustes...pero dejaré la ventana abierta por si cambias de opinión...

Era todo lo que podía hacer, estaba claro que no podía pasarse la vida en mi cuarto, pero lo cierto es que la prefería allí. Me sonríe, guiñandome un ojo y se marcha por la puerta antes de dejarme contestar. Me quedo donde estoy, esperando verla llegar a su cuarto, pero al cabo de un rato y sin aparecer asumo que está haciendo esos deberes en algún otro rincón de la casa y bajo a encontrarme con los míos.



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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Olivia Resnick el Sáb Dic 03, 2011 4:40 pm

Benjamin no estaba contento, que novedad....

La rutina fue la de siempre, insultos, exigencias y blasfemias. Nada nuevo, al final de cuentas, le ponía fúrico su hija la descarriada, lo mismo que su hija que lo había dejado en evidencia frente a su amigo. claro, ya no podría quejarse, al menos con el, de lo que la hija de su fallecida ex esposa representaba., además de ello dada la hora de llegada asumió que seguro me había revolcado con alguien; bueno.. en eso tenía razón.

La misma rutina, si, con las mismas consecuencias, de nuevo en mi espalda. porque al parecer esa era la intención. no matarme, si no demolerme poco a poco, sin embargo hubo un cambio. esta vez no grite una sola vez lo mismo que no me apeteció responder a nada. Tal vez eso lo hizo peor. Sin gritos de dolor o de furia no podría sentirse que realmente estaba causando algo, lo mismo que no podría sentir esa sensación de poder.

Al menos me quedaba eso, e ya no temerle, porque hiciera lo que hiciera su existencia traería en la mía las mismas consecuencias, por tanto.. no me desgastaría en temerle. Le vi a los ojos en todo momento, pensando en la escoria que tenía en frente y nada más, si quería que me humillara o pidiera un alto, no.. esto jamás vendría, aunque si llego por supuesto, la falta de aire debido a un puñetazo en el estomago... vaya, así que ahora se me podía golpear justo como si fuese un hombre... un detalle encantador.

al finalizar, solo me moví rumbo a mu habitación cuidando no hacer algún movimiento brusco que pudiera lastimarme más. El hablo algo acerca de la tan mentada fiesta con su “amigo" -estoy invitada, y pretendo asistir- simple y llano. El sabía a que me refería, asistiría y esperaba que en buenas condiciones, de lo contrario me exhibiría con toda clase de golpes propinados de su propia mano por lo que tendría dos opciones, matarme a golpes, o abstenerse al menos en lo que estos desaparecieran de mi piel.

finalmente, me senté sobre la cama cerrando los ojos. Si.. los ojos me ardían, porque el mundo era de lo más cínico, porque un día podría partirse en varias experiencias y sensaciones, porque una cerca limitaba lo que era mi cielo y donde quería estar a mi infierno personal.

al menos seguía teniendo una razón para seguir... un nuevo día con mi vecino, el cual se apoderaba de mi y de momento... me hacía ser otra.

Al día siguiente, dolía mucho más que el anterior y esta vez, sería muy difícil ocultarlo, solo esperaba poder esquivar las prácticas sin deber ausentarme a clases, no por amor al conocimiento, si no a escapar un tiempo de esa casa, donde todo se volvía casi insoportable.

Al salir de casa, con pantalones y más tela en la parte superior de lo que acostumbraba, Alex me esperaba, sobre su auto rojo, cuya casa productora no me interesaba peor el si. Al menos tenía de excusa que hacía más frio de lo acostumbrado, si es que preguntaba sobre mi cambio de apariencia.

-hola, sexy- le dije justo antes de acercare a el y probar sus labios en un beso totalmente robado, mientras Benjamin dejaba de estar en mi universo. el me abrazo y besó con menos calma que yo y, de nueva cuenta, tuve que hacer hasta lo imposible por no quejarme de dolor. El lo noto enseguida, así que ante su pregunta di una respuesta, cualquier respuesta -no pasa nada, solo que... tal vez tengas razón; hablaremos con Parrish-
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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Alex Kaiser el Sáb Dic 03, 2011 5:18 pm

No apareció, pero eso no decía mucho, sólo que o bien había dormido como un lirón o que simplemente no pudo escaparse. Yo dormí estupendamente, una vez dejé de esperarla, lo cierto es que se colaba algo de frío por la ventana, recordé que por eso antes usaba un edredón diferente, mucho más cálido. Tendré que buscarlo en el desván, o donde quiera que la abuela guarde esas cosas. Creo que hay un armario, en alguna parte, al que llama el de la ropa blanca, será cuestión de averiguar donde se encuentra, aunque nunca entendí porque era el de la ropa blanca cuando nuestras sábanas y toallas son normalmente de color. A mi madre le encantaba la ropa de cama de colores alegres y chillones. De hecho creo recordar que el susodicho edredón era rojo intenso con algún ribete en negro.

Me desperté de mal humor, como siempre antes de las doce, pero nada que no se me pase tomando un café bien cargado. Y tras los arreglos de rigor salí a esperarla en el coche, tuve que subirme el cuello de la cazadora, pues la mañana estaba bien fresca, aún quedaban gotas de rocío cubriendo la hierba, dandole ese toque irreal que si bien hermoso a la vista siempre te produce una sensación de frío intenso y ganas de volver a meterte en la cama y cubrirte con las mantas hasta la cabeza.

Tardó bastante en salir, pero lo hizo. Sonriente y perfecta. De facto, mucho más tapada de lo habitual, lo cual me hizo sonreir un poco y putearla un mucho.

- ¿Por fin has descubierto que los escotes hasta el ombligo son solo para el verano?

Pero no parece molestarse, ella se sube, me da un beso y se coloca el cinturón, acomodandose en el asiento. Antes de arrancar me da un golpe en la pierna y me dice que mire hacía delante. Sonrío y le hago caso, pero no sin besarla posesivamente primero, ya que el padre no mira. No responde como siempre empero, si no que parece incomoda. Me replica que está pensando en lo dicho ayer y no lo pongo en duda. Me centro en la conducción y arranco.

- Podemos aprovechar la hora de la comida...me he fijado y siempre se sienta solo...

Pero no digo mucho más sobre el tema, porque hasta que hablemos con el sujeto ninguno de los dos sabe más que lo que hemos visto. Alek está aún con la traducción, y eso que se pasó media noche en vela.

Ella sale del coche sola en el aparcamiento, y yo bajo, lo rodeo y le paso un brazo por los hombros para entrar, pero encoge uno y se aparta, no lo tengo en cuenta y le cojo la mano en su lugar, hay gente entrando y saliendo.

La acompaño a su taquilla porque dice que necesita algo de allí, y me quedo esperando en mitad del pasillo mientras rebusca. Es entonces cuando Mary aparece con su habitual impetu y se me tira encima, subiendose a mi cintura para saludarme con efusividad. Hace tiempo que no la veo, más que nada porque no es de mi curso y se pasa la mitad del año en otro estado, custodia compartida.

La saludo, está un poco loca pero me cae bien, siempre es divertida, la suelto para bajarla y cuando ella se da la vuelgta le presento a Laura. La mira dos veces, y sin llegar a saludarla me empuja para apartarme y me dice muy seria que no puedo hablar en serio. No sé a qué se refiere. Me lo explica. No puedo salir con Laura, claro, esa reputación...Sólo tengo una cosa que decir.

- oh, vamos, Mary...¿no ves que eso es lo bueno?...por una vez no soy yo la oveja negra de la relación...

Es que no me lo tomo en serio, he escuchado esto como mil veces en dos días, sólo que es la primera que se atreve a decirmelo a la cara.


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Re: Encuentros. Cap. 2. Alex y Laura.

Mensaje por Olivia Resnick el Sáb Dic 03, 2011 6:35 pm

-no, pero dicen que es mejor dejar algo a la imaginación.. aunque no se que tanto pueda dejar para ti- respondí de manera descarada y divertida, antes de sentir el dolor, pero eso no importaba, tal vez, si me desconcentraba lo suficiente en lo que mi cuerpo pudiera sentir ni lo tomaría en cuenta. no me importaba lo que tuviese en áreas no visibles, me importaba el

El auto arranco y quedamos en cierta hora para con parrish, convine sin problema con la hora no hablamos más del asunto. No tardamos demasiado en llegar al instituto y al hacerlo preferí bajar sola. Honestamente, dolía bastante, pero tal vez simplemente fuera cuestiones de hormonas y sensibilidad. Pero por ese dolor fui incapaz de recibir como quería el agarre de mis hombros, aunque fuese el y me encantase que me tomase.
Pero el lo dijo: sin preguntas y lo cumplía tomándome de la mano.

Se la tome gustosa, en medio del mar de chicos y chicas sin sentido para mi, solo importaba alguien en ese momento e iba justo de mi lado. No por mucho tiempo en realidad -necesito mi bata de laboratorio, hoy me toca ciencia- me excuse abandonando su mano, más si viéndole a los ojos y sonriendo para el. Tiempo suficiente para que María no-me-importa-su-apellido llegase y se le colgase a Alex. De verdad? genial.. de nuevo los juegos de competencia. Coloque la bata en mi bolso además de tomar las gafas de protección de laboratorio y cerré la taquilla casi admirando la escena.

Celosa? si, solo un poco, pero a lo que yo sabía era natural. solo habían pasado unos días y siempre había tenido celos de todas aquellas novias de Alex, era común que las cosas no cambiaran; no se podía tapar el sol con un dedo. Sin embargo.. no lo manifesté, tampoco había razón, el confiaba en mi.. yo confiaría en el

-que tal María?, es bueno conocerte al fin- una sonrisa cálida y un suspiro mientras los veía a los dos. y si, contesto, pero de manera escueta solo para llevárselo casi a rastras.

Debería pensar mucho de que hablaban?.. no.. en realidad si que sabía de que hablaban, pero como respuesta muda solo se tuvo mi cambio de posición y alejarme un poco más, de nueva cuenta, no se podía tapar el sol con un dedo.

Si, tenía todas las razones, supuse si es que le advertía, aun cuando solo fuera una posibilidad era una posibilidad fuerte, después de todo, María había estado en el mismo mirador la noche que perdí mi virginidad, lo mismo que en varias otras, o que tal aquella ocasión en la que en algún bar había practicado el sexo casual con.... no recordaba con quien. aunque esa ocasión, que yo recuerde no pudo ver nada, aunque yo si pude reconocer su voz.
También otra razón más.... Dave, mi conquista universitaria que simplemente había salido de la nada. me tomo por el brazo y la cintura haciéndome girar junto con el en el aire. sobra decir que no deseaba que hiciera eso en ese justo momento, y mucho menos porque dolía horrores. Esta vez, solo pude morder mi labio inferior y tratar de contener la respiración lo más que pude, para no proferir una blasfemia

-que haces aquí?- le pregunte de mala gana viendo hacia Alex, que parecía no haberlo notado. entonces empuje más a Dave para que dejase de tocarme. Por primera vez, no quería ser tocada por nadie, si acaso por mi chico.. mi Alex.
Las cosas fueron así, intento acariciar mi rostro, besarme y acordar que había sido demasiado tiempo uno del otro, que tenía su coche justo afuera, que podríamos irnos apenas yo lo decidiese.. destino?... el que más me iba y era mi costumbre, por supuesto.

Esta vez, Alex estaba mirándome, lo supe aún cuando no estuviese viendo hacia el. Esto debía terminar y lo hice de manera cortante -no, en realidad no se tu, pero ...- una pausa, solo para verle de arriba a abajo, juzgarlo insuficiente y que el lo notase, una sonrisita de lastima se dibujo en mis labios al momento en que ladeaba mi rostro y le prestaba más atención a mi cabello que a Dave -me canse de ti, eres aburrido y eres pésimo en la cama. ahórrate las molestias y no me busques más, yo ya estoy con alguien- momento en el cual vi a Alex y que Dave me siguió la mirada, tomándome por la mano. no se lo creía, hasta donde sabía el, sabía de el hermano de mi amigo y vecino y que simplemente no le soportaba. sonreí aún más -no tengo que darte explicaciones del porque estoy con el, o es que quieres que te diga todas las ocasiones en las que jamás fui tuya o que tu no lograste nada en mi?...- no hice más que deshacerme de su agarre y ir en directo a donde Alex, y cuando estuve junto a el, aún con María cercana a el, me hice de su torso abrazándole por la cintura, solo para que el girara y me viese. que nos viesen todos y que quedase claro, tal vez no seríamos novios, pero ya existía algo, algo que lo cambiaba todo

-interrumpo?- le pregunte con esa sonrisa que siempre le había encantado -que tal si nos saltamos la clase?- pregunte de una buena vez... prefería hablar si era necesario a que el pensase que no lo quería... prefería demostrárselo y acallar esas dudas que parecían salírsele por los ojos

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