derek/olivia

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derek/olivia

Mensaje por Alex Kaiser el Miér Ago 05, 2015 7:55 pm

Estoy intentando verlo todo, soy muy curioso, si. Los tonos son amarillos y hay muchos almohadones en la cama, nadie usa tantos, pero al parecer a las chicas les gustan las cosas mullidas y suaves. No hay nada fuera de su lugar, cosa que me llama la atención, es como si no viviese allí, pero sé que vive, yo no sería capaz de tenerlo todo tan en su lugar. No hay libros ni libretas ni papeles a la vista. Ella usa el pórtatil. Quiero ver más, pero me reclama. Protesto un poco, sólo un poco, porque no me parece bien enrollarme con ella en su habitación. Es una casa común, con más chicas, sus amigas y compañeras, y no es correcto. Pero es Olivia…
 
Dice que se portará bien…en media hora. ¿Media hora? Empiezo a preocuparme, en media hora puedo haber olvidado por completo dónde estoy. Tampoco es que vaya a dejar de besarla pero me preocupo. Aún me preocupo más cuando me arrincona contra la cama y me hace caer de espaldas. Está bien, para qué negarlo, la quiero y la echaba de menos, no tengo ningún problema con sus manos en mi cuerpo, ni ninguna intención de no usar las mías para acariciarla y atraerla también. Besarla siempre es un placer, y la cama es mullida y cómoda. Pero no está bien. Se levanta cuando dice que necesita unas cosas. Me quedo acostado, incorporándome apenas sobre los codos y viendo qué hace. Se cambia. Aprovecho para mirar la decoración y fijarme en la mesa de trabajo, y sí, un poco también en ella, pero no cómo pensáis. La miro, y es preciosa, pero me fijo en que se desenvuelve cómoda y no parece preocuparle quitarse la ropa delante de mi. Eso me gusta, no lo había hecho antes.
 
Leia, sí, me dijo algo de que compartía cuarto con una chica, una que le gusta, son amigas, se llevan bien. No la conozco, nunca la he visto. Cuatro años y nunca la he visto. Sí, es normal que la chica se enfade. Soy un completo dejado.
 
La veo ir de aquí para allá, cogiendo cosas y guardándolas en un bolso, al parecer se lleva media habitación, no voy a decir nada, soy el primero en llevarse los deberes a cuestas, pero también es nuevo, nunca se trae nada a casa, siempre viene solo para acompañarme pero no hace vida allí. Claro, viene de visita…¿esto significa entonces que ya no se siente una visita? Algo he estado haciendo realmente mal. Nunca pretendí que Olivia se sintiese una visita en mi casa, ¡le di unas llaves¡ Creí que con eso bastaba.
 
No la esperaba cuando siento su cuerpo caer a plomo sobre el mío, estaba despistado, me sofoco un poco por el golpe, aunque es un peso agradable. Al parecer no tenemos prisa. Me gusta estar en cama con Olivia, me hace reír, me hace cosquillas y me cuenta cómo le ha ido a ella en la semana. Me alegra saber que se ha divertido. También nos besamos y nos abrazamos, claro, pero no con el ansía de aquel que quiere llegar a alguna parte o cerrar el trato, ni con la urgencia del que cree que es ahora o nunca, sino como muestra de cariño de quienes saben que tienen tiempo y simplemente gustan de estar juntos. Y si en algún momento la abarco y la dejo debajo, subiendo su falda para acariciar su muslo sólo es porque de verdad adoro sentir su piel en mi palma. Aún así creo que lleva demasiada ropa, es que hasta ahora no hemos coincidido en una cama ni he tenido el tiempo suficiente para tocarla de verdad. Justo cuando lo estoy pensando se abre la puerta que intercomunica las habitaciones y una voz algo sobresaltada interrumpe. Me he puesto colorado, estoy seguro. Y me siento mal cuando levanto la vista, aparto las manos de Olivia y veo a una morena, no muy alta, mirándome como si fuese la reina de corazones y estuviese a punto de ordenar que me corten la cabeza.
 

-         no sabes cuanto lo siento…
 
Intenté explicarme, pero la chica ya se había ido tras breves frases cambiadas con Olivia. A ella no parece incomodarla, la chica se va y Olivia parece divertida. Supongo que tiene razón, no es para tanto, no estábamos haciendo nada y la otra es amiga suya. Aún así no estoy acostumbrado. De hecho no soy de demostraciones en público. Sólo el viernes me salté esa norma.
 
-         es un mono capuchino
 
Rectifico en cuanto a Wallace. Me cuelgo el porta planos en el hombro en cuanto me lo transfiere y salimos de vuelta a la calle. No estoy muy seguro de que al mono le gusten las flores, pero a dejo hacer. Me pregunta cómo vamos y le respondo que en bus, pero insiste en llevar su coche. Me encojo de hombros y me preparo para el viajecito diabólico. Sigue conduciendo como una maniaca. Pero es cierto que llegamos enseguida. Mientras estuvimos en la facultad no le cogí la mano, ni para llegar al coche, pero ahora, en mi barrio, si lo hago para llevarla a casa, después de indicarle tres veces que no aparcase tan lejos de la puerta porque no es un barrio seguro. Al final lo deja casi enfrente, aunque me pone los ojos en blanco varias veces, como indicándome que me paso un poco. La señora Norris nos aluda al pasar, y le indica a Olivia que se alegra de verla otra vez, me comenta que tiene un sillón de masaje nuevo, que le ha regalado su hijo, y me pregunta si puedo pasarme en algún momento para configurárselo. Le aseguro que me pasaré al día siguiente en algún momento. No me cuesta nada, es leer las instrucciones, lo haría ahora mismo para no olvidarme, pero quiero estar con Olivia.
 
Suelto su mano cuando cruzo el umbral y la dejo pasar, pero sólo porque veo venir a Wallace como una bala y no sé qué pretende. Pensando que quiere salir a la calle dejo entrar a Olivia apuradamente y luego cierro la puerta, pero no, me ha quitado el porta planos y va corriendo con el hacia el salón.
 
-         ¡vuelve aquí ladronzuelo¡
 
Ni caso, los dos lo seguimos y Olivia consigue sacarle el objeto mientras yo le echo la bronca. Luego los presento.
 

-         ah…¿así que a ella la saludamos y le damos la mano y a mi me tiras del pelo?...a ver quién te da la cena hoy, macaco desagradecido…
 
Olivia sonríe y el mono está perdonado. Voy un momento al cuarto a quitarme la cazadora y dejar unas cosas, Olivia se ha quedado en el salón dejando las suyas. Cuando vuelvo no está y la busco en la cocina. Ya ha visto que hice la compra y se ha puesto un delantal para hacer la cena. Niego con la cabeza y le desato el delantal, abrazándola por detrás.
 

-         no, no, de eso nada…soy capaz de hacer la cena, Pepper…de verdad…siempre que tenga una receta. Sólo hay que seguir instrucciones, ¿qué puede fallar?
 
Ella dice que no le importa y yo insisto.
 
-         haré puerros a la crema con pollo frito. Tengo de todo. He comprado hasta plátanos para Wallace.

Busco la receta, saco los puerros, el limón, el pollo adobado, la mantequilla, el laurel, la nuez moscada, la harina, el pan rallado, la pimienta y la nata. Todo lo que dice la receta, y lo voy ordenando a un lado de la encimera con la misma precisión que uso en el laboratorio, primero por orden de aparición en la receta, luego los voy pesando en una báscula de precisión y los voy acomodando en recipientes de colores según su procedencia (animal, vegetal, lácteos). Una vez todo en perfecto orden busco los utensilios de cocina que puedo necesitar y los coloco al otro lado de la encimera por orden de uso. Sigo leyendo. Miro de nuevo, creo que no me falta nada y enciendo el horno, para precalentarlo, como dice, a 200 grados.
 
Olivia pregunta qué hace ella mientras, aunque parece muy interesada en ver cómo me manejo porque no deja de mirarme y parece divertida. Me vuelvo para cogerle las manos un momento y me giro hacía la cocina sin soltarlas, para llevarlas luego a mi vientre, apartando el jersey.
 
-         tú sólo quédate. Y si quieres me lees la receta.
 
“partir los puerros en cuatro trozos y atarlos con un cordel, formando paquetitos” Eso parece fácil. Cojo la tabla del lado derecho, coloco los puerros, unos son más grandes que otros y no quedan alineados, les corto la punta a los más largos y los dejo todos iguales antes de trocearlos. En paquetitos…vale. Los junto de cuatro en cuatro trozos. Dice que los ate con un cordel. No me parece muy adecuado, el cordel suelta fibras. Mejo uso tanza. Los acomodo, dejándolos todos iguales.
“cocerlos durante 20 minutos con un poco de piel de limón y una hoja de laurel” Pongo un cazo con agua a hervir, pelo el limón hasta que la monda sale en espiral y la añado con la hoja de laurel. No especifica de qué tamaño tiene que ser la hoja.  Es un poco impreciso. Le pregunto a Olivia, dice que servirá. Meto los puerros.
“sofreír durante un minuto dos cucharadas de harina con mantequilla en una sartén” Vale, ahí tengo un problema.
 

- ¿qué es sofreír?


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Re: derek/olivia

Mensaje por Olivia Resnick el Jue Ago 06, 2015 12:46 am

He conocido a Wallace, pese a que Derek, tal como siempre y concienzudo como nunca por un "auto con demasiadas emisiones para que se considere legal" me indicó en que lugar exacto aparcar. Lo hizo varias veces y eso me hacía sentir que dentro de el había todo un hombre mayor, un anciano... pero al menos no un Edward Cullen. Aunque ahora que lo pienso, incluso el anciano Edward Cullen era amante de la velocidad…

Wallace, sin embargo es un verdadero bombón. Si, tal vez se robase mi porta planos, pero es también bastante rígido y lo cierto es que el no logró abrirlo, así que es algo bueno. Los deberes en realidad no están arruinados, pero tampoco están comenzados. Creo que.... puedo hacerlo después. Todo está mejor de lo que yo esperaba y lo cierto es, que Wallace se ha portado de maravilla.

No tengo ningún tipo de problema en utilizar los suministros esta noche. si no lo hago estos simplemente caducarán sin haber sido siquiera tocados. Por eso mismo, me coloqué el delantal, no es la primera vez que lo hago y lo cierto es que, en este tiempo he mejorado mucho. cuando cocino y el lo come y le dura lo que debe de durar, Derek ha tenido sus más destacables notas... curiosamente, yo también.

Pero el me lo quita, y dice que el cocinará. entrecierro mis ojos, dudosa mientras que mis labios se entreabren, solo para evitar que tal cosa suceda, pero al final.... porqué no dejarle? nunca ha cocinado para mi... o para nadie según recuerdo.

....Además me llama Pepper y me siento feliz ante mi Tony Stark... o tal vez el padre de Tony pero, eso si, mucho más apuesto... y este es el que quiero, de todas formas.

-muy bien, Tony- no dije más porque el se puso manos a la obra.

Es hermoso verlo experimentar, pero eso lo he sabido siempre, desde la primera vez que le vi montar un experimento. lo hace siempre a una conciencia extrema. Verle en la cocina es como verle en el laboratorio. Tal vez es un poco mejor verlo aquí, justo ahora.

Cuando le conocí no pasó demasiado para verlo por primera vez en acción y es algo que jamás olvidaré, así como soy capaz de recordar esto que realmente importa. El era más joven, mucho más y recuerdo no tenía esa barba incipiente que tanto me gusta y su mandíbula era sexy, pero no se parecía tanto a esta. sus ojos sin embargo, eran los mismos, determinación y curiosidad.. ahí estaba la llama de pasión que me gustaba.
Derek siempre ha pensado que no iniciaría nada con ningún tipo de sustituto. Para el, el usar algo similar no da el mismo resultado; cosa de interacciones moleculares, lo similar puede servir de momento, pero tus resultados jamás serán satisfactorios ni fiables. En ese aspecto es perfeccionista y totalmente escrupuloso. justo como ahora, que se agacha para ver bien los gramos que está pesando, cada ingrediente y en orden. Además se asegura que cada cual le satisfaga en cuanto a calidad... y yo sonrío por las veces que se agacha, que lo ordena y recoloca todo. Ahora no es el laboratorio, si no la cocina y el momento aunque es similar, es totalmente diferente. No tengo que dar explicaciones al porqué... solo se que el está por hacernos la cena y que desde aquí, lo veo totalmente sexy.

Wallace es simpático y no exige demasiada atención. justo cuando pensé que podría darle un plátano le eh preguntado, porque me di cuenta que eh estado estática viendo hacer, disfrutando -bueno, y que puedo hacer yo?- necesito estar en movimiento,, lo necesito todo el tiempo. quedarme contemplando la manicura no es algo que alguna vez suceda y si me gusta verlo a el, pero... es que no estoy acostumbrada a no hacer nada cuando el lo está haciendo todo... simplemente no puedo.

Pero si yo había pensado en alimentar a un ladronzuelo de porta planos, Derek tiene una mejor idea. Es nuevo... simplemente nuevo y me gusta; me encanta. No es solo el tocar, que no negaré que me gusta, tocar su piel, pero para mi significa que está cómodo con que yo lo haga. No hay una gota de alcohol en su sistema, no hay ningún psicotrópico tampoco. Y el no se da cuanta de lo que hace, o tal vez si porque en u apasionamiento puede hacer las cosas más perfectas y el ni siquiera se daría cuenta. pero asiento sonriente porque esto no me lo perdería por nada y se que, en definitiva, no puedo olvidarle ni pasar página. esta es una pagina casi nueva y me gusta lo que en ella se está escribiendo... tendré toda una vida para escribir ahora, porque el ya me está dejando llegar a esa pagina, a el...

interiormente, me prometo que no me conformaré con tocar su piel... yo quiero tocar su ser, tocar su alma, pero eso no lo sabe, a cambio ajusto mis manos en ese vientre suyo y agradezco el tener tacones, de otro modo sería imposible llegar a su altura y no podría, tan fácil como eso besar su homóplato, me recargo en el un poco y aún cuando siento el calor de su cuerpp, no me distraigo... no es solo sexo, no es solo atracción corpórea, es que quiero estar con cada faceta de el conocerlo tanto como pueda lograrlo, si el me o permite y lo está haciendo.

Comienzo a hacer dictado de la receta y le dejo hacer. me gusta incluso abrazarle así, porque saben? siento que estamos viendo lo mismo y no solo me refiero a la cena en preparación. es encantador de solo pensarlo, lo mismo que el intentando que queden anudados en cuatro perfectamente cortadas partas. incluso se agachó para hacerlo con precisión milimétrica. y yo me agaché con el, porque no quiero juzgarle, quiero estar con el... no me importa lo que haga.


.... y me di cuenta de mis pensamientos un segundo después´.

No... no me arrepiento, y que si soy inconstante en mis resoluciones? se supone que la finalidad es ser feliz, no es así? pues lo estoy siendo justo ahora.

Entonces llegamos a la parte de sofreír.

sonreí pero no me burlé, no hay nada en mi ser que tenga expresión de "te lo dije", al menos no para el. a cambio el señor, tan metódico como era.... -tus puerros ya comenzaron a hervir. a partir de aquí son veinte minutos-le insto y el simplemente coloca el cronómetro -lo sabrás cuando sea el momento- me deshice de ese precioso agarre y, aun con pesar me dirigí al refrigerador -nos encargaremos del pollo frito?-

No, no lo hicimos. Resulta que la receta del pollo frito requiere de tres horas de maceración con vino blanco. El tenía pollo, pero no había nada de macerado. saqué el pollo y el, mientras tanto se puso a buscar al receta. tomé su mano cuando se dio cuenta del error en su metodología. sabía que no iba a querer improvisar con ningún sustituto, su resultado no sería como el quería.

-haremos algo nuevo- le insté antes de que dijera algo, justo cuando coloqué en sus manos un poco de cebolla. bajé a analizar su frigorífico y encontré varios ingredientes que nos podrían ayudar que al menos en mi mente, sonaban bien. E preguntó que que haríamos, que que receta seguiríamos .yo sonreí y esta vez tomé su mano -confía en mi. de todo esto, que te parece bien?

escogió pimiento morrón, pimienta, limón (más limón), algunas especias, champiñones y berenjenas, hice aun lado las berenjenas y coloqué el pollo. -es un buen termino medio, no crees?- dado que a el no se le daba bien el entendimiento del juego de palabras, decidí que sería mejor el entendimiento de acciones. la tabla de la carne y el cuchillo para la misma (si había notado su orden) fue alcanzada, -tenemos 15 minutos- y le expliqué como podría ser, que improvisaríamos y crearíamos algo nuevo con lo que habíamos elegido. A mi en este aspecto, me encanta improvisar y no tengo ninguna medida en el asunto. para mi no es ciencia en movimiento es arte e intuición, cocinar a base de corazonadas. El hizo cuadros con la pechuga de pollo y yo me dediqué a hacer algunas julianas y otros cubos. la idea? hacer algún guisado especial a base de ello.

Los 15 minutos terminaron cuando el me pasaba algunos trastos desocupados y limpiaba la barra, yo entre tanto tenía las manos ocupadas lavando ese instrumental nuestro.

El apagó la alarma y se lavó las manos. Yo, con las manos secas ahora, volví a la posición

abrazándole por detrás sonriente, colocando mis manos en su vientre, acariciándolo un poco -perdón... estaban aquí?- y probé jugando con su ombligo y después bajando un poco más -oh!, no... creo que no... creo que estaba aquí- y moví la diestra acariciando un poco a su derecha -no.. estábamos aquí, justo aquí- estaba divertida y el lo dejó hacer y estar mientras retiraba los puerros del juego. asentí -reserva el líquido, recuerda- así lo hizo, incluso se aseguró de obtener los puerros con el menos líquido posible, no quería ninguna merma. yo simplemente asentí

-bien. estamos listos para sofreír?- el asintió, viéndome a los ojos, tal vez pidiendo indicaciones. hice mucho más que eso -te mostraré y tu, amor, aprenderás-

mis manos avanzaron hasta llegar a sus brazos y de ahí a resbalaron también a sus manos. estando ya en el dorso de las suyas, las tomé -relájate y solo déjame guiarte, Tony... no tienes porque saberlo todo, pero si puedes aprenderlo-

Guie sus manos al proceso, colocar el sartén al fuego, la mantequilla, la harina, enseguida el meneo adecuado y mientras lo hacia, dirigiendo sus manos me recargaba en su hombro, de ve en cuando me mordía el labio, solo fue a lo más dos minutos contando el calentamiento del sartén al final esta parte no tuvo cronómetro, pero le dije que el tiempo había pasado ya. el solo asintió y mis manos volvieron a ese su vientre

-agregar el caldo de los puerros y remover hasta que hierva y espese- el lo hizo y aunque quería dirigirle de nuevo me contentaba con indicarle que el meneo no era tan rápido, que debía ser como menear algo que te gusta, menear con amor y no solo en espera de una velocidad uniforme... el lo hizo mucho mejor y si... la salsa comenzó a espesar -levanta la cuchara, te parece suficientemente espesa?. no lo estaba,

Pero no estábamos solos. Wallace chillo y al girarme me di cuenta que estaba desperdigando los pétalos de las flores regaladas por toda la habitación. Besé la nuca de Derek antes de abandonarle -el también tiene hambre. le puedo dar algo yo?-
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